Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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domingo, 22 de enero de 2017

Manantial


Recuerdos del pasado


Recuerdos del pasado,
Señales advenedizas y trágicas
Que raudamente vienen sin saber por qué.

¿CUÁL es la razón de este cambio
Absoluto y total?
¿Por qué el pasado viene a cambiar el presente?

Mi vida blanca de tristeza,
Es luz todo dolor
Y aún el amor me inunda
Y me hace recordarte…
Como mi gran soñador.

Recuerdos del pasado,
Mi fantasía con audacia, inquieta y mágica, sin cesar
Busca la paz interior,
Aún sintiendo el dolor interior Y más profundo
En la nocturna soledad secreta.

Recuerdos del pasado,
No obstante este HOY sangrante y doloroso,
Entre los sueños peregrinos prosiguen
Con voluntad férrea y tenaz por el desierto humano
Que comencé en el AYER, va poco a poco superando…
Hacia la esperanza del cambio.

Y aunque no llegue nunca a los serenos
Doseles de las palmas, por lo menos
Más cerca de ellas cavare mi fosa.

Recuerdos del pasado,
Y aún a pesar de mi ánimo sin decaimientos,
Mi mar de llantos busca en mi interior
Las frases,
Las palabras de amor,
La poesía que emana de mí hacia el mundo real,
Que a veces esta partido.

Recuerdos del pasado,
Soy una vagabunda del cielo y de la tierra,
Y el lenguaje sutil,
Cuando los cristales duplican sus colores,
Mi ánimo se levanta hacia lo alto,
Superando todos los obstáculos,
Que me hieren y lastiman.

Soy una página en blanco
Y no encuentra en estos instantes de dolor…
Los poemas que están en en el aire perdidos,
Allá en la lejanía.

Recuerdos del pasado,
No regresen a este HOY,
Busco el amor,
La paz en todo mi existir,
Y sé que pronto llegarán



Inocencia e ingenuidad taiwanesa



Inocencia e ingenuidad taiwanesa,
son ustedes
todos mis amigos taiwaneses,
inocencia,
ingenuidad,
pureza total,
rodeados de un amor real,
que existe,
que sólo debo saber mirar
y sentir.

Entre miradas soñadoras,
profundas,
palpita el amor que todo lo da
y se conforma con poco,
que nunca me hará sentir sola
porque están firmes a mi lado.

Taiwaneses poetas,
narradores,
de manos traslúcidas,
pálidas
y plenas de amor,
entregándose siempre
a la curiosidad de la naturaleza,
de una flor de color intenso,
de una hoja amarillenta,
de una rama cortada al azar.

Son como ángeles
cuyas alas cristalinas veo
por estar plenas de amor,
que me tocan tímidamente,
con naturalidad,
y a veces,
con un soplo de amor,
que no me dejará nunca.

Los amo
y con el lenguaje
con el que sólo nos entendemos
que es el de las flores
 que son mensajes,
que expresan nuestro sentimiento
que de otro modo nunca podríamos hablar.

Los pensamientos
se transmiten a través del cosmos,
plenos de recuerdos
y gestos simbólicos,
una palmadita en un dedo,
un abrazo fraterno
con cordialidad y sinceridad.

Los querré siempre,
calmarán mis penas,
sentiré su fidelidad en la adversidad
como un gran consuelo.

Inocencia e ingenuidad taiwanesa,
la nobleza los distingue,
su poesía es sentimental,
plena de gracia y dignidad
como música de pájaros.

Gracias
por haberme dado
tanta lealtad y amistad,
me hicieron sentir muy feliz,
con emociones de llantos y risas.

¡Que jamás nos olvidemos!
Que vuestro genio y candor
no desaparezcan
y que vuestra pureza
permanezca intacta
entre risas y cantos.



Te estoy amando


Te estoy amando,
día a día un poco más
y quiero estar contigo
en cada amanecer,
esperando la luz de la mañana,
besando tu piel
para que me sientas.

Siénteme para sentirte,
amor de mis amores.

Te estoy amando
en la entrega de este inmenso amor
que en las manos asustadas
y deseo no más oscuridad
sólo una hermosa noche
que nos abrigue con su manto,
no se nos va a quedar.
.
Te estoy amando,
casi sin darme cuenta,
te preciso en cada instante
y tus energías y deseos
me invaden del más allá.

Quiero beber de tus labios
el rocío del cielo,
el néctar de las flores frescas,
deseadas,
para perderme en tu cuerpo
entre amapolas,
azucenas y rosas.

Hazme sentir
que la vida empieza Hoy
para nosotros,
lejos de traiciones y envidias.

Ya no abrigo esperanzas,
sólo realidades,
tengo aromas de jazmín,
de parra y de trigo
en tus amantes brazos
y en tu pecho…
las aureolas de la luna
de color rosa bordadas.

Quiéreme
como yo te estoy queriendo,
haciendo de este amor
un Paraíso,
que nuestros momentos
sean una eternidad
y tú el único arquitecto
de mi felicidad.

Te estoy amando,
los colores del amor
han asomado a tus mejillas,
porque reímos y cantamos juntos
apretados como en un capullo.

Refúgiate en mi pecho
y yo sentiré tu calor
y tus besos embriagándome
de aromas
que dejas en mis senos.

¡Te estoy amando tanto,
mira de qué manera!

Será porque mis miedos
todos los ahuyentas,
llenas los espacios vacíos
de mis años,
compartes añoranzas
y tiempos que se han ido,
escucha la llovizna que acompaña mis días
con tus dulces besos
en la llegada de mi estío.

Te sumerges en mis oasis
de aguas cristalinas,
para bañar tus sueños
y que allí se cristalicen.

Te estoy amando
¡siente cuánto te amo!

¡Ardiendo estoy
por sentir tus labios en los míos,
estremecida mi alma!

Ven a mí,
¡te daré todo el amor
de nuestro existir!



sábado, 21 de enero de 2017

Nardo


Al son del fuego


Un gnomo
con pasión de adelantado
en su corcel de vidrio
rosa y muselina
sorteó los parapetos de mi rutina,
asaltó mis defensas de virginidad
y me retuvo en tus cálidos brazos.
                                                                                                          
Sentí tu querer en mi boca
y mi sed no se apaga,
dejaste fuego en mí
para que en cada beso
quisiera beber entera tu alma.

Al son del fuego
se siente la sangre
corriendo por mis entrañas,
quisiera ser el aire
que todo entero te abraza.

Al son del fuego del amor
estamos unidos
somos un cuerpo
que solo se agita y se estremece
entre quejidos y suspiros.

Son las líneas de tu cuerpo
el modelo de mis ansias,
el camino de mis besos
y el imán de mis miradas.

Al son del fuego,
canciones de amor me colman
y sin siquiera saber el por qué
como ninfas tus manos recorren
cada poro de mi piel con luz cenital
en una perfecta geometría.

Al son del fuego
tu acompasada respiración
es melodía en mi cuerpo deseoso de ti,
de tenderme a tu lado
dejando una huella indeleble
que el tiempo no esfume.

¿Por qué llegaste a mí?
No lo entiendo,
nos miramos
y ya nos amamos.

Este amor perdurará
hasta la hora de los cielos,
estaremos viviendo
un Paraíso sólo nuestro.

Llévame a la claridad de lo incognoscible,
Paisaje dulce y sensual
con vocablos tuyos,
nuevos para mí.

Tómame con todo tu ser,
envuelta en tus brazos.

Al son del fuego,
ven a mis brazos,
suelta esa felicidad indescifrable
con su misión de fuego puro
nos abrazaremos sin movernos
y así haremos temblar
el témpano del mundo
por vez primera.

Sueños nuestros
eternamente duraderos,
de dos seres
que han encontrado el nido del amor
en este mundo que nos rehuía
con tu palabra última
-       ¡Adiós!

Ayer encadenaste la noche a tu silencio
pero el primer rayo de sol en tus ojos
me hirió
con su ciega evidencia
de que me amas.

No te irás a la nada secreta
ultraterrena,
nunca más…



Te estoy queriendo





Te estoy queriendo,
casi sin saber cómo
ni por qué.

Mi tierra estaba yerma,
resquebrajada,
seca,
sin vida,
muerta,
esperando torrentes de gotas simientes
y apareciste tú,
en silencio adormecedor,
con un atisbo de amor.

Te estoy queriendo,
antes era yo una mitad,
una sola, vacía,
restellante de luces,
con tan sólo medio abrazo apenas
y apenas medio beso
y sólo tú
eres quien puede completarme.

Te estoy queriendo,
tu risa como diablillo
que en mis venas pirueteas,
hace latir mi corazón a prisa
y en mi mente fluye y refluye tu voz
cantarina y risueña.

Te estoy queriendo
y soy feliz,
la alegría en mí
parece ser un remolino de sol
corriendo por los campos.

Y te aguardo,
sin magia y sin milagro
ya que un dorado vórtice
inundará el cauce de mis noches
que ya no serán solitarias.

Te estoy queriendo,
despacito,
sin apuros ni desgastes
sólo mi amor se va asomando en tu horizonte
ya no tan lejano.

Cuando el cielo se afina
al conjuro de un sutil cosquilleo de flautas
y la última estrella remisa
abandona su puesto de guardia,
me gusta perderme en mis pensamientos
teniéndote a mi lado
como un reportero del alba.

Te estoy queriendo,
naciste al son de mis deseos
viola de amor,
entre cánticos y risas
modelados en nácar verde.

En los duros biseles del silencio,
inmóvil y solitaria te esperaba a ti,
mi señor de la risa.

Crecías hacia adentro de mis dedos
cuando tocabas desde lejos mi piel
y al rose y al llamado de tu voz
se alza mi sangre con poemas.

Te estoy queriendo,
te imagino apoyado en la mañana
circuida de luz en primavera
ascendiendo la vida de tus hombros
y en tus manos
temblando una estrella.

Tu risa, ¡oh, tu risa!
Es eco de alegría desdibujada
desde la distancia.

Tu voz ¡ah, tu voz!
Suave,
tierna,
con inflexiones espléndidas de sabiduría.
Tú, el único.

Te estoy queriendo,
imagino el pálido rocío de tus ojos
y mi corazón impulsa por mis sentidos
sangre nueva,
¡loor a la risa y al amor!