Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 5 de abril de 2018

Noche tormentosa


Un beso de tu alma


Un beso de tu alma,
me alcanzó una noche,
llegó con dulzura y con una tierna caricia
estremeció todo mi espíritu y mi cuerpo.
Con pequeños trozos de tu eterna ternura,
tallaste en mí,
las letras,
prosas,
poemas,
entre ideas estremecidas,
juntando las palabras con pasión
y alcanzando el éxtasis del amor.

Cuando llegó tu beso a mi alma,
me inundó de calor y luz,
entre temblores de ansias
y sobresaltos inauditos.

Tu beso inundó el desierto de mi alma
como néctar embriagante
que se liba en el bíblico cáliz de los labios.

Un beso de tu alma,
aún como caricia esquiva,
no dejó en mí,
amarguras ni resabios,
sí susurros,
dejándome amor,
fe,
esperanza,
un himno sin palabras
que se elevó hasta lo alto,
modulando suspiros y promesas.

Como fugitivo y delicioso roce
es un espasmo de delicia suma,
algo que sabe a miel y dulce goce,
a tibieza de cuerpo y perfume.
Un beso de tu alma es la íntima
entrega de un momento
que el alma hace del ardor que nos sofoca,
son dos vidas que se funden en un mismo aliento,
es un cielo tejido entre dos con finos hilos de amor.

Un beso de tu alma
es cual aroma de azahar
en un atardecer
suave y cálido.

En mi mundo interior se alargan,
temblando,
las notas,
llorando de placer,
en una completa armonía
sin sollozos agobiados ni congojas
dolientes ni melancolías recordadas,
sólo paz y calma total.
Entre estremecimientos de placer
y una expectación ansiosa,
espero el beso de tu alma
y éste al llegar hace resonar arpegios
refulgentes de dianas sonoras
que recorren cielos,
mares,
horizontes…
siguiendo un silencio albo
que refleja con ímpetus alados
el amor ascendiendo a las alturas.

Un beso de tu alma es la luz amanecida
que hiere al despertar los ojos
y me alumbra imprevista,
sin saber por cual oscuridad llegará
como un elixir que da vida a mi vida,
que arranca suspiros profundos,
aún de entre mis sueños velados.

Un beso de tu alma es fuente de paz,
sosiego y consuelo de mis minutos
de eterna soledad.

En cada amanecer me hace volar al paraíso
y descender a la tierra
entre música de arpas y violines,
danzando mis prosas de amor
en pentagramas colmados de letras sincopadas
que flotan con luces de estrellas.

Un beso de tu alma conquista mi todo,
me lleva  a la calma y a disfrutar de este hoy
bajo la sombra de plata de la luna precedido
de una gran bandada de pájaros cantantes
que entre apiñada escolta lo conducen
ligero a depositarse silenciosamente
en mi espíritu alado que lo espera ansioso.

Fantasmas de duda


Fantasmas de duda.
¿Por qué me atormentan
con inquietudes insanas las dudas
de que tu amor por mí no sea cierto?

Fantasmas de duda.
¿Cuál es la razón
que sólo pienso en que no te voy a perder
en lo venidero dejando mi corazón desgarrado
y sin el caudal de dicha que aún lo inunda?

Fantasmas de duda.
¿A qué darle palabras a poemas de amor
si tú no los lees,
no ves lo que se ve,
aún el poema está aquí completo para ti?

Fantasmas de duda.
¿Cómo no recuerdas todo nuestro amor
que empezó en auroras cenitales
ya que yo siento
que en un víspero terminará pronto?

Fantasmas de duda.
¿Por qué siento que el futuro
es distancia y qué poco a poco
pierdo lo venidero ya no más ser
es estar siendo los dos amándonos?

Fantasmas de duda.
¿Cómo evitar soñar con las promesas
de ver en mi luna sus estrellas
hechas de puras letras
y de eternas escenas de amor?

Fantasmas de duda.
¿Por qué me someto a esta soledad
con penas dibujando un mundo que no existe,
un imposible espacio de reflejos,
con el amor que anda sobre la lluvia
o congela el sol para renacer de nuevo?

Fantasmas de duda.
¿Cómo decirte que mis mañanas
están trémulas de voces
que cantan el amor hacia ti,
pero tú no respondes te has ido
tendido en el río hacia otro lares?

Fantasmas de duda.
¿Cuál es la fuente del amor verdadero,
la del agua quieta plena de verdades,
sin prejuicios ni traiciones y sin huidas?

Fantasmas de duda.
¿Cómo llegar hasta ti,
desnuda y pura, sin ansias,
con mis miradas de amor
y tú me recibas en tus brazos,
feliz de tenerme sin preguntas
con tan sólo silencios?

La duda,
la indecisión,
el no entendimiento,
nos conducen a senderos oscuros y olvidados,
pero permitiendo que la felicidad
nos inunde en calma y por momentos,
gozando y cantando el amor a la vida.

Crónica de un sueño


Crónica de un sueño,
mientras te duermes
bajo el trópico de tus párpados,
decrece una selva alba.

Juguetones ríos calmos
se despliegan y se unen
para inundar tu dulce mirada dormida.
Más allá de tus pestañas
van recostándose amplios montes,
pinares de bosques primigenios
de luz que besan su reflejo,
sosegado en el ardid de las riberas.

Crónica de un sueño
que describe tu descanso,
tu iris es el cobre que se oculta,
el calor que sostiene a la sombra
como una gota última de frescura,
el lento fulgor que llena la tierra
 y hace descansar, maduro, al fruto.

Crónica de un sueño,
cuando ya duermes
 tus ojos son el pesado manto de la noche,
 circulares cuevas para la nube,
palmas de madre celeste,
arrullando el pálpito, aún agitado,
en el relámpago de la vida.

Tus pupilas
son un acuario de estrellas,
lámparas floridas de profunda raíz,
cigarras de estío
que alumbran con el canto de sus alas
la paz a tu sueño de tu cuerpo dormido.

Crónica de un sueño,
del que no es sencillo despertar
y la estrella de mi númen,
brilla en mi cielo de fantasía,
haciendo real mi sueño
ejercitando una precisa melodía.

En mi duermevela
 la inspiración se torna esquiva
y los poemas, versos, frases,
giran y revolotean sin cesar,
cayendo, letra por letra
en una danza circular.

Cada suspiro
aporta el amor al árbol del recuerdo
que derriba el placer de la dulzura
 que me reconforta.
Crónica de un sueño
de un poeta que plasma
el sentido de una realidad
para percibir la tan ansiada meta
de encontrar el amor verdadero.

La meta de pintar un mundo despierto
 con un corazón fresco y abierto,
 el límite entre lo cierto y lo incierto,
utilizando las soñadas palabras
para volcarlas puras y vírgenes
al papel en blanco
que en el sueño aparece.

En mi pluma llevo el acero
de la viva nostalgia,
en mi corazón laten los poemas vividos,
en mi sangre corre un río de sueños compartido,
mis labios pintan versos y gritos reprimidos.

Crónica de un sueño,
donde se plasma el sentido
de una realidad
para percibir las tan ansiadas metas.

Y la palabra tejida con amor
en el sueño aparece
y el verso diáfano y triste vuela alto
 hacia horizontes lejanos
para que lleguen a tus manos
 en tu somnolencia despierta
en un río de sueños
donde prevalece el verdadero amor.

miércoles, 4 de abril de 2018

Nuestros secretos


Desdén



Desdén,
palabra no pronunciada
cuyo significado hace estremecer mi alma,
nunca lo sentí
en ningún momento de mi vida
hacia nadie,
pero en este instante
surgió en mi mente,
¿cuál es la razón?

Desdén,
es lo que conmueve las fibras
más íntimas de mi ser,
es el desaire que a veces por instantes
inunda nuestras almas
por el dolor que alguien nos provocó.

Si se acerca el desdén
muestro desprecio poniendo a prueba el ingenio
con sagaces aforismos
que me llegan subrayados
con significativas miradas de envidia,
celos, menosprecio,
a los que respondo
con total indiferencia
sin inquietarme un ápice,
sin juzgar actos y pensamientos malsanos,
me inunda una tolerancia objetiva
hacia su existencia
y por segundos me invade
un profundo desagrado.

Frío desdén,
mi rostro llevado del desprecio
y la diversión esboza
una expresión de ira y amargura
que dura tan sólo un instante
ya que vuelvo a ser yo,
la pura mujer poeta
que es totalmente ajena
al mundo material que me rodea.

Mantendré con aguas descendidas
por las fieles veredas de mi pecho
todo el amor que me inunda
cuando el cielo se afila
al conjuro de un sutil cosquilleo
de flautas que alejan
de mí sentimientos malvados.

La última estrella remisa
abandona su puesto de guardia
desde donde los ángeles
me protegen y cuidan
para que mi alma encendida y liviana
lleve su amor por doquier.

Desdén,
no estás en mí tratando
de sacarme de mi vida casta
para arrástrame con sed de verme
en el silencio del mundo
de las sombras miedosas,
delgadas, oscuras,
para que me interne en el inframundo
de lo desconocido.

No lo lograrás,
la luz brillante me envuelve
en el gran aire vacío de dudas,
dolores, penas y soledades,
entre azares sin respuestas.
¡Qué gran plenitud vivir en paz y armonía
desoyendo las palabras sin color,
tan vagas como las sombras!

Entre jazmines,
rosas, azucenas, alelíes,
están los nombres de los que no mienten
ni hacen daño ni te hieren,
mientras haya cantos en la oropéndola,
la vida es felicidad plena.
El futuro es distancia,
no deseo perderme en lo venidero,
quiero acercarme a mi presente
sin desdenes que me acosen
en las largas dulzuras del minuto
de tiempo al tiempo,
sin torpes atropellos,
entre quietudes y calmas,
el alma se enaltece
en búsqueda de la verdad.

No estar contigo



No estar contigo,
 te desviaste
de la senda
 en la que yo te estaba buscando.

Te entreví soslayadamente,
 intuí tu venida,
te esperé con todas mis ansias,
mi cuerpo entero
clamaba por ti.

Viniste hacia mí
raudamente
como relámpago de luz
 iluminando mis mares internos
y te internaste con alegrías,
con ternuras
y deliciosas caricias
como un pájaro
picoteando un campo pleno
y fecundo
de semillas estremecidas
de ser encontradas.

Tu llegada
duró sólo instantes,
ya no estoy contigo
y te extraño tanto
que mi corazón se estruja,
vibra,
palpita
y se anega de lágrimas
 largas,
interminables,
la desilusión me colma
y los pesares
inundan mi alma
que confundida
y estremecida
no puede comprender
 los por qué
de estos tan sólo instantes
de felicidad total
y pródiga.

No estoy contigo,
no lo estaré nunca más
en esta vida del Hoy,
ni del mañana.

Mi afán ciego
por creer
 en tus promesas de amor
 no me dejaron ver
que ibas a ser
en mi camino
sólo una estrella fugaz.

Bañaste mi alma
de luz por un instante
y como un cometa raudo
y veloz
su estela
dejó marcas indelebles
en mi cuerpo
y en mi espíritu.

Contigo
 sentí el perfume
y la suavidad
de una flor recién abierta.

Suave curva
la entrega de nosotros
como pájaros
que en busca de lo soñado
hacia todas partes vuelan
 ensayando todos los cantos
de las aves
 que toda la Tierra pueblan.

No estar contigo
es sentirme
como colmena vacía,
sin zumbidos
ni latidos
 ya que mi alma está seca,
es como hundirme
en un mar de dolorosas tragedias,
me hiciste mal,
me hiciste bajar
a un abismo
donde la luz
no penetra.

No estar contigo
es sentirme atrapada
en un laberinto
de verdes follajes
donde los pájaros
 no responden
 y en un intangible ensueño
lejano
donde las flores
se esconden.

Y así
 dejaste mi alma triste
y abatida
viviendo
sólo en la bruma
donde mis ilusiones
se pierden.

Te pienso
y te retrato fiel
sobre el heliotropo
del crepúsculo
 idealizándote
con ímpetu alado.

Sólo eres ahora
 un triste recuerdo,
 un tesoro no conquistado,
un espejo
donde no se reflejan
 nuestras imágenes.

¡Vete ya!
 ¡No regreses!
No me encontrarás
en la inmensidad del tiempo,
ya eres una saeta
que se perdió
en el azul cielo.

Para ti
escribí los versos de amor
que no llegaron nunca al papel
 que los esperaba
con ansias
entre el olor de tomillos
y de madreselvas.

¡Qué dolor a mi pecho se derramó!
 Voy en busca
de la lluvia que limpia
y rejuvenece mi alma
e ilumina mi rostro
con una sonrisa
para el nuevo amor
que se acerca.