Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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domingo, 11 de octubre de 2015

Suspiros del silencio


Inspiración


Inspiración

Todo deja de ser mi inspiración, mis poesías necesitan de ti,
pon en mis versos el tesoro de las alboradas de plata,
de las melodías de oro y las tardes de escarlatas.
En este tiempo medido con ensueños, ¡al fin!
veo que sales de mi nada tormentosa.
Mis formas inanimadas viven,
 tiemblan, se hacen carne,
bajo el cincel embebido de tu pasión noble y pura.
¡Oh milagro! … por fin fui tuya, toda tuya,
en un acto de total amor.
Cada beso nuestro es un temblor multiplicado,
que arde entre las ramas del cerezo.
Quiero morir en tu calor,
para nacer en tus atardeceres.
Bajo el canto de tus besos,
en la danza de tus brazos con el ritmo de tu anhelo en flor.

“Naranjal en flor
 un azahar me bautiza.
purificación”

Sonidos


Sonidos

Los campanarios a mis pasos resuenan, con plenos sonidos,
anunciando la nueva,
mi cuerpo voltario, ingrávido, juglar, por el aire como trapecista te busca.
ahora yo vivo en ti, por ti, en cada minuto entero, plenamente.
Deseo que en el mundo surja la flor del valle y no exista la rima sin flores.
Entre sonidos suaves y dulces tus cantos me llegan al alma,
me hablan de tu ternura, de tus ansias de estar conmigo.
Es nuestra felicidad que se expresa con todo nuestro corazón,
sacudiendo nuestras almas.
Miro pasar la sombra, un reverso de luz donde nunca he sido nada,
vuelves, tus manos van hacia mí.
Tarde invernal, vidrios empañados,
vientos silbando por los resquicios,
lluvia golpeando el techo,
todo esto nos unía más
y desaparecía porque nuestro amor nos unía con,
dulzura,
ternura,
delicias,
como si estuviéramos en otro mundo.

“Manso camino
 perfuma mis ojos
 un aromo en flor”

Aquí estoy


Aquí estoy

Bajo la desgarradora soledad de tu recuerdo consumiendo mis temblores,
devorándome mis gritos.
Bajo tu piel fantasmal y traicionera,
que me ahoga desde esa distancia tan presente.
Te siento.
Estás en mí como una mariposa de fuego y de tormenta.
Me ahogas.
Me arrancas la carne en cada abrazo.
Me desarmas el alma en cada beso.
Ya no se definir en la distancia si estás presente
y me matas con tu ausencia.
O si en tu ausencia tan fuerte y arrogante,
que vives presente en mil formas afiebradas.
Aquí estoy.
Amor es el retraso milagroso,
de su término mismo,
es prolongar el hecho mágico,
de que uno y uno sean dos,
en contra de la primer condena de la vida.

“La soledad,
 enferma de silencio,
goza de salud”

viernes, 9 de octubre de 2015

Fantasmas de duda


Miedo


Miedo

El sol enredaba sus hilos con el viento, orillando el vuelo de mariposas tibias.
La siesta se hamacaba bajo los sauces,
mientras río arrullaba el sueño enamorado,
de las sombras frescas y los paso otoñales.
Dos. Eran dos con miedo de ser uno.
Miedo a amar y dejarse amar.
Miedo a pasión desbocada.
Miedo y besos furtivos.
Miedo a hacer ramas entrecruzadas bajo las ramas confundidas de los ligustros anhelantes.
Miedo a ser naturaleza viva, en la naturaleza.
Los otros… los otros… siempre los otros.
¿Y nosotros? … ¿Cuándo? …
Miedo de que con el viento cañero, con los lapachos, con las flores sin nombre,
con los naranjos, por jardines y plazas te vayas filtrando al campo,
para llegar al más allá y no te vea más.

“Cupido tiene una espada
 por flecha, no hiere,
mata”

Placer


Placer

Cuando mis ojos gritan tu nombre el todo se llena de gozo,
porque tu nombre es el amor de mi vida.
Seduce mis formas de arcoíris deslucido.
Regálame el trébol y el aroma de tus manos.
Sacúdeme con el aliento de tu brisa azul y ágil.
Quiero ser una brizna viva en tu letargo de cariño.
Cuando entrecierro los ojos intacto te recupero.
Pienso que estoy en tus brazos, que hacemos el amor,
con ímpetus y voluptuosos movimientos.
¡ Que placer, qué gozo, qué delicia!
Mis caderas se contornean pregonando ¡más y más!
Siento tu esencia inundar mi cuerpo.
Estábamos como en un país de hechicería, donde la braza,
ignora  la ceniza y busco mirarte en un modo azul que atiza la braza y
arremansa la alegría.

“Nadie previno,
la culpa de existir,
no acepta culpas”

Ausencia


Ausencia

La tarde se ahoga en el fuego dilatado,
como se ahogan mis ansias en,
sobre la nada que me da tu ausencia.
Llega tu voz de durazno y miel florida,
para asfixiar suspiros y apagar lejanías.
No es tu voz, ni el espejo de tu voz es un canto de pájaros,
picoteando aleros,  jugueteando indiferencias.
 Ausencia, ya no siento tu presencia, no vislumbro tu figura,
tus dulces manos, tu mirada profunda,
otra vez mis ojos en el fuego de la tarde, buscándote.
Y todo se olvida … hasta tu ausencia …
¡Qué sensación tan profunda arrancas de mis entrañas con tu ausencia!
¡Qué grito de amor desgarras de mis poros y mi sangre!
Ya que en este Hoy es sólo ausencia.

“El reloj cae
 y las horas se rompen,
lapida y cruz”

jueves, 8 de octubre de 2015

Locura sin mi


Tarde invernal


Tarde invernal

El viento helado era una pincelada de rojo en mi mejillas y
un gozo bailarín en tus pupilas húmedas.
Un aire inverosímil arremetió con el sol, golpeteaba por dentro,
de los pulmones, empujaba la sangre.
La alegría, pensé, debe ser parecida a un remolino de sol corriendo por los campos.
Y te miré, con calor en mi alma, envíe caricias a tu corazón.
Y te miré aguardando, ni magia ni milagro, que ya en dorado crepúsculo inundaras,
el cauce de la tarde.
Con el frio helado de afuera, nosotros acurrucados y abrazados frente al fuego,
de la chimenea, nos besábamos apasionadamente, éramos uno del otro,
corazón con corazón.
Y entre perfil y miradas , se sienten frenéticos toques de diana,
anunciando nuestro amor infinito.

“Dame a beber la poesía,
en el raudal de inspiración,
que a la noche es meditación”

Leyenda


Leyenda

Mis pasos de alondra,
pisaron un otoño húmedo y te sentí volar,
entre la fronda indiferente de viejos pergaminos.
Quise seguir tu vuelo solitario.
Quise amarrar tus ojos a tus alas.
Quise rehacer mis dedos con tus plumas.
Más tu volabas… volabas…
Autómata juguete de papel y cielo.
Y te tragaba el viento.
Y te mordía la distancia luminosa.
Y yo soñaba… soñaba…
que hoy… tal vez mañana…
quizás un día…
yo sería la rama de tu nido.
Y fui la rama.
Y allí posaste tu piel con el ahogo de de tu aliento.
No hubo nido.
Tú volaste…
fuiste un cuento.
Mi sueño, una leyenda de otoño en mi memoria.

“Nadie previno,
 la culpa de existir,
no acepta culpas”

Adiós


Adiós

Marcha a tu paso, mi amado.
Yo iré al mío.
Trota mapas de tersa cartulina que yo galoparé mi desvarío,
para trocar un ya, por un acaso.
Hoy para no irte a buscar y traerte a mi lado piafa mi rosillo
y se empecina en sacar sus ardores de pegaso.
Esté amor al que hoy le decimos ¡adiós! Fue un amor en remolino,
donde confluían todos mis raudales,
unos arrastran tiernos recentales, otros se encrespan con furor felino.
Él vendrá del fondo del espejo,  donde mi infatigable catalejo, lo construye,
lo pierde y lo reitera.
¡Adiós! , el adiós nos separa para siempre y mi corazón se agita, duele,
se apesadumbra.
Quiero que estés conmigo como antes, yo entre tus fuertes brazos,
sintiéndome muy feliz.
Y cuando desde el balcón del frente, mi libre albedrio precisa y sente llegar a mis labios,
tus besos ardiente, ardorosos.

“Te retratas fiel,
 sobre heliotropo,
 del crepúsculo”

miércoles, 7 de octubre de 2015

Alas caídas


Perfume


Perfume

El silencio me trae tus ojos de perlas temblorosas.
El murmullo de la calle fragoso, miro por la ventana en oleadas,
de viento y humo con la esperanza de que vienes.
Y ya vienes.
Pero no vienes.
El silencio sigue, pienso en tu sonrisa.
Y tu sonrisa está conmigo y está clavada en mis ojos.
Pienso en tus caricias.
Y tus caricias corren hambrientas sobre mi piel dormida.
Me niego a despertar.
No quiero ver la soledad detrás de tu perfume que se negó a partir.
Tu perfume sigue en mi piel.
Me hace recordar los momentos en que la felicidad inundó nuestra vida.
Cae la lluvia donde tu sombra vive de eternidad.
Te amo y nunca dejaré de amarte.

“Ayer acaricié el
pétalo de tu sombra.
¡Qué extraño fue!”

Distancia


Distancia

Distancia, me desarmo como una nube deshilachada en penas.
Quiero estar allí, no a distancia lejos de ti, pero debo estar acá.
El amor perdona a quienes saben amar.
Se cobra su tributo.
Le pago sin demora aún desde tan lejos,
con el dolor de la distancia antes y ahora.
El perfume lejano de tu ausencia me acarició la piel.
Sentí que me abrazaban y me besaban.
“Es su silencio”, me dije.
Era su silencio. Un silencio vivo, bullicioso de recuerdos,
de manos de papel, que acariciaban mi pelo desprolijo.
Un silencio a la distancia de voces mentoladas y ojos cenicientos de cristal.
Te amo en la espera porque se ama con el tiempo.
Letargo impreciso que arrastra en sus alas minutos y tormentas,
para acercar a mis caricias el fuego de tu piel.

“Cae la lluvia donde tu sombra,
 vive en la eternidad”

Regresas


Regresas

Regresas, te veo llegar a prisa hacia mis brazos que estaban abandonados.
Regresas con deseos de que nuestro amor lleno de pasión,
inunde nuestras vidas.
Y mi mirada que lo hacia hacía el suelo se elevo con dulzura,
viéndote venir hacia mí, mis ojos desorbitándose de amor,
los que lloran debajo de tus pies.
Aplaudo alabanzas, sin arpas ni prodigios, bajo esta ceremonia de amor.
Miro la vida ahora con placer y alegría, estoy contigo, en tus brazos,
nuestros cuerpos juntos.
Tus caricias tiernas, dulces, me inundan de aroma de amor.
Ahora quiero vivir así siempre.
Como los días pasan a escondida y como el humo se pierden los años,
ahora de nuevo bailo, me levanto, giro a toda música vago por mis ojos.

“Una lagrima encendida limpia,
 una noche procaz”

martes, 6 de octubre de 2015

La renovada muerte del amor


Silencio


Silencio

Silencio, frió, helado, tenaz, que nos inundó a los dos,
separándonos, nos alejó uno del otro.
No quiero guardar mis silencios entre tú y yo,
lleva tus manos a mi pecho , amor, que desnudándote caminos,
sobre el muro que cerca mi silencio.
En silencio la piel de tu costado que une, enciende sobre el ojo,
avivado del deseo y flota tú cintura sobre el agua que emanan,
mis recónditos adentros.
En silencio balancea en tu frente una coraza de aire,
que se escapa de tus dedos y sobre mis besos las palabras une,
tus oídos a mi verso.
Amor, eleva tu nombre contra el cielo, amor que desnudándote,
caminas sobre el muro que cierra mi silencio.

“La luna es una espada,
en cuyo filo duerme el amor”

Lejanía


Lejanía

Lejanía ya cercana, te quiero a mi lado,
tu cuerpo junto al mío.
El agua modela tus formas de hombre esculpido en el andar,
en el sufrir de las distancias, en el querer de los recuerdos.
Lejanía, no tan lejana, añoro en el silencio la mojada sonrisa de tus labios
y el viril bronce de tu cuerpo.
Mi deseo tiembla, tu cuerpo brota entre mis dedos,
antes que la realidad llegue a mis manos.
Has borrado el sueño de tu leyenda.
Mi delirio, mi ilusión, mi incertidumbre.
Realidad que devoras todo mi cuerpo entre tus brazos,
en las luces y la sombra, la rueda de mi existencia cotidiana,
solo piensa en ti.
¿Qué tejera tu memoria madura de andar los tiempo,
de dibujar los caminos por donde viniste andando desde tu lejanía,
buscándome con desesperación?

“Me duele el alma, anida el trueno,
cuando tu cuerpo se va”

Cantares


Cantares

Cantares de amor, nuestro canto se eleva por los aires,
hasta las altas nubes.
Cantares, mis versos surgen con alegría como chispas,
cruzando el pensamiento y un bichito de luz se posa en el mejor verso.
De pie, en el umbral de la aurora bajo la celeste amplitud,
tu canto me susurra palabras de amor.
¡Tómame soy tuya! Por ti escribo mis poesías,
porque pones en mis versos el tesoro de las alboradas de plata
y de las tardes de crepúsculos colorido.
Cantares, son para ti mi canto y mis versos,
pones en ellos tu raudal de inspiración.
Tú, mi numen por siempre.
Te quiero a mi lado en mis noches solitarias con tus cantos,
que desbordan cielos y tierra.

“Cada estrofa es una nube
y para flotar en ella hay que tener,
luz de estrella”