Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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lunes, 28 de noviembre de 2016

Te estoy amando


¿Dónde estás?


¿Dónde estás amor de mi vida
que no te puedo hallar?
¿Te has escondido
entre los vergeles floridos
o en las cuevas oscuras junto al mar?
¿O en los nimbos del olvido?

Eres tan sólo un perfil,
nubes grises
bajo la tormenta oscura de palabras.

¿Dónde estás?
¡Ven a mí!
Te hubiera amado
hasta en la tristeza
o en la melancolía.

La noche te llama
y el sol busca tu rostro
donde el día toma su luz hermosa.

Te quiero junto a mí,
si no te tengo el frío,
el dolor,
nubes grises de siempre,
como un relámpago entre el sueño,
amaneces atravesando auroras.

¿Dónde estás?
Vive tu secreta existencia a mi lado,
como el deseo que nunca se extingue,
habitemos juntos
el invisible corazón de la eternidad.

¿Dónde estás?
¿Cómo llegar a ti?
Siempre llegué,
siempre fue posible estar juntos
¿por qué ahora no sucede?

¿Dónde estás?,
¿Entre la húmeda neblina
que borra toda la gala matutina?

Me entristece no estar contigo,
no tengo tus labios
y tú no sientes los míos,
¿dónde estás?
todas las frases que se quedaron
en mí para ti,
se dormirán y quedaré
vacía y sola.

La vida contigo se me ha quedado,
te hubiera amado aún a tu perfil
sólo entre nubes grises,
sin nimbos del olvido.

Con el misterio de la mirada
te busco entre relámpagos de sueños
y amaneceres solitarios.

¿Dónde estás?
Te busco en el horizonte envejecido,
en la estrella que palpita,
en aquel cielo con un sol
en el interminable laberinto de la Tierra.

¿Dónde estás?
parece que habitas
en el invisible corazón de la eternidad.

Más allá de las palabras,
de los sentidos,
de las ideas,
en el territorio oculto de tiempos
escurridizos te esperaré siempre,
tu piel de mares infinitos
acunará la fuerza de las esperanzas.

¿Dónde estás?
te siento agitando tu melodía de fuegos
en las manos del arco iris,
donde habitan las sombras
corriendo libres por la luz
y este lugar
el amor sueña libre en su soledad.

¿Dónde estás?
te espero con mi corazón puro,
recibiendo desde tu lejanía
sencillas y suaves vibraciones de amor
que caen en pequeñas cascadas silentes
cada día por las curvas sencillas del viento
desplazando su caudal
de perfumes en el tiempo.

¿Dónde estás?
no quiero sufrir amarillentas pesadillas
de que no te encuentro,
te quiero junto a mí
en los atardeceres temporales
de mi espíritu.

Yo te amo
sin límites ni tiempos.

Tejiendo la vida


Así tejemos la vida
entre nuestro diálogo de miradas atentas,
sorprendidas, milagrosas,
sorpresivas,
consuelos y bálsamos de nuestras almas
que nos unen en un alianza continua,
permanente,
constante y sentida.

Tejiendo la vida sin palabras mutiladas,
sí, con rumores de amor
en noches de espera,
cantando sin tristezas ni penas.

Soy la viajera con el corazón pleno de amor
y la sombra de tu sombra
quien teje palabras de amor,
frases, versos,
entre hilos de seda y plumas
haciendo un nido cálido de caricias.

Sensación de ser dos voces
en la noche unidas por lazos estrechos
y entretejidos de recuerdos.

Tejiendo la vida en un vivir juntos
el hasta ahora esperado,
trémulo y jubiloso de promesas unidas,
ya que la vida es la sorpresa
en que nos suelta desnudos,
inocentes,
en un mar inmenso.

Tejiendo la vida,
los dos al unísono,
para que en nuestros días de tormenta
sólo haya claridad
que atraviese las nubes oscuras y tristes.

Tejiendo la vida
comenzaste a quererme
porque me convertí,
sólo para ti en ese sueño
de cuento de hadas
que todo lo llenó con su magia
atrapando tu corazón y a la vez,
haciéndolo libre.

Mi pasión fluye al recordarte,
te tengo prendido en mi corazón
y una catarata de gozos
fluye desde mis entrañas.

Tejiendo la vida,
los poemas van destilando cada día,
ilusiones, rosas,
fantasías,
que llenan mi alma de alegría,
sueños que despertarán
algún día mientras vivo
y respiro tu sonrisa.

Tejedora de versos y rimas,
tejiendo momentos trenzo la vida.

Eres mi amor cada noche,
mi eterno enamorado
que calla y mira.

Tejiendo esperanzas y sueños
con la madeja en mis manos,
el corazón,
el papel y una pluma,
hilo y deshilo
la ilusión de estar contigo.

Para que me sirve la vida
si ya tejida en un hilo,
perece,
aunque de su esencia
brota mi vida en un verso.

Ya no sueño con tus ojos,
ahora quiero tu regreso,
ya te tejí toda la vida
y ahora en versos te quiero para mí,
quiero estar contigo siempre.

Sueño con estar a tu lado,
tendidos sobre nuestro lecho,
recordar las horas pasadas
en unas sábanas de tejidos blancos
sobre la aguja de tu amor soñado,
tejidos en letras de sueños
y tiernos besos palpados
sobre este gran poema de amor
que es la vida.

Tuya por siempre


Tuya por siempre,
porque te quiero como el mar
quiere a los ríos,
como el ave a la rama,
como la nube al aire
y como el cuerpo al alma.

Es tan fuerte el amor
que me embarga todo mi mundo interior,
que corre por mis venas
como un río rompiendo mis entrañas
con calma y quemando
lo que antes era frío.

Tuya por siempre,
mira dentro de mí,
te verás sólo a ti,
en cada momento,
tu manera de amar,
se apodera de mi
y de mis sentimientos.

Deja entrar bien en tu corazón
mi amor para abrazarte,
para consentirte,
para besarte,
para decirte
lo mucho que te quiero…
y sueño…
sueño que un día no lejano
podría mirarme en tus ojos,
tomar tu rostro entre mis manos
y besarte suavemente,
hablarle a tus labios,
susurrarle a tus oídos…
que te quiero.

Tuya por siempre,
mis besos son sólo para ti,
en esta noche maravillosa
de tu recuerdo adormecido en mi alma
que clama por saber de ti.

Tuya para siempre,
caminando,
tropezando,
resquebrajada como hoja de papel
papiro antiguo,
soy buscando el cobijo en tus brazos
que saben a mí,
queriendo ser tuya,
abrazarte al amanecer y dormirme
en tu pecho escuchando en tus latidos
cuanto me has de querer.

Tuya por siempre seré,
desde mi soledad
esta noche miraré al cielo
y en esa estrella
que tú conoces bien
un beso te dejaré y un te amo,
porque tu haces latir
el corazón que vive en mí.

Soy tuya y de nadie más seré,
tuya porque lo eligió mi alma,
tuya porque lo pide mi cuerpo.

Tuya a pesar de la distancia,
tuya porque de sentirlo tanto,
es imposible…
¡ya vivir sin tu amor!

Tuya por siempre,
porque estoy completa a tu lado,
tuya porque en ti
no arrastro el pasado.

Tuya…tuya…tuya.
Porque siempre lo he anhelado.
y en ti encontré…
¡lo que por tanto tiempo
he buscado!

Tuya mi alma…
tuya mi mente…
tuyo mi cuerpo…
tuyo mi corazón…
Y sobre todo…
tuyo mi hoy,
mi presente y eternamente…
¡todo mi amor!

Seré la luz que ilumine tus pasos,
seré la estrella que guíe tu camino,
seré el sol que te abrigue,
seré el aire que respires,
seré la brisa que acaricie tus mejillas…
seré el remanso que te llene de paz,
seré tuya siempre.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Volverás a mi


Locura sin ti


Locura sin ti,
vivo en una continúa locura de amor,
sentimientos entrecortados,
sacuden mi cuerpo centímetro a centímetro.
Mis pensamiento corren carreras veloces,
de idas y vueltas,
entrecortados, enlazados en nubes,
que los elevan a lugares incognitos,
para dejarme en paz, eras mi árbol de vida,
que plenamente floreciste con amor,
rosaste mi alma y que con timidez,
hiciste florecer lagrimas entre llantos,
de mantos de amor.

Locura sin ti,
mi vida se volvió oscura sin tí
y vaga en los recuerdos de aquellos días felices,
mi mente se resiste, pero mi corazón aún te ama.
Locura mía.
¡aléjense pensamientos mal sanos,
que torturan mi mente y no me permiten olvidarte!
Esta carta la escribo al igual que a las otras,
son para ti, pero nunca las leerás, no quiero que las leas,
no quiero que sepas que sufro de amor por ti.
Delirante amor,
que cuando debía olvidarte por tu traición,
igual te amo.
Mi deseo es que esos revoltijos entreverados,
de recuerdos dolorosos se alejen de mi mente,
quiero un silencio absoluto dentro de mi
y no verte en cada rincón umbroso,
pleno de sombras misteriosas y ardientes.

Locura sin ti,
¿Por qué todo es triste?
¿Cuál es el motivo?
¿La maldad?
¿La envidia?
¿La soberbia?...
Mis noches son tormentosas,
las madrugadas peleadas,
porque el sueño estaba poblado,
de intrincadas situaciones vividas.
quiero un silencio anodino
en mi mente, adormecedor, eterno.
Que tenga manos de papel y voces mentoladas,
con ojos cenicientos de cristal.
El tiempo debe quedarse en suspenso.
Juego con las palabras,
 las uno,
las desuno,
las abrazos,
me fascinan,
son parte de mi
y tú no estás en este juego de palabras.

Locura sin ti,
gracias Dios mío me libraste del mal,
del sufrimiento que tú me causabas
Ya no anida el trueno dentro de mi alma
y no esta mas la espada con cuyo filo,
me heriste.
Ahora siento en mí a la Humanidad,
buscar el cuadro negro.

Daño irreversible


Daño irreversible,
me hiciste sufrir, me heriste,
al irte si despedirte a buscar otro lar,
ya no me amas.
El amor que tú sentías por mí se ha muerto lentamente.
Larga ha sido la agonía pero ahora mi vida es diferente.
Lo que te regalé una mañana de noviembre,
estoy segura que nadie te lo volverá a dar,
esas dos rosas espero que en tu cuerpo siembren la semilla.
Para que tú no me puedas olvidar.

Daño irreversible,
¿regalo, don, entrega?
Símbolo puro, definitivo, invariable,
signo de que me quiero dar.
¡qué dolor!
 separarme de aquello que te entrego
y que te pertenece sin más destino
ya de ser tuyo, de ti,
mientras que yo me quedo en la otra orilla,
sola,  pero todavía te siento tan mío.
¡Cómo quisiera ser eso que yo te doy
Y no quien te lo da ahora!
Cuando te decía “Soy tuya,
Sólo tuya”
Tengo miedo a una nueva que te lleve,
en un minuto al amor entero y nuevo a ti debido.

Daño irreversible,
un ayer no se olvida,
acunado ayer era amor.
No se olvida a una flor aunque cause  una herida
y sin un adiós en partida.
causa inmenso dolor, pero es daño peor,
si no se acepta la huída
y con el alma abatida se va el mudo en rencor
y no hay salvación ni esperanza florida
y una idea indebida ve una puerta y salida
y yo con grito y clamores te pido que,
no me olvides jamás.
¡ah! Si fuera la rosa que te di,
la que estuvo en riesgo de ser otra y no para tus manos,
mientras no llegue yo, tú la ascenderás al irte,
deshojándola para que no recuerdes,
ya todo a salvo de otro amor u otra vida
que viviste conmigo.

Daño irreversible,
Y ahora te espero a ti, lo soñado,
flotantes marchando sobre el mudo, tratando de encontrarme
y darme todo su amor, sus caricias, sus tibios abrazos,
Sus besos sin fin
¡al fin desapareció el daño irreversible!
ahora puedo ser feliz, colmada de dicha,
enlazada en segundos en un cuerpo viril y fuerte,
que me estrechara con pasión.