Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 11 de diciembre de 2015

Ensueño


Mientras te espero…


Mientras te espero…
mi cuerpo tiende a caer,
mi mente no quiere reaccionar,
mis palabras mudas estarán.

Te esperé…
ansiosa de tu regreso,
pero siento la trágica fatalidad
de no ser más
que una marca en un cuerpo
que huyó de mi lado.

Mis labios se han secado,
sedientos de tus besos,
sin ellos
es austero el firmamento.

Mientras te espero…
has dejado tu marca
en el fuego de mi pecho.

Florilegio de mi pulso enamorado,
que dirige cada hueso de mis dedos
que rasgan las cuerdas del violín
 mientras te espero.

Sabes ya que no eres,
hoy, aquí, más que el recuerdo de tu planta,
que un día arrastró
la arena que llamamos tiempo.

Tú, ahora, en mí
eres hoy, sólo huella de tu huella,
de aquella
 que marcaste entre mis brazos.

¡Sensación de retorno!
Pero, ¿De dónde?
¿Dónde?

Allí estuvimos, sí, juntos
para encontrarnos y amarnos,
pero las presencias de siempre no bastaban.

Los besos se quedaban a medio vivir
de nuestros labios,
no sabían volar en una plenitud total.

Mientras te espero…
escribiré versos,
versos que desgarren el alma.

En su primer intento,
versos que simulen estrofas,
pero tú,
eres la poesía que pierdo.

Mientras te espero…
 recuerdo mi mirada mirándote,
sentía paraísos,
virginales jardines de ti,
donde ahora, sin luz, ya no se puede entrar.

Por eso, nos marchamos,
se deshizo el abrazo,
se apartaron los ojos,
dejaron de mirarse,
para buscar el mundo donde nos encontráramos.

Y, de pronto, nos encontramos,
Sí, allí.
¿Cómo fue el encuentro?
¿Fue como beso o llanto?
¿Nos hallamos con las manos,
buscándonos a tientas,
con los gritos clamando,
con los besos que el vacío besaban?

¿Con choque de materia y materia,
combate de alma contra alma,
que a fuerza de contacto se convirtió
en victoria gozosa de los dos,
en un prodigioso pacto de amor
de tu ser con mi ser, enteros?

Mientras te espero…
 sucedió el milagro,
tan sencillo,
como una luz que se encuentra con otra luz,
y queda así iluminando el mundo.

Y aquí, dentro de nuestras almas,
pervive el prodigioso saber que nos hallamos
y que mi dónde está
no sufre memoria.

Te amo en silencio


Te amo en silencio.
Salgo a la noche y me sorprendo,
pocas veces me había ocurrido,
extasiada la contemplaba
sin dar crédito.
Unos segundos más y
la duda comenzó a desvanecerse.

Quede sorprendida,
su brillo fue dejando ver tu rostro,
lucias en tu tez fuerte y viril,
espléndida,
el hombre más deseado para Amar.

¡Qué belleza!
¡Ah!
LUNA, LUNA, LUNA.
Gracias por este momento,
gracias por este numen,
gracias por verte e imaginar que estoy a tu lado
y por tenerte abrazado en mi lecho,
estrechándonos con pasión.
Aun no has alcanzado
la gloria de tenerme,
perdiendo el sosiego cuando te alejas de mi.

Te amo en silencio.
Esta hoguera que hemos encendido,
que hemos gozado con pasión y fuego
por estar unidos en una sola carne.

Te amo en silencio.
Quiero tenerte a mi lado,
en nuestro nido de amor,
eres mi amado amante,
el único,
el verdadero,
el diáfano.
El amor sí se nutre jamás muere,
es inocente y puro.

Afanosamente te busco,
sin discreción,
eternamente,
no desesperes que algún día te hallaré.

Te amo en silencio,
sin ecos,
sin sombras,
sin misterios.
Soy tuya y quiero demostrártelo
con caricias, besos, mimos,
adaptando nuestros cuerpos como uno solo.

Te quiero tal cual eres,
trasuntas transparencia,
diafanidad,
sigilo.
Tu discreción aflora
cuando te vas acercando a mí,
la distancia se acorta y sin disimulo
nos miramos a los ojos profundamente
con deseos de estar muy juntos,
sin secretos,
en paz,
la paz del amor.

Te amo en silencio
y te pregunto ¿que sientes cuando me intuyes?
¿de quién eres?
Y abres los lazos y me enseñas
la alta imagen de ti y me dices que mía.

Te veo como un cóndor, aguerrido,
con tus garras afiladas
buscando llevarme entre tus alas
como una presa entregada
a los altos abismos del mundo, donde
la soledad nos hará sentir
que por fin estamos juntos.

Soy toda tuya


Soy toda tuya,
eternamente tuya,
mi cuerpo te reclama, te desea
¿Cómo buscarte amado mío?
Con mis ojos penetrantes en la alta madrugada,
en mi lecho te busco donde estoy sola,
donde tu estarás algún día.

Allí, en la oscura noche
cuando el silencio lo permite todo parece la vida,
el cielo en vela escucha vaga respiración,
suspiro en eco sospechas del tener un cuerpo al lado.
Porque un cuerpo lo sabes y lo sé
solo está en su pareja.

Ya se encontró con lentas claridades,
muy despacio, lentamente.
¡Cómo perdernos en el mar cuerpo con cuerpo
Igual que agua con agua,
corriendo juntos entre orillas
que se llaman los días más felices!
¡Cómo suena en mi alma la idea
de una noche completa en tus brazos
dibujándome toda en caricias
mientras tú te me das extasiado!

¡Qué infinito el temblor de miradas
que vendrá en la emoción del abrazo y
que tierno  el coloquio de besos profundos que tendré
estremecida de tus labios!
¡Como sueño ser toda tuya en horas azules
sin más luz que la luz de tus ojos,
sin más lecho que aquel de tu brazo!

¡Soy toda tuya!
Te pertenezco en cuerpo y alma,
mi cuerpo clama por ti,
quien esté dentro de mi floreciendo
en la mística voz de tu canto.
Un temblor indeciso de trópico nos penetra en la alcoba.

Entre tanto se han besado tu vida y mi vida…
y las almas se van acercando.
¡Cómo siento que estoy en tu carne
cual espiga a la sombra del astro!
¡Cómo siento que llego a tu alma
y que allá tú me estas esperando!

Soy toda tuya
¡Cómo suena en mi alma
la clara vibración pasional de mi amado,
que se abrió todo en surcos inmensos
donde anduve mi amor, de su brazo!

Quiero tus besos profundos
de amantes incipientes ¡Asombro!
¿Es obra humana tanto gozo?
¿Podrán los labios repetirlo?
Vuelvan hacia el segundo beso,
màs que beso, claridad quieren,
buscan la certeza de ser uno en dos,
penetrándonos con pasión
donde las bocas férvidas se encuentran.

¡Oh la noche regada de estrellas
que enviaré desde todos los astros
la màs pura armonía de reflejos
como ofrenda nupcial a mi tálamo.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Tiempo


Sólo tú lo sabes


¿Cómo decirte
desde tan lejos qué te extraño?
¿Cómo decirte
desde tan lejos qué te extraño?
¿Cómo explicarte mis sentimientos hacia ti
y no encuentro palabras
para definirlos?

¿De quién eres si abres los brazos
y me enseñas la alta imagen de ti?
¿Acaso de la vida,
o del viento,
o de lo inexistente?

Sólo tú lo sabes
¿Por qué te amo?
¿por qué te pienso?
¿Porqué te siento
tan mío si estás tan ausente?
¿Qué luz me guía
que sigo tus pasos
y no los puedo alcanzar?

Sólo tú lo sabes
¿Por qué has vuelto
los misterios al revés
y tus enigmas nunca entenderé?
¿Por qué estás tan cerca
y eres tan inalcanzable?
¿Por qué no puedes venir hoy o mañana,
o dentro de mil años?
¿Cuándo esta larga espera
llegará a su fin?

Sólo tú lo sabes
¿Por  qué cuando tú vengas hacia mí,
murallas ,nombres,
tiempos se quebrarán todos
traspasando por el gran umbral
de tu amor?
¿Hasta cuándo té buscaré
por detrás del destino,
no en tu espejo,
no en tu alma
ni en tu mirada,
detrás, más allá.

¿Porqué aún espero tu voz
desde las estrellas,
por espejos o túneles
por dónde puedes venir?
¿Cuándo me llamarás
como un milagro incógnito
sin respuesta?

Sólo tú lo sabes
¿Por qué eres el más alto riesgo
múltiple y airado,
tú y tu vida en la mía?
¿Cuándo dejarás de ser
un constante cambiar
y podré yo vivir en tu mañana venturoso
o seré sólo yo algo para ti
de un día tuyo
cuando lleguen a ti nuevos amores?
¿Por qué me prometiste caricias,
tiernas esperanzas,
cuajadas de ternuras sobre el desamor?

Sólo tú lo sabes
¿Por qué derramaste
sobre mí aromas de miel y canela
inundando mi cuerpo
de dulces placeres?
¿Cuál es la razón
que sin suaves reproches
te alejaste de mí
en la calma de la noche?

¿Por qué soy para ti
en tu vida tan sólo una flor perdida
entre juncos y magnolias?
¿Cuál es el motivo de ser yo
para ti invisible,
es que acaso soy,
sólo una sombra?

Sólo tú lo sabes
Cuando creces me arrastras
y me muero en tu silencio,
me hundo en el cieno,
y espero el momento
de renacer otra vez
a la luz de un nuevo amor.

Un rincón de mi vida


Un rincón de mi vida,
allí estarás tú,
en un escondite en mi alma,
sólo y reprimido.
No quiero que golpees
con desesperación
la puerta de mi fantasía,
sólo dame el silencio
que me conlleva a un ritmo carismático
de soledad que ansía algo más.

Un rincón de mi vida
lo ocupas tú,
el que fue,
el que era,
el que nunca será
mi amor verdadero.

Tenías para mí
gotas de agua amarga
escurriendo por la pendiente del crista,
buscando mi fragilidad de mujer.

Quédate allí,
en el rincón más oscuro de mi vida,
así no mojarás
mis sueños con cada mirar.

Deja que mis minutos
se vayan de tu vida,
que mis horas no te busquen más,
que hoy me pueda esconder
en la casa de los días y mañana
podré emprender una huída
al lugar de los años
y no te tendré
más en el rincón de mi vida.

Mi ahora pasa,
sin ti vivo el hoy,
instantes de una supuesta vida
que se irán a la esencia
de un deseo de amor.

Recorro el valle de los recuerdos,
de aquellos remansos de tus dulzuras,
el dulzor de tus palabras,
aquel acento de tu voz
y me doy cuenta de que te extraño
pero es mejor
que pase el tiempo eterno
en un mustio alejamiento
y no te encuentre más
en el rincón de mi vida.

Te quiero en el rincón de mi vida,
no como sombra pareja
que me sigue apenas raya el sol.

Quiero olvidarte
en un impecable adiós
a un desconocido
en una oscura lámina
de un rincón de mi vida.

Eres ahora
tan sólo un charco mudo a mis pies,
te dejé en una estacada negrura,
cruzando concéntricas tinieblas
¡libre al fin de ti!
¡tu rincón en mi vida ya no existe!,
entreluces doy por fin
con el sendero que hollaré con fuerza
para encontrar aquel ser
que me dará su luz
y su fe para no vivir
condenada sin remedio
a tus veloces fechorías,
pasiones aparentes,
falsos besos.

Vuelco a mi blanca soledad,
blanca, inmaculada,
ajena a las falsas maldades,
malévolas  traiciones
y como leve hilo de vida
que renace en la noche vuelvo a ser yo,
conmigo misma inocente y pura
¿hasta cuándo?
no lo sé todavía,
hacia un hoy corro,
hacia un mañana
con toda mi alma entera y casta,
sin ti en ningún rincón de mi vida.

Y de a poco surgirán otra vez los versos,
las sílabas mudas,
se oirán desde la lejanía
y los poemas llegarán tejiendo amores,
reflejando edenes,
esperas no estrenadas,
caminos buscados en una palabra
que en el papel amanece
como una virgen radiante.