Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 16 de diciembre de 2017

Balada a mi amante


Memorias al viento


Memorias del viento
Que me envuelven en un torbellino de recuerdos vagos
Me siento zarandeada ,alzada ,apabullada,
Por sutiles memorias que me producen dolor
Y a veces salto clamando ¡PAZ!

MEMORIAS DEL VIENTO
Que han perdido mi nombre
Ayer no mas estuvo adherido algún rostro
El mío  mi silueta que transito por mi.
mi rostro entre el viento lo rescato
como no era pergamino, silencio ,
mis dos ojos sin mirada entre el viento sutil y anhelante

MEMORIAS DEL VIENTO
De mi silueta apenas sobrevive
Un vestido difuso, rasgado y estival
Entre nubes que lo arropan como un viento
Se me ha perdido un hombre entre el viento huaracando

MEMORIAS DEL VIENTO
Y el rostro y mi silueta los ha filtrado
Entre el tiempo, sabio y esencial
Entre nubes como algodones
Bajan y suben, se deslizan con el
Lo hacen desaparecer
El recuerdo de mis días sin nombré se ha olvidado

MEMORIAS DEL VIENTO
Yo crecida entre pinos
Y llorada por el tapado rostro de los ángeles,
Entre vientos brisas huracanes
Me confundiste tan llena de amor
El fuego y la intención de mis cantares.

MEMORIAS DEL VIENTO
Entre nubes altas y lejanas,
Quiero apoyar mi amor sobre tus hombros
Y fundir mi figura con tu bronce
Para que las memorias nos enlacen
Con los recuerdos de lo años vividos juntos.

MEORIAS DEL VIENTO
Anduve los peldaños del deseo
Para estar en lazada a ti entre tus brazos
Hasta alcanzar la cumbre de tu nombre.

MEMORIAS DEL VIENTO
Cuando un viento helado, húmedo, tembloroso
Como rumor antiguo y exigente
Se me estanca en las venas
Y mi voz se reseca, se pierde en el vacío del silencio
Y me entrego al impulso circular que pudo ser un verso.

Amor perdido


Amor perdido,
¡qué dolor!,
¿sabes?
¡Perder al amor!
Es como arrancarte el corazón
en mil pedazos
y toda la luz del alma.
El amor se lleva en lo hondo de la sangre,
el sol que te compaña y te reviste,
brazo en que te apoyas
por el camino incierto del vivir,
escudo que te resguarda el pecho
de muertes o borrascas.

Amor perdido,
¡quiero llorar entre escombros!,
nos separamos tú y yo
en la cuesta para siempre.
¡Algo de mi luz en el polvo se ha perdido!

El miedo a no poder encontrarlo
ahuyenta de los ojos
las palomas del sueño
entre clamores de lloros y penas,
apurando en la breve llama
la inmensidad del tiempo.

Amor perdido,
ha de haber un portal sin cerrojos
por donde podré entrar
y como atisbando
de a poco te buscaré
entre la raíz de los quebrantos.

Otearé para estar otra vez contigo
desde las colinas cercanas
y veré el fulgor que tú irradias
desde la lejanía
y así secarás las fuentes de mi llanto.

Amor perdido,
en la flor te recuerdo
y amorosa te exalto,
guardando en mis entrañas
los bálsamos de tu amor
y mi secreta lumbre que ilumina
de a poco mi pecho cansado
se refugia en el orillar del mar
bajo las blancuras del astro.
Amor perdido,
¡que hundimiento del mundo!

Un gran horror a columnas quebradas,
tiempos sin imágenes,
cielos intemporales,
entre estíos e inviernos.
Amor perdido se extinguieron las alegrías,
las risas, las danzas,
pero perduran las frases de amor,
aquellas que te escribí
con todo mi corazón.

Ahora, sin tenerte,
todo va hacia atrás,
la vida se va quitando
frenéticamente horas, minutos,
segundos de encima,
destejiendo,
galopando su curso del lento existir,
queriendo borrar recuerdos,
historias para hacer
otra vez el anhelo de volver a empezar otra vez.

El futuro se llama ayer.
Ayer oculto, secreto,
escondido entre verdes follajes,
de esperanzas,
hay que empezar otra vez,
reconquistar la vida con toda el alma
y todo el corazón
detrás de aquellos otros
ayeres conocidos.

¡Vamos hacia el mañana
entre estrépitos besos,
inventando las ruinas del mundo,
de la mano tú y yo
por entre campos florecidos
de amapolas ondulantes!
Y ya no más amor perdido,
amor encontrado entre tactos,
abrazos, piel,
entregándonos al palpitar de sentirnos juntos,
sin caos ni penas,
sólo luz y belleza del vivir.

Amor perdido,
encontrado entre la luz del alba
y las estrellas escondido,
tendiéndonos las manos para coger las nubes,
las flores, las alas,
los mil sonidos del aire
para existir flotantes en el puro vivir,
salvados por milagro
de no estar más juntos
y así estrenar el beso,
el amor,
sin sufrimientos ni quebrantos.

Quisiera que estés presente


Quisiera que estés presente
con el color de tus ojos
o tu voz o tu risa.
¿Lo sobrenatural nació quizás contigo?
Hoy estoy pensando en ti…
como lo hice ayer y lo haré mañana.
Mi mente repite tu nombre,
mis labios lo gritan,
mi cuerpo extraña el calor de tu cuerpo.

Te extraño,
extraño el sabor de tus labios…
Extraño la caricia de tus manos.
Quisiera que estés presente,
aquí a mi lado…
Quisiera poder besar tus labios
y tomar tu mano.

Pero no puedo,
no estás presente
y te busco en una búsqueda incierta,
inasequible, eterna,
jugando con nosotros a será o no será.
Sé que te encontraré,
estaré siempre al acecho
en las altas madrugadas
por si cruzases por mis soledades
entre alas invisibles que se cruzan
y envuelven mi cuerpo esperándote.

Quisiera tenerte a mi lado
en el frescor de mi cuerpo enternecido
donde la hierba se siente ya iniciada
entre musgo verde y recién brotado,
entre la sombra de los sauces inclinados.

Quisiera que estés presente
y te entregaría un poema de amor
como puñado de agua límpida,
entre un espejo agradecido
donde acontece tamizada la tarde.

Estaré contigo agradecida
de tenerte entre mis brazos
pero es ardua la empresa,
la curva se endereza
y pienso que sin acertar el rumbo ni la escala estaría
mi cuerpo contra el tuyo
en la alta luz que con ímpetu resbalaríamos
en nuestro nido de amor.

¿Cómo apresar la sosegada llama
que te entibia los ojos?
¿O el frenesí que tu mirar proclama
cuando se incendia pródigo de rojos?

Quisiera que estés presente
desvivida por besarte
y mi piel en este estío enamorado
tiembla como adolescente enamorada
y hasta mi corazón multiplicado,
arde entre las ramas del cerezo.

Hollo mi memoria en una espera cotidiana,
corriendo por mis venas
mi amor para ti consagrado,
ajena a la honda espera
que el tiempo riguroso sazona.

De repente, llegaste,
como llegan las nuevas
que sacuden las entrañas,
tiembla el aire,
temblamos los dos tan sólo con mirarnos,
empañadas nuestras voces,
quebradas nuestras alas sólo sonrisas y cantos,
besos sin fin hundiendo nuestras cabezas
confundidas entre nuestros regazos.

Quisiera que estés conmigo
siempre ya que hambrienta de tu amor
estoy y mi cuerpo puro y casto
te reclama fatigando mi corazón
y mi respiro.
¡Quiero vivir los besos
con sensación de retorno siempre!

viernes, 15 de diciembre de 2017

Esperanza de otoño



Juego de besos


Juego de besos,
entre luces opacas y brillantes,
 rondan entre nosotros,
danzando, buscando la piel
que los espera anhelosa.
Nuestros labios se rozan,
 se tocan, palpitan,
prendidos a veces
 a restos de silencios.

El mundo seducido
por el canto del gran proyecto
 en el alma se nos ofrece,
nos da rosas, brisas, cielos, mares,
 con esperanza de que tú y yo
labremos nuestro gran amor.

Juego de besos, rápidos, leves,
a veces sin ruido,
a veces esquivos, otros profundos,
sumergiéndonos en hondas caricias
en un abismo de placer y gozo.

La dicha nos escoge,
 nos declara capaces
de creaciones alegres y felices,
nuestro proyecto de amor cantante,
 irresistible,
da embriaguez al alma,
no se labrará en los mármoles
ni con pétalos o sueños,
 se hará carne en nuestra carne.

Juego de besos,
nos zumban en nuestro mundo interior
como zumban las colmenas
en la estación de las flores,
 al sol de oro de la siesta.
El silencio azul del goce
nos inunda
y como etéreas alas descendemos
 por diáfanas escalas
a vivir a pleno este lenguaje
 de placer armonioso y sin fin.

Juego de besos,
 son mimos flotantes en el viento
y en la hora de recogimiento
 como brasas se encienden
entre arrumacos y abrazos cálidos
que con lentitud el placer despiertan.

Juego de besos, sorpresas y descubrimientos
de este amor nuevo,
llegan despacio,
sorteando lugares íntimos y secretos
en los que no llegan las palabras,
sólo las caricias,
 llevándonos a la sintonía de lo Divino.

Nutren nuestra sensibilidad
y nos conduce por senderos
 claros y puros
donde festejamos con júbilo
 este querer tan nuestro.
Juego de besos,
 nos entregamos,
nos damos mutuamente
 calidez, empatía, ternura, comprensión.

Cuando clarea, nuestro amor inquieto
se llena de gozos
 y los besos revolotean
 como las hojas amarillentas,
 doradas, del otoño cercano.

¡Vivimos amando!
Como ama cada gota de lluvia
 en la tierra seca
 que aguarda el suspiro,
en la danza incomparable
de un ensueño que sueña despierto.

Juego de besos,
como canto de pájaros,
revolotean sin cesar
al estar juntos, tú y yo,
como toque divino
suspendidos en el aire
como un bálsamo que calma.

¿Oyes al amor que se nos está ofreciendo
en flores, lluvias, aires cálidos y serenos?
Nos entregamos como dos seres unidos,
 viviendo abrazados entre nubes lejanas,
sintiendo en las palmas de nuestras manos,
en los labios,
la cálida huella del beso
 entre nuestros sueños
que nos empujan a la vida
desde dichas cumplidas ayer
 a dichas futuras
que nos llaman entre sueños trémulos,
derrochando alegrías,
agitando como trigales,
grandes campos de esperanza.

El fuego que soy hoy


Hoy soy fuego,
estoy viva
y mis manos
abrazan la verdad
y baño el aire
con mis sonrisas
al pensar
cuanto me abrazan
tus labios
al besar
como la boca derretida
de un volcán.

Tarda noches
la noche en ser auroras,
 la luz se hace despacio
 porque es tu centro
una fuerza sensitiva.
El fuego que soy hoy
mi cuerpo y alma
se abrieron
ante tu magia sensorial.

¡Triunfos, revelación!
Hay fulgores brillantes
en mi alrededor
y me llega el goce
como espuma sin prisa,
en impolutas láminas
de sentimientos intensos
y deseos
de que aquel pensamiento
nacido oscuro,
con mi sol,
a tu cuerpo
he de bañar.

El fuego que soy hoy
es luz
que traduce incógnitas lejanas,
a gozos inmediatos,
 a placeres sentidos
hasta los más íntimos.
Inconcientemente,
en mis sueños estás,
donde no mando yo,
 sino sólo mi corazón
y allí
tuya por siempre
puedo ser por una eternidad.

El fuego que soy hoy
no se apagará,
es un misterio velado
que la mañana que asciende
hacia su colmo esplendor,
 paso a paso,
en contornos
 se goza aún más
y en perfiles
rechaza lo desconocido,
lo no sentido con intensidad.

La hoguera de mi interior
se enciende
sólo en pensarte
y se alza arrebatadora,
velocísima,
como alas
en el confín del mar.

El fuego que soy,
está encendido
en mi corazón para tí,
sólo para tí,
eres mi milagro de amor
y cada vez que pienso en tí,
 siento un cosquilleo
 por todo mi cuerpo,
te necesito a mi lado,
sin tocarnos siquiera,
estremecidos
tan sólo con mirarnos.

El fuego que soy hoy
 es un sortilegio de amor
 y mis versos,
vibran,
al volar
al papel que los espera
con ansia
para que lleguen a tí
mis palabras de amor.

Soy tu amante escondida
que alisa la arena,
bien lisa,
para que en rasgos levísimos
 la mano escriba
lo que siento por ti
entre pudores de espuma
mensajes de ondina son,
 soy tu amada total,
 te ofrezco mi vida.

El fuego que soy hoy
alumbra la marina,
 en una noche estrellada
entre abrazos truncos
y besos
que al aire
fueron entre deseos
que se  alzaron
y altas quejas de espuma
que se llevó el viento.

Sin ansias
y sin prisas
espero el amor
que se inicia como idilio
estrenado
en fábulas no escritas.

Y tejiendo y destejiendo,
el fuego que soy hoy,
los versos
permanecen entre hilos de luz
de este raudo amor
que se inicia
 para siempre.