Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




Haz click para ver los videos de mis prosas poéticas.


lunes, 8 de junio de 2015

Ruptura sin palabras


A través del cristal


A través del cristal, mis ojos te buscan sin cesar,
te necesito a mi lado, junto a mí,
extraño tu cuerpo apasionado.
El viento golpea el cristal
y nuestras palabras como en un milagro se entrelazan,
 se tejen en hilos dorados
y nos amamos.

A través del cristal espero
el regreso de un suspiro tuyo.
No quiero llorar porque
Las lágrimas deben llover
sobre las mejillas de la tarde.

A través del cristal espero tu retorno.
Yo estoy ausente pero en el fondo
de esta ausencia,
ahora aquí yo estoy y no estoy.
El cristal se quiebra en miles
de pedacitos acrisolados
como puñales quemantes
que buscan herir mi alma y mi corazón.

Angustiosa lamentablemente
me escondo en un recóndito
lugar secreto
para que tu alma me busque y no me deje más.
¿Acompañan las almas?
¿Se las siente?
¿O lo que te acompaña son
dedales minúsculos de vidrio?

A través del cristal nos encontramos
y en una desatada prisa, este pecho eligió
para romperse en él y estar unidos para
Sentir el amor, besarnos,
abrazarnos sin término,
buscando uno más detrás de uno más,
otro cielo en su cielo.

¿Serás amor un largo adiós que no se acaba?
Vivir, desde el principio, es separarse
 en el primer encuentro con la luz,
con los labios y el corazón percibe la congoja de
tener que estar ciego y solo un día.

A través del cristal nos vimos
y el amor nos tocó
como un retraso milagroso
de su término mismo.
Es prolongar el hecho
mágico de uno y uno sean dos,
en contra de la primer condena de la vida.

La magia y el ensueño apartan
los cristales puntiagudos
que cayeron al suelo apisonado.
La poesía llora en la punta del alma,
como un milagro que ilumina
el fondo de nuestros mares íntimos,
como el barco que se hunde
sin apagar sus luces.

Las palabras del poeta dan
 un marco celeste al cielo sin nubes,
epidemia de rosas en la eternidad.
El cristal desmenuzado nos unió
y ahora tú y tu canto me acarician
con notas aterciopeladas y tiernas
en medio de nuestra desnudez anclada.
¡No te vayas!
¡Ven pronto, amor viajero!

El desaparecido


El desaparecido,
que sagazmente entre misterios entrelazados
quiso estar a mi lado.
¡Qué equivocado estabas!
Nunca aceptaré tus falsedades,
tus mentiras,
tu satisfacción es encontrar solamente tu goce.

Rapaz, traicionero,
que buscas herir los sentimientos
de quienes pueden llegarte a amar.
¡Vete de aquí!
¡No te acerques más!
No quiero mirarme en tus ojos plenos de maldad.
¿A qué viniste?
¿Cuál fue tu intención verdadera?
¿Hacerme daño matando el amor
que podría sentir por ti?
Entre nosotros todo acabó,
no quedó nada.

No es soledad,
es para ti como si nada hubiera sucedido
y mi sueño se levanta buscando el amor verdadero,
para que este aquí pronto y no se vaya más.
No quiero oír el golpe de la puerta al irte,
no más golpes, ni en pedazos
romper mi corazón.
Yo alcancé a oírte pero la luz se apagó.
Pero nadie puede entenderlo,
aun te puedo llegar a amar.

¡Ay amor, quebrada,
 caída y en la caída lloré mirándote!
Fue golpe tras golpe,
pero el último ya no era necesario.

Eres para mí  un fantasma
desleído, oscuro
y el mal lo reemplazaste a tu regreso
creyendo que Ibas a encontrar
a la que era antes.
Entre tú y yo
solo quedaron recuerdos
 ni una sola clausula,
las que pasan lentas, retóricas,
como odas lejanas que el vapor compone con ellas.

¡Qué día más oscuro del alma!
Creo pensabas ampararme sin confines ni limites,
que me cobijabas en templanza infinita
y todo desapareció en un instante tan solo,
sin un por que, sin una causa.

Solo quedo angustia,
a la que le das la prueba
de que existe en el mundo
algo más que el afán de que algo existe.
No se distingue ya tu mentira,
eres el gran dolor sin consuelo.
No de metal que ciñe el cerco de aire
para que no se escapen
las promesas no cumplidas.

Me siento derrotada pero firme,
voy segura al final de mi otoño,
en busca de lo que quizás
la vida me devuelva algún día…

La dicha de ser


Siempre se tiene que esperar la dicha
con los ojos terriblemente abiertos.
Escogida estoy ya para la hazaña
del gran gozo del mundo:
de soportar la dicha, entregar todo,
carne, vida, muerte, resurrección;
de acostumbrarme a su caricia indómita,
a su rostro dulce, a sus cabellos desmelenados,
a la quemante lumbre, beso, abrazo,
entrega total de mi cuerpo.

Dicha es lo fácil del alma,
es lo que se tiembla al sentirla venir.
Para que llegue la dicha
Hay que irse separando uno por uno,
de costumbre, capricho hasta
quedaros vacantes, sueltos.
Quedarse bien desnudos de nuestros sueños,
tensas las fuerzas vírgenes dormidas en el ser.

La dicha solo es el anuncio
de su ardiente inminencia galopante.
convoca y pone en pie,
porque la dicha quiere también la dicha.
Desgarrada en dos,
llega con el miedo de su virginidad
inconquistable anhelante de verse conquistada.
Me necesita para ser dichosa lo mismo que a ella yo.

Lucha entre darse y no, partida alma
su lidiar, lo sufrimos nosotros al tenerla.
Los elegidos para ser felices
somos tan solo carne
donde la dicha libra su combate.
Prefiere quedarse a irse,
se desgarra por sus heridas,
nuestra sangre brota, ella, es inmortal.

Dicha que despierta mis poemas
escondidos en el más allá,
los que busco en mi causada fantasía.
Muchas veces misteriosa poesía, para hallarte,
vuelo y vuelo bajo el cielo y el mar.

Te vi llegar
en cada ola que golpea las rocas.
Dicha cual caricia eres mí espuma,
formas parte de mi vida.
Mi dicha con audacia inquieta,
sin cesar, te has buscado la poesía
en el rojo esplendor del mediodía
y en la nocturna soledad secreta.

domingo, 7 de junio de 2015

Ultima decepción


Suspiros del destino


Suspiros del destino,
al encontrarte a ti olvidé mi pasado,
me olvide de tropezones
y de mis pasos equivocados,
enterré mis angustias, mis temores y mis lamentos,
porque aquella distancia nos separa,
mis suspiros de amor te persiguieran hasta el infinito.

Suspiros del destino,
te tendré dentro de mis pensamientos
a pesar de haber desaparecido de mi vida.
esta carta de amor es para ti,
jamás la leerás,
Tú ya no estás en mi presente
como un sol en el crepúsculo.

Suspiros del destino,
el destino de mi amor marcara un camino
lejos de ti, sin tu pasión, solo en mi soledad
y de una manera tierna, e implacable te fuiste misteriosamente,
despacio de mi lado si ninguna voz.
aún siento el respiro de tu amor,
que me susurraba al oído
las palabras que ya deben olvidarse.

Suspiros del destino,
el destino nos separó, desapareció la pasión
que rebasaba cada vez que apareciste en mí.
atrapada en un suspiro miro las horas pasar.
Sin tu presencia no hay palabras, ni caricias.
Muda, absorta, me encuentro mientras te pienso
y oigo el suave murmullo del aire que respiro.

Suspiro del destino,
como evidencia de que existo,
tomo mi pluma y escribo en papeles apergaminados,
en trozos en blanco, poesías como prueba de mi sentir.
Pero sigo aislada,
perpleja sumida en el silencio
que es mi tortura.
mis ojos húmedos lloran y se entristecen,
mis suspiros me envuelven como una nube
que desea elevarme a lo alto
y es que aún soy sensible.

Suspiros del destino,
mujer para el arte de amar, de vivir pasiones, que se estremece
mientras te añora y te sueña
mis suspiros me hacen estremecer, temblar,
inundarme de pena por no estar contigo mi amor.
no viviré en el encierro de mi pensamiento,
volare lejos hasta encontrar mi destino con un nuevo amor. 

Oscuridad


Oscuridad, densa, absoluta, misteriosa,
estoy sumergida en una noche eterna.
La negrura me envuelve
y puedo percibir aromas, silencios,
espacios llenos de vacíos y de olvidos.

Como un torrente impetuoso
nace la poesía en esa oscuridad total,
las palabras se entreveran, danzan,
se pueblan de imágenes,
repican en ecos eternos
brotando en la dulzura
de un alma sola
inundada de amor.

Me tendí en la hierba y su fragancia
despertó en mí
el deseo de que surgiera la aurora
en mi cueva oscura y sola.

Oscuridad, caen sobre las cuerdas de la lira
mis lágrimas que manan buscando así su luz
entre mis recuerdos.

Oscuridad,
siento los rumores de los errantes vientos
cuando en el manto
de mis hojas tiemblan,
se truecan en vagos y medrosos temores.

En esta oscuridad absoluta
recojo por la noche
las gotas puras del rocío trémulo
para poder llorar a los que quise
con lágrimas del cielo.

Estoy en una soledad muda
y sombría que a todos los rincones solitarios
llevo mis recuerdos del pasado.

Estoy en la oscuridad como una casa abandonada.
Los versos lloran en la lira que se quedó sin cuerdas
y en este oscuro mundo busco un árbol
donde protegerme.

Vengan a mi mente, pobres estrofas
que anidadas en las frases
hilvanan poemas de amor.

Venid estrofas de amor
y que algún día surja la luz
para escribirlas con toda mi imaginación
como si fueran cartas para mi amado.

Oscuridad desolada y triste
eres un luto negro en mis recuerdos
envolviéndome en mi propia sombra.

Desde que me interné, el oscuro mundo
me atrapó y mis poemas vagan sin rumbo,
traídos y llevados por el tiempo.

Sólo un sonido llega, transparente como una gota
que consigue penetrar en el secreto
del corazón, cuyos latidos lloran
por todos los que quise y me quisieron.

No quiero recordarte


No quiero recordarte,
dime por favor, donde estás,
en qué rincón puedo no verte,
dónde puedo dormir sin recordarte
y dónde recordar sin que me duela.

Quiero caminar sin ver tus huellas,
correr sin ir a buscarte,
quiero descansar sola con mi tristeza.

Déjame cobijarme en paz,
bajo la sombra de los sauces,
enhebrando algún poema de amor
como un collar de letras y sílabas.

No quiero recordarte,
no holles mi memoria,
en el tedio de la espera cotidiana,
dónde el tiempo riguroso
sazonaba de sombras
y de lágrimas tristes.

No vuelvas de repente a mi vida,
como llegan las nuevas
que sacuden mis entrañas
y así, haces temblar el aire
quedando yo, cabizbaja,
empañada mi voz,
quebrada el ala del amor,
en mil pedazos.

No quiero recordarte,
no quiero quedar triste
ni exánime
para no derramar ni una sola
lágrima más.

Estás en mí
y no lo estás,
como una lluvia
de suavidades indefensas
que pide que salga
de la rutina muerta
por tratar mi sed de olvidarte,
en el silencio torvo,
oscuro, misterioso.

¿Será mi culpa el querer
no recordarte?
¿Toda mía
es la culpa de tu ausencia?
¿Y mi miedo de amarte
sin ser amada?

No quiero recordarte,
tan solo decirte
¡adiós!, adioses, sin adiós,
el acero del otoño
nos parte la vida
en dos mitades.

El tiempo que era para nosotros
un siempre
ahora partido está:
ayer, mañana.

Nuestra sombra, sola,
era única,
ahora está truncada en dos,
tú y yo.

No quiero recordarte,
secos rasgos,
los vientos firman,
sentencias últimas
en nuestros destinos,
aquí, el tuyo,
allí, el mío.

No quiero recordarte más,
no deseo que veles más mis sueños
y no puedo morir
porque te seguiré amando.

sábado, 6 de junio de 2015

Vivir sin ti


Pasadizo secreto


Pasadizo secreto,
misterioso, indescifrable,
que me conduce sin darme cuenta
a otro mundo donde él me inunda de amor.
¿Por dónde llegué?
¿Quién me ayudó?
Pasadizo secreto,
me encontré en un repentino segundo
en otro lugar, donde no existen
las traiciones,
las envidias,
los celos.

Parece el Paraíso terrenal.
Pasadizo secreto
me inunda con palabras dulces,
frases de amor,
canciones tiernas,
me protege,
me ampara.
¿Quién eres tú?
¿El ser subyugante, amoroso,
ansioso de que yo sea
totalmente tuya?
¿De dónde provienes?
¿Cómo me encontraste?
Momento mágico, único,
que estaba desde hace mucho tiempo esperando.

Pasadizo secreto
la vida si amar es como una flor si pétalos,
vacía, solitaria y desde ahora
sentiré tu presencia aunque estés ausente.
Tú me buscaste sin cesar
y por fin me encontraste al deslumbrar
por mis iridiscentes colores que me invadían.
Pasadizo secreto
por él, despacito, entraste en mí
y ahora nuestra historia va a comenzar.

Empecé a sentir tu mirada penetrante
como el sol en mi piel
y transparente como solo el agua podía ser.
Fue todo tan real lo que sentí,
tus besos, tus caricias,
que ahora sólo espero con ansias
que te hagas presente
para estar contigo siempre.

Pasadizo secreto,
déjalo venir a mí, enséñale el sendero
para que juntos en un esfuerzo cotidiano
compartido luchemos por la vida lado a lado
el amor de verdad es perdurable,
es tibieza que gana el corazón,
es certeza que afianza la pación,
es ternura perenne e inmutable.
¡Ya cruza el pasadizo secreto
para estar juntos en una entrega total,
sin condiciones, caminando por sendas
de comunión de sueños e ilusiones.