Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 29 de julio de 2016

Plenitud sublime


Plenitud sublime,
integridad insuperable es vivir amando
como la única razón
y la verdadera expresión
de ser la misma Vida.

Amor tan sublime que nada expresa,
tan inmaculado que brilla por el infinito,
 así es el amor que por ti siento,
 teniendo en mi laúd cantares
y en el rosal de mi cariño, flores.

Plenitud sublime de vivir,
 amor que llena mi ser
con infinita alegría,
pon en mis versos el tesoro
de las alboradas de plata,
de los mediodías de oro
 y de las tardes de escarlata.

Dame a beber la poesía
en el raudal de inspiración
que es fragor de lucha
en el día y en la noche meditación.

Plenitud sublime, plétora excelsa
que como un himno todo lo ennoblece,
 todo se agranda a sus clamores,
el firmamento resplandece,
la tierra se colma de flores.

El amor, el verdadero,
nacido de mi alma sonora
con la armonía de flotantes alas,
desciende por diáfanas escalas
a bañarse en la fuente bullidora.

Plenitud sublime,
que hace que la inspiración
se colme de recuerdos excelsos
de los momentos en los que estuve
 entre tus brazos,
riendo entre vibrantes notas.

Siempre hay estrellas
que brillan en la noche de mi alma
cuando pienso en ti.
El deseo y el amor
en un instante de semblanza
nos conducen al espacio
con las alas de todas nuestras canciones
para llegar hasta altas nubes
plenas de radiantes ilusiones.

Plenitud sublime,
grandiosa en su clamor,
dilata el paisaje y un temblor
de encaje pone en el follaje.
Amor, luz que el cielo envía
como poesía de la noche fría,
luz toda dolor
por ser toda sueño de blanca belleza.

Plenitud sublime, inesperada,
 sorprendente, apasionada,
con instantes de gozo y de pasión,
nuestras almas se buscan
por nuestro diferir
como por un camino
donde no hay despedidas.

Y al final, el hallazgo, el contacto,
la unión pura brotando como río sin cauce
en un agua quieta
y sólo estaremos tú y yo,
uno y uno,
en un solo rostro, amor, que les sonríe.

Plenitud sublime,
en lenta y arrobada calma
 buscamos la unidad, labio con labio,
acunándonos unidos en una paz cierta y plena.

En mi sueño de poeta
me visto de estrellas para brillar para ti
y nos abrazamos unidos
 en carruaje de cristal
donde nos amamos con pasión
en nuestro Universo de amor
en el que el silencio nos une.

Desde el fondo de mi alma


Desde el fondo de mi alma
escribo para ti,
 mi amado amante,
siento fluir mis versos,
mis frases, mis estrofas
al pensar en ti,
es un canto que perfuma
y ese perfume canta
 todo el amor de mis sueños.

Cada estrofa es una nube
y para flotar en ella
hay que tener luz de estrellas
y corazón de querube.

Desde el fondo de mi alma
tu sensualidad que me llega sin tocarme
 me despierta
 como gotas de rocío al amanecer.
La inspiración más pura,
fluye para escribir ideas,
 frases, palabras,
dando vuelo a mi todo.

Algunas estrofas
que aparecen en esas hojas en blanco
hacen que mi corazón se asombre,
las quiero por audaces
porque sé que en mis anhelos
hay horizontes
para los mundos y los cielos.

Desde el fondo de mi alma
surgen los versos fugaces,
cubiertos de diseños
en las puntas de las olas
alumbrando mis intentos
entre curvas, más curvas,
se inician dibujando mis anhelantes ideas.

Desde el fondo de mi alma,
 los monosílabos van diciendo
en la arena sin huella,
 más, más, más, más
y el propósito se dibuja
en prosas poéticas.

Los deseos
de hacerte llegar mis versos
convocan desde las honduras,
 descienden del firmamento,
 luces, sombras, brisas, vientos, cristales
que son espumas
surtidoras de amores y de palabras.

Como fugitivas centellas
rebotando en sus reflejos,
van cayendo de a poco
en hojas sin estrenar,
hojas de la orilla
que se acercan
con el seno de las olas, tiernas,
llegan tibias al papel
al gran taller del gozo, feliz,
de hacértelos llegar a ti,
mi amado amante.

Desde el fondo de mi alma,
tan blanco como la espuma
trabaja mi pensamiento,
 bosquejando entre haces de luces,
entre resplandecientes afanes,
los versos de amor
que velando están en puro juego
en un ardoroso buscar
la plenitud del acierto.

Desde el fondo de mi alma,
 te busco a ti,
mi inspiración.
¿Dónde vives, solitaria misteriosa?
Por hallarte mi alma no reposa,
vuela y vuela bajo el cielo
y sobre el mar.
Y tan solo como un sueño
que se esfuma,
 ve un revuelo de tu clámide
en la espuma,
ve en los astros
tu dulcísimo mirar.

Pálidamente y en secreto
los versos responden y aparecen
desde lejanías o de frondas
 donde se habían guarecido
y en las estrofas
van los sones brotando
 como pasos de visiones
que conmigo
 los estuvieron buscando.

Pequeñas promesas


Pequeñas promesas,
 vienen desde muy lejos,
nos atrapan, nos envuelven,
dándonos alegrías al escucharlas.

Son fugaces y tiernas,
nos despiertan sentimientos
 que creímos ocultos,
que ya nos habían abandonado.

Pequeñas promesas de amor,
de un amor que arrastra recuerdos vagos,
ya casi olvidados,
los cuales creí inexistentes
pero cuán profundos
se arraigaron en nuestras almas.

Nos hacen crecer poderosas alas 
para cortar como golondrina 
el cielo azul y celeste
de esta aurora nueva
y me siento casta, luminosa,
 transparente, serena,
andando libre y sin sombras
en un camino de estrellas.

Pequeñas promesas
que pasan por el aire como ramos verdes,
cercando mi sosiego,
posando un viento en mis labios,
 guardando tu augurio en cofre de plata.

Mis manos están prontas
 a recibir tu ofrecimiento,
rogando que se cumplan mi deseo
de estar junto a ti,
 tan sólo instantes, minutos de mí existir,
calmo y sereno.

Pequeñas promesas,
 te escucho, te nombro y te reclamo
y mi deseo reverdece hacia adentro,
 puliendo artesonados tu ausencia.

Recorre mis orillas
un viento adolescente en primavera
y en este otoño mío
la estirpe de mis cantos se levanta
 y la sangre vibra, palpita,
te convoca y te necesita a mi lado,
 entre suspiros entrecortados y hondos.

Pequeñas promesas,
 el indicio de ti, es como un signo
de dorada abeja en el aire de alelíes,
 la miel de mis labios muda
al carmín tus besos esperados.

Renuevas mis anhelos y esperanzas
y siento crecer en mis solares,
olivos, laureles y mirtos blandos
y proclama con todos mis sentidos
¡tuya soy entre aires de cristal
y oros perfumados!

Pequeñas promesas,
tan sentidas y anheladas
que temo despertar en tus pupilas
por no apoyar mis ojos en los tuyos
y por un breve resquicio de mi frente
se asoman a mi pecho  tus sentidos
y tiemblan las barandas de mi cuerpo
al sentir apoyar tus leves
y deseados brazos
 en mi cuerpo estremecido.

Pequeñas promesas,
siento promisiones que de tu piel sin nubes
se levanta un sol joven de rosas circuido
 y mi boca en la boca del estío
se inicia en el secreto de nombrarte.

Te llamo hasta quebrar mi voz,
no me defraudes,
 prométeme no olvidarme,
sé que el amor se despertó en los dos
y se derramó en nuestras almas,
reflejándose tu imagen en mi cuerpo
como el frescor de la creación primera.

¡Pequeñas promesas,
acérquense, arrumáquenme,
denme la tibieza primera
de un amor amanecido y luminoso!

jueves, 28 de julio de 2016

Placer


No sufro más por amor


No sufro más por amor,
a mi pesar tu alejamiento no puedo olvidarte,
¿Qué es el olvido?
¿Existe?
¿O son fantasías que uno tiene escondidas,
dentro muy dentro del alma?
¡ojala yo pudiera olvidarte!
pero es tanto lo que te amé y te amo,
que para mí será hasta la eternidad.
esta carta de amor es para ti como todas las que te escribí,
pero nunca las leerás,
no te acercaras a ellas,
no las busques ellas se ocultaran de tí.
¡que pena me da que no puedas leerlas!
pero mis ángeles que me protegen no quieren,
que tú las leas.

No sufro más por amor,
estoy en paz no sufro más por amor,
la poesía está siempre en mí,
dentro mío y busca afanosa,
anhelante,
páginas en blanco o trozos de papel,
para volcarse en ellos,
dando color, amor, a mi vida.
El tiempo está en suspenso.
Lentamente me sumerjo en la nostalgia de tu ausencia.
Respiro esa presencia que sutilmente, solapadamente,
en silencio absoluto, piensa en mí.
Labios, una flor,
su perfume es mi dolor,
ausencia tenaz.

No sufro más por amor,
aquí estoy bajo la desgarradora soledad de tú recuerdo constante,
temblando mi cuerpo a no tenerte al lado mío,
derramándome mis gritos bajo tu piel fantasmal
y traicionera,
queme ahoga desde esa distancia tan presente,
ya no se definir en la distancia,
si estas presente
y me matas con tu ausencia,
o si es tu ausencia tan fuerte
y arrogante que vive presente en mi forma afiebrada.

Ruptura sin palabras


Ruptura sin palabras
Te hubiera amado, perfil solo,
nubes grises, nimbo de olvido.
Con el misterio de la mirada
bajo la tormenta oscura de sin palabras,
en la tristeza o puñal de cada beso te busco sin tregua.
Hasta la iría o la melancolía,
Te hubiera amado siempre.

Ruptura sin palabras
¡ay cuerpo que al amor se resiste,
en la separación en un absoluto silencio
no espero en mi nocturno abandono
A unos labios que ninguna palabra pronuncian más.
sobre mi piel la luna inútilmente llama,
llama inútilmente la noche
y en tu alejamiento sin ecos,
los sonidos se pierden en el aire volátiles, leves.

Ruptura sin palabras
frio, dolor, nubes grises de siempre,
como un relámpago entre el sueño amanecía sola.
sonámbulo y altivo atravesando una aurora te fuiste.
desavenencia son causa, sin riñas,
en tu mente vacía de pensamientos sobre los dos.

Ruptura sin palabras
mis palabras para que tu no las oigas
se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas.
vientos rastreros arrancaban altos quejidos de polvo
a la tierra triste.
El silencio nos inundó en un sismo profundo
que no llevaba a no pensar nada.
Sin halar las iras, las maldades, las envidias,
entre los dos nos separaban cada vez más.

Rupturas sin palabras
El amor en tiempo lentísimo,
En minutos rápidos,
se fue desamando poco a poco.
El silencio como una pampa de hielo
se instaló entre los dos
y sin una discusión o discordia
desde ese momento no sabemos nada el uno del otro.
¿Por qué un segundo todo poderoso
vuelve inútil el gesto más preciado, es estéril el nombrar al
Amado más fervoroso?
¿Por qué esta sed que crece desde adentro urge el deseo
y trueca lo deseado?
¿Por qué este inexorable desencuentro?
La espesa niebla del misterio es un refugio
y repetido juego que nos separa para siempre. 

Duele


¡Cómo duele no saber nada de ti,
Ni una carta, una noticia,
desapareciste en la nada sin siquiera enfrentar la verdad
aunque fuera feroz, terrorífica, sádica!

DUELE
Mi corazón esta fatigado, agitado,
sin poder casi respirar,
esta es la cuarta carta que te escribo
y lo hago porque pienso que estas a mi lado
respirando dormido, con tus cabellos perfumados
y tu tez morena

DUELE
Estoy clavada en la sitio en el que te deje de ver,
No daré un paso más,
Necesito noticias tuyas.
Aunque me hablabas día y noche
nada dice ya tu palabra ultima,
fue aquella que yo te oí como en susurros sin eco.
Días seme rinden de tanto buscarte
Recorro rumbos para encontrarte
Y verte una vez tan solo.
Nunca cumplirás mas años para mi
Que pasaran por el cuerpo completos los almanaques.

DUELE
el tiempo siempre te estará aguardando
en el minuto siguiente
y esté en el que te tengo yo,
tu eres una fecha sola.
Contigo era vivir hacia atrás.

DUELE
No tenerte entre mis brazos ni una carta tuya,
ya no importa escribiré cartas a otras amores perdidos
y quizás alguno me responda
porque ya no me olvidó,
desde la lejanía de cielos y mares.
Prefiero estar entre sofoco de mescolanzas,
tristeza, melancolías, el silencio
no quiero oír tu voz nunca más.

DUELE
El silencio es una pampa de hielo,
Un humo congelado sin olor a combates.
Un perfume que estuvo.
Un color que exprimió sus gamas de colores.
el acto revelado que duele
con lágrimas como un manto de agua
saltarina e inquieta, es un veraz espejo
de lo que yo fui antes de conocerte.

DUELE
La palabra, nuestras palabras, entendiéndonos
De una vez por sí mismas nunca más.
Fui por ti amasada con  sólo dos ingredientes
siempre y nunca.

DUELE
No quiero saber más de ti
no golpees mi puerta, nunca te abriré, ilusionista,
mantenedor de sueños te crees el todopoderoso
señor TIEMPO y no eres nadie ni nada.