Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




Haz click para ver los videos de mis prosas poéticas.


lunes, 29 de agosto de 2016

Manantial


Sin libertad


Sin libertad,
¿a dónde irás?
Te la quitaron y tú la ofreciste
como en bandeja de oro
con pétalos de rosas al mejor postor.

La vida entre tambores
que andan por tu sangre
no merece ser vivida,
trasmitiendo la maldad,
los celos,
la envidia,
la ignorancia.

Sin libertad
vives en un submundo profundo,
la luz no te ilumina
como en una galera encadenado
y tu mente divaga
en recuerdos ingratos
y hablas sin pensar
que hieres y lastimas.

¡Basta ya!,
medita contigo mismo,
reencuéntrate y haz que el amor,
el verdadero te envuelva
en una túnica de lentos llantos.

Sin libertad,
mudo levanta tus brazos
y clama por paz y paciencia
como si pudieras salir
de entre los escombros
de pesadumbres
y bajezas en las que estás sumergido.

Yo tengo mi rostro feliz,
mis libres brazos
y todo cuanto tengo,
es Amor,
lo más sagrado
que a raudales sale de mi pecho
aún a pesar de que crean
que no tengo cualidades
de ser humano sensible,
de que soy pérfida y arpía.

Viven en la equivocación del no saber,
del no vivir intensamente,
de tener un corazón duro
como un roquedal
o roto en cenizas.

Sin libertad,
no piensas,
no razonas,
eres intolerante
y te vas desgastando
con el tiempo,
dando valor a lo mísero
y pequeño por conveniencia propia.

¿Sabes  lo que significa
valorar a alguien?
¿Sabes defender lo querible?
¿Proteges a quién te quiere?
No, eres calculador
en tu cueva sin amor,
no das ya más valor
a las cualidades,
sólo te interesa
lo superficial y fútil,
no lo verdadero y único.

Sin libertad
aún cuando creas tenerla vivirás
sin lo más preciado de este mundo,
el amor incondicional.

¡Qué solo quedarás
sin espigas de amor en tus brazos!
Todo cuanto en la vida quieres gozar
no te pertenece a ti,
es de los otros,
los que te rodean
en un mar de la nada,
en un valle de las sombras
donde el frío te rodeará
y la felicidad huirá de ti,
sin nada en tus frías manos,
aún cuando creas tener todo.

Tenías inteligencia y coraje,
piel y pechos duros para sufrir
y vencer los golpes,
los ultrajes,
los manejos de gente necia
y no supiste abandonar
lo que creías necesario
y llegaste  al final.

¡Cuán poca fuerza la tuya! ,
entre el polvo
pero con necesidades materiales cubiertas,
permitiste que invadieran tu libertad
y quedaste desnudo y solo.

No supiste ni pudiste valorar
lo que te conducía al sendero
luminoso de la felicidad.

Besos esquivos


Besos esquivos,
entre tu verdad más honda y yo
me ponen siempre tus caricias leves.

Tu boca es mi única ley,
tu boca de dulces y miel.

Tu boca que sin prisa besa
y me apasiona
es la cárcel de fuego de tu aliento
que enciende mi boca
y hace que mi cuerpo se desborde
en un sentimiento puro y callado
que se pierde en mis adentros
para estallar en tu cuerpo
y gritárselo a tus sentidos
para que así terminemos unidos
en un grito de pasión
que sólo escucha nuestra piel.

Besos esquivos,
quisiera yo,
amado,
tus besos esquivos de aliento
de cerezas elocuentes,
de labios frescos,
almíbar,
ciertamente,
quisiera yo tu beso fugitivo.

Tus besos son de noche
aún más ávidos y ardientes
y nuestros labios cavan en la aurora
un espacio del gran besar nocturno.

Un beso no esquivo te pido a ti,
mi amado amante,
para el fuego que viene
en mis entrañas encendido,
por tu boca mi ruego escucha
para que mi razón de vivir
no grite por sosiego
y mi corazón clame
por otro latido
al sentir tu beso ausente.

Besos esquivos,
los busco,
los persigo,
surgen en mis poemas de amor
para que viajen hasta tu alma
y despierten en ti
la dulce estrella de la pasión,
ojos de luna,
corazón suave y tierno
que me dará sus besos de miel
y así las venas de tus sentimientos
se abrirán como un jardín florido.

Mi dulce amor,
espero tus besos esquivos,
sin ellos la vida no tiene sentido,
te has convertido
en mis poemas eternos,
mi luz,
mi inspiración…
Cuánta lucha y dolor…
Lágrimas,
poemas,
desafiando la razón
y resistiendo distancias
y tiempos.

Hoy pintamos poemas,
plasmados de besos,
adornados de abrazos,
caricias, susurros, fuego…
No hace falta pluma o papel
pues nuestros cuerpos hoy…
se convirtieron en lienzos...

Besos esquivos,
ya no más,
hay besos que pronuncian
por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada,
hay besos que se dan con la memoria.

Quiero besos silenciosos,
no esquivos,
sí nobles,
sinceros,
no enigmáticos,
sí besos que se dan
sólo las almas verdaderas
y sentidas.

Quiero besos
que arrebaten mis sentidos,
misteriosos,
que dejen en mi alma
mil sueños errantes y perdidos,
besos perfumados,
tibios que palpiten en íntimos anhelos
ya que parecen azucenas por sublimes.

¡No más besos esquivos!
Quiero besos que en mis labios
dejen huellas como un campo de sol
surcado por un amor verdadero y único.

El secreto íntimo


El secreto íntimo,
mi secreto escondido
entre hilos de seda y entretejido
con recuerdos cobijados
con un manto de ilusión.

El secreto íntimo
guardado entre ocultos lugares
del corazón,
nadie podrá saber
nunca lo que esconde,
ansias de amar,
anhelos de vivir,
felicidades transparentes
entre luces multicolores.

El secreto,
mi secreto
¿quién podrá resquebrajar
el capullo donde está envuelto
y encontrarse con el existir de mi vida?

Sólo podrá ser quién me ame
con ese único amor perfecto
que descubra las fibras
más íntimas de mi ser.

El secreto íntimo
no es un solitario enigma,
es una red de intrincadas formas,
de infinitos límites,
de inescrutables contenidos
donde mi alma guarda
lo más íntimo de mi ser.

El secreto,
mi secreto
es el que en mi mundo interior vaga,
se acurruca en lugares cálidos
para vislumbrar la verdad
de lo oculto en mi ser.

Mi yo interior lo escudriña,
lo analiza,
quiere saber el por qué de su existencia
¿qué es lo que guarda tan celosamente?
¿fantasías ocultas?
¿verdades a medias?
¿amores desvanecidos?,
¿reprimidos?

El secreto,
único, irrepetible,
propio, sólo mío,
donde duermen el amor
y el deseo escondidos anhelando
que en un resonar de campanas al vuelo,
encuentren lo que están esperando,
el ser conocido,
el aire tibio de una noche
de amor y desvarío.

El secreto,
entre agobios y tristezas
inundado de llanto
y de quejas de dolores quiere
escaparse de su escondrijo
húmedo y tubio
y encontrar el aroma perfumado
que sólo un alma noble y pura
lo pueda recibir.

El secreto íntimo,
te siento rozándome invisible,
sutilmente impalpable,
en mi mundo interior
y aunque sé que siempre
te he llevado conmigo eres lo único,
lo solitario  entre todas mis emociones.

Quiero que vengas tú,
el amor esperado
para compartir
en nuestros instantes juntos
este secreto tan íntimo
y tan celosamente
guardado para que cantemos juntos
con la voz del alma
el himno del amor eterno,
sin subterfugios,
sin huidas,
sin heridas.

El secreto íntimo,
compartido al fin
con un presentimiento
es como una hoja medio desprendida
que ya la agita sin llegar el viento,
hoja temblorosa y conmovida.

Mis ansias,
mi angustia y mi tristeza
desparecerán buscando en la dura realidad
de la vida la belleza del vivir.

domingo, 28 de agosto de 2016

Siempre


Una canción para el alma


Una canción para el alma,
la que nos une y nos estremece
en un gran temblor de víspera
y de alba.

¡No me recuerdes!
¡Siénteme!
Hay sólo un trino entre tu amor y mi alma.

Mis ojos navegan el mismo azul
sin fin donde tú danzas.
Tu arco iris de sueños
en mí tiene siempre pradera abierta
entre montañas.

Una canción para el alma
te la hago llegar
para que en desatada prisa vengas a mí,
ya que una vez se perdieron mis sollozos
y los hallé abrigados en tus lágrimas.

Siente mi canción,
es para tu alma,
un ruiseñor la canta en la mañana
y el viento la lleva en vuelos por el aire
y los ríos desde los riscos
la dejan en las playas olvidadas.

Una canción para el alma,
para que menos me pienses,
más me ames.

Lo fácil en el alma
es lo que tiembla al sentir llegar esa canción,
la de las palabras de amor,
dulces y tiernas.

Para que te llegue sus arpegios,
separa una por una las costumbres,
hasta quedarte vacante y suelto
y la canción ardiente,
galopante,
inminente,
te inundará.

Una canción para el alma
anhelante de ser escuchada por ti,
necesito que eso
sea para ser dichosa.

Tú,
atento,
resplandeces con la canción que te festeja,
en la plenitud del acierto,
en paz contemplas la plena consumación
del amor en pleno ardor,
en sosiego en los acordes,
preludios que te llegan a ti.

Una canción para el alma,
entrégate a ella,
mi amado,
con total amor,
buscando claridad
a través del misterio de síncopes,
trinos,
aleluyas,
son para ti,
vienen del Hoy,
van hacia el Mañana.

Cada estrofa de la canción es clara,
habla soñando,
sueña que sueña,
canta que canta y va hacia ti,
delante de mí, o
freciéndote mi amor profundo y tierno.

En nuestro camino
toda la canción está en él.

Espera que cantemos juntos,
unidos más allá del hoy.

Suena sin ser estrenada,
sólo a nosotros nos estremece,
nos une y la reconocemos
por ser la enviada del amor
que nos lleva juntos en un cenital esplendor,
entre besos apasionados y ardientes,
con ondas sucesivas de entreluces vírgenes.

Murmullos en la noche


Murmullos en la noche,
colmada de cálidas palabras
encendiendo velas donde el viento
sacude negra soledad.

Ayer en la noche,
entre los silbidos del viento
acaricié el pétalo de tu sombra.
¡Qué extraño fue!

Murmullos en la noche,
los dos quietos,
abrazados en un solo cuerpo,
sentimos en oleadas
de viento y agua
que la esperanza viene a nosotros.

Murmullos en la noche,
somos dos,
sólo dos,
con miedo a ser uno.

Miedo a amar y a dejarse amar
miedo a pasión desbocada,
 miedos a besos furtivos y deseados,
miedo a vivir entrelazados
bajo las ramas confundidas y anhelantes
de los ligustros.
Miedo de ser naturaleza,
viva,
en la naturaleza.

Murmullos en la noche,
delirios alucinantes
de saborear la paz
serena de tu amor
y cada mañana tu aliento
de cigarra anida
mis ojos abiertos
en la penumbra quieta.

Murmullos en la noche,
que mi alma juglaresca escucha
como fondo apabullado,
son murmullos que
como arrullos de horas muertas
nos nombran,
para unirnos con mil ojos
confundidos de caricias
en un viento indiferente
que juguetea con nuestros cuerpos
plenos de amor.

Murmullos en la noche,
quiero que tú
 con tus palabras y gemidos de amor
aturdas todos mis sentidos.

Comúlgate conmigo,
apagan los murmullos que deliran
desboca los temores indefensos
y sólo
¡ámame!
y será, entonces, el mundo nuestro.

¡Ámame!
Seré la sal de tu camino
y el verde de tu sombra acogedora,
seré tu cuerpo de perfumes
y aromas dulces,
brazos de estatuas,
esculpidas por la pasión fresca
de mis formas tuyas.