Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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domingo, 14 de mayo de 2017

Mi vida y tu


Descanso total


Descanso total,
me voy por otros lares
a lugares recónditos,
escondidos,
entre tinieblas suaves
para desaparecer
y no ser encontrada.

¡Déjenme ir!
Quiero estar sola,
en la inmovilidad absoluta,
flotar en un mar de la nada,
en silencio total.

Descanso total,
con mi ternura íntima,
hacia la paz
que en mi inocente alma
está escondida en el cansancio
con una blanda tristeza.

Y me voy sintiendo feliz,
de a poco,
de a ratitos,
con una fatiga
que no es un desengaño,
con un gozo
que no alienta esperanzas,
estoy en algo que quizás
sólo es amor.

Descanso total,
sé que floto y nada me parece,
sin embargo,
indiferente,
sé que nada me alegra
ni me duele
y que sin embargo
todo me enternece,
sé que eso es el amor
o que quizás es un dulce cansancio,
sé que soy feliz,
sin trabas,
sin ataduras,
sin lazos envolventes,
sin murallas en resplandores estáticos,
sin fronteras de dolores

¡Soy libre!,
en un clima de gozo.

Descanso total,
sin quehacer,
sin gestos en gestos,
sobre el espacio blanco de los días
y como peregrina a fuerza
de estar quieta,
soy fiel a mi inmovilidad.

Sobre el cielo empiezan a surgir,
del fondo de mi alma,
ideas, frases,
palabras en un silencioso inicio
de poemas de amor,
prosas poéticas que buscan la luz.

Descanso bajo la lluvia
que necesitaba mi alma herida,
entre poemas de amor
voy rimando mi llanto
para calmar mi dolor.

Me encuentro
en medio del dolor y del amor,
me encuentro en medio del camino,
mirando el horizonte,
mirando el pasado.

Descanso total,
en la cima de la montaña,
tan lejos del cielo
en donde las palabras no tienen sonido,
en donde nadie escucha mi lamento
éste se va solo
entre encrucijadas de laberintos.

Descanso total,
me encuentro sumergida en la nostalgia
en donde el dolor no tiene consuelo
aún a través de lluvia,
de viento,
a través de la nieve,
busco mi tierna soledad,
descendiendo,
bajando voy,
cayendo y salgo al mundo
pura y límpida
entre nubes doradas
de la celeste tarde.

Descanso total,
necesario,
imprescindible,
que ayuda al alma
a guarecerse de las dudas,
los entredichos,
los cotilleos.

Historia interminable,
tiempo y tiempo,
descanso total que embelesa el alma
y clama por cánticos de amor.

Mil historias


Contaré mil historias vacías
cuando te bese en contra del Universo
y perderé mi habla a lo largo del día
a cambio de una melodía con mis versos.

Mil historias de insólitos
cortejos de palabras
en los momentos perfectos
del vivir que liberan
y fascinan nuestros nombres
en noches de luna y estrellas.

Mil historias
que dejamos en el pasado,
perdiendo algunas,
casi todas,
en el olvido.

Así que contaré mil historias vacías
pero te tendré en lo hondo
de mi ser porque tú,
amado mío
vas en torno a lo que escribo,
eres mi inspiración,
eres mi todo.

Y por que tú,
mi luz de cada día,
llenas con devociones infinitas
todo lo que escribo,
mis frases,
mis palabras,
sobre vastos contornos a la deriva
de toda mi existencia.

Nueva forma,
misma historia,
mil historias,
llegó el momento de escribir
llena de pasión
y conocimientos ocultos en mi mente,
en mi alma y en mi corazón.

Llegó el momento
de desvanecer mis sentidos
en un cuento sin final,
en una historia que mi vida cambiará,
que la vida de todos cambiará.

Mil historias de amor
llenas de pasión y de ilusión
con mensajes
con ansias de vivir a pleno.

Mil historias que nos hacen
desaparecer y entregar
mis sentimientos a estos momentos,
que con su manto de colores,
rencores y dolores,
los han escondido.

Llegó el momento
de hablar con el corazón y de escribir
sintiéndome poeta en momentos
breves y de paz.

Mil historias que calaron
en ondas sucesivas cruzando
concéntricas tinieblas,
forjando mis días,
mis años,
en formas turbias en sucesión
de vivires en escenarios
de falsas pasiones y tedios infinitos.

Mil historias que desaparecen
por fin en la nada y vuelve la soledad,
toda desnuda,
inmaculada,
ajena a las maldades,
blanca,
muy blanca,
sin quejas ni llantos,
¿adónde se han ido?
No lo sé,
sí comprendo que se entrecruzaron,
se enredaron,
se deshilacharon en pedacitos de vida,
de minutos,
de segundos,
de un palpitar del ayer
que me trajo hasta el hoy.

Mil historias en las que voces en tropel
repican en mi mente
y parecen que vienen de otro lado,
de un dónde sin encuentros
de quienes las forjaron
entre giros de hilos de encaje,
entre nubes de sílabas,
frases,
palabras que marcan
el rumbo de un nuevo existir.

Risas Compartidas


Risas compartidas,
alegres,
risueñas,
cómplices de vida,
de intereses y amistades
y amores.
Risas compartidas,
secreteadas,
plenas de confianzas mutuas,
ligeras y leves,
a veces misteriosas.

Risas de encuentros
que inspiran desde el alma
felicidades internas.

Sentidas e íntimas
para compartir.

Risas que como cascadas
se lanzan al níveo aire
para volar en cielos abiertos.

Risas que como acordes sincopados
se suceden sin cesar
como preámbulos de regocijos internos.

Los rostros gesticulantes y ansiosos
denotan la alegría de vivir a pleno.

Risas compartidas que conlleven a la pureza del alma
y al amor de mundos interiores.

Se elevan cual gorjeos de pájaros
dejando tras de sí,
brillantes ecos repetitivos
que endulzan las almas con armonía y amor.

Risas que como voces internas
se deshojan entre verdes esperanzas
de edenes cercanos.
Risas compartidas,
rictus de placer florecido
en un mar sin fin
de un intenso vivir amando y riendo.

¡Ríe a la vida,
al amor,
a la amistad pura y sincera!,
que los hilos tejidos por el viento
lleven la risa a todos los recónditos lugares del orbe
donde revivirá el amor
y la amistad únicas y verdaderas.
Risas compartidas,
sorpresivas,
de esperas en promesas de felicidad,
de diálogos de miradas atentas,
milagrosas,
consuelos y bálsamos de nuestras almas
que nos unen en una alianza continua,
permanente,
constante y sentida.

Risas compartidas,
surgidas de silencios percibidos,
enlazantes, de almas que vibran de amores
escondidos que florecen siempre
en momentos de atisbos plenos de ternuras y caricias
con arrullos  estremecidos del placer de amar.

sábado, 13 de mayo de 2017

Contigo siempre


Regálame tus secretos


Regálame tus secretos,
los que tienes escondidos allá,
detrás de la esperanza.
Enséñame los que tienes ocultos
en la sombra de tu corazón,
y yo te regalaré mi alma.

Concédeme la luna,
envuelta en tu sonrisa
y los mimos tibios
que florecen de tus fuertes manos
y despiertan la esencia íntima de mi ser.

Regálame tus secretos,
los más íntimos,
los que como en un ritual
te envuelven en ellos,
compartámoslos juntos
 aunque nos entretejan,
consumiéndonos en temblores,
 en una desgarradora verdad que nos ahoga.

Te amo,
perfil solo, nube gris, nimbo de olvido.
En el misterio de tus miradas,
 bajo la tormenta oscura de las palabras,
desde la tristeza o puñal de cada beso
 hasta la ira o la melancolía de tus caricias,
te sigo amando.

Regálame tus secretos
aunque no sea más que el pequeño
y yo te enviaré los míos,
los que en el recóndito rincón de mi alma,
te pertenecen
y te los haré llegar
como un relámpago
entre sueños de amaneceres,
atravesando la aurora
para que tú los descifres
en el sueño del horizonte
donde todo se olvida.

Y si tú los quieres,
irán hacia ti como un alarido
gimiente y doloroso
que llega de tan hondo
que han deshecho su quemante raudal,
desfallecientes para que tu alma los sienta.

Regálame tus secretos,
así estarán unidos a los míos
en nuestros corazones de agua y miel,
prisioneros de cascadas de sonrisas
como cadenas de flores suspendidas
en nuestros suspiros,
 en nuestro tiempo imaginario
donde rumorea una bandera de rosas.

Regálame tus secretos,
los guardaré en mi cofre de tesoros ocultos
con siete candados y llaves
que nadie encontrará,
estarán conmigo comulgando en silencio
el amor sin límites que siento por ti.

Y entre goces, placeres,
caricias que desgarran,
besos que dibujan
nuestros rostros temblorosos,
el amor nace, renace,
en cada instante
de este nuevo amanecer.

Regálame tus secretos,
los que no huyen a su guarida oscura,
los que trepan, sí,
por las paredes húmedas
para llenar mi alma
como en un juego
de risas y tristezas compartidas
como canta el río,
mojando las veredas  y empedrados
en la sed del silencio y el anhelo.

Mis palabras de amor,
más que mías son tuyas
y para que tú las oigas
son como cascabeles de cristal
 para tus manos suaves
como la seda,
van trepando despacio,
sin prisas
en mi viejo dolor
como las hiedras de no tenerte.

Ahora, conmigo, tú y tus susurros
que van tiñendo con tu amor mis poemas
porque todo mi mundo interior
lo ocupas tú,
todo lo ocupas,
fundiéndome en tu regazo
con tus secretos en mis labios.

Lágrimas al viento

 

¿Por qué sólo yo sé
lo que calla mi silencio
y lo que guardan mis recuerdos?
¿Cuál es la causa
de que mantos de lloviznas,
de lágrimas,
inunden mi rostro
y el viento las reciba
 desde mis mejillas?

¿Tú sabes del vacío
que dejaste dentro de mi ser
sin sentirte a mi lado,
entre tus brazos?
¿Acompañan la inmensidad, las ansias
 o tengo tan sólo junto a mí
la música que me recuerda a tu presencia?
¿A dónde te llevaste las lágrimas
 que bañaron mi cuerpo
en espigas del sol recién abierto?

¿En cuál aguacero, de qué tierra lejana
me estaré derramando
para abrir surcos nuevos?
¿O si acaso, cansada de tu ausencia,
mis lágrimas al viento
se estarán congelando
en cristales de hielo?
¿Por qué tú fuiste el único hombre
que besaste mi alma al besar mi cuerpo?

¿Qué frescura me mueve
a quedarme en el alba
en la que tú, despacio, sin prisa,
te alejaste de mi lado?
¿Cómo mueren los últimos recuerdos
que me ataban al tren del pasado?
¿Dónde están mis lágrimas tristes
que nacían de mi alma
al no sentirme más amada?

¿Cuándo sentiré que llegaré a tu alma
 y que tú, en el horizonte nuestro,
desdibujado por mis lágrimas,
 tú me estarás esperando?
¿Sabes tú
cuando se unirán nuestras risas,
más blancas que el blanco
y cual milagro en la luz de una lágrima,
se besarán tu llanto y mi llanto?

¿Por qué mi alma se eleva
 en un viaje alado
 saltando claridades
recogiendo el sol en los tejados
y dejando tristezas y llantos
en nubes ligeras que surcan el aire?
¿Cómo iniciar el camino del olvido,
de nuestro amor ya pasado,
buscando otro sendero, suave,
que me lleve, sin remover los recuerdos
a otros brazos que ansiosos me esperan?

¿Cuándo se abrirán las cortinas
 de mis lágrimas al viento,
 dejando que mis ojos
se unan a otros ojos
en todas las pupilas del espacio?
¿Cómo anudaré mis emociones
 para que la sonrisa
traiga a mis manos la alegría
y la esperanza de una nueva vida?

No quiero más gritos de lágrimas al viento,
 me suelto a la pureza
de un amor sin ropajes,
seguiré mis ansias
como el sol en los pétalos,
vida del hoy y del mañana,
 en un batir de inquietas fuentes,
en un inmenso río,
corriendo hacia la paz y el amor perdido.