Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 1 de marzo de 2019

Sueño contigo


Soy del viento


Soy del viento,
que en volandas me lleva
a lugares no esperados por mí.

Mi rostro petrificado por el viento,
se torna rígido y frío
pero por dentro soy feliz
porque vuelo sin querer hacerlo
por islas en la playa
con la arena inundando mi cuerpo.

El sol enredaba sus hilos
con el viento cálido
orillando mis pies desnudos
en la espuma del mar.

Vientos y vientos de dos mil otoños,
con hojas de este, mi bosque inmarcesible,
umbrío de abedules, cipreses, pinos…
que quisieron aumentar sus hojarascas
para envolver mi cuerpo desnudo
con sus hojas
entre curvas que las engañan.

Soy del viento,
sus flechas del alba
cruzan por los santos incorpóreos,
no me hieren,
me traen vida de colores.

Vientos míos me empujan
entre rachas que no atreguan,
es una navegación del morir,
pero ansiosa de vida.

Dan con su fuerza piedras
que ruedan hacía mí.

Soy del viento,
no toco tierra,
liberto las leyes del contacto,
quedo como trapecista suspendida.

Me haces rodar por mundos infinitos
y en auroras nuevas
me acaricias con todo tu amor.

Soy del viento,
no más tuya,
él me atrapo entre tus brazos
y entre saltos me hizo bosquejar por el aire.

Me hace escribir nuevos alfabetos,
haciendo y deshaciendo volatines inventados,
rapidísimos,
palabras que van
de un trapecio del aire al otro
como versos elásticos y tendidos
en cuerdas rotas.

Viento ilusionista,
embaucador, inimitable,
mantenedor del todopoderoso señor Tiempo.

Soy del viento,
me entrego a él
con toda mi pasión,
mi sensualidad,
mis pensamientos íntimos
del amor esperado,
me hace perderme por calles perdidas
como reportera del alba.

Me hace sentir la vida
como un ensayo sin textos
en el filo de la madrugada
y una brisa engañosa adereza con susurros
que saben a lanzas
el por qué me rapto
de los brazos de mi amado.

Paisaje lunar


Paisaje lunar,
nos cobija y protege con su luz cenicienta y a veces,
brillante que ilumina nuestro amor
como alas de ángeles vibrando
en el paraíso terrenal.

La felicidad nos acuna
y en un marco de crepúsculos
entre tus brazos tiemblo
viviendo momentos sentidos
en el umbral del hoy.

Sentirnos como realmente estamos,
flotando en un espacio-tiempo misterioso…
pero todavía mágico y cálido.

Paisaje lunar,
luna de los mil deseos que el paisaje baña
bajo su luz donde se refugian
nuestras ilusiones y anhelos apasionados
de un amor real con sentimientos sinceros.

Paisaje lunar
en el que el viento sopla tu nombre
y tu reflejo veo en la luna,
sintiéndote mío.

¡Ay luna!
que mis sueños alumbras,
quizás pueda tu brillo alumbrarme
y llevarme a lugares
donde como flechas perfumadas escriba mis palabras,
en poemas de amor que viajen hasta el alma
de mi amado amante.

El sentir divino no admite temores,
sustenta amores.

Paisaje lunar,
bajo las costas de nuestros sentimientos
a tu espíritu llegaron mis versos,
mis palabras de amor,
mis poemas mágicos
que se abrieron como flores para ti.

Luna,
que con sus rayos de plata iluminan
con su luz infinita
cada paso que hemos recorrido
andando por tu senda señalada
sin tropiezos y sin miedos
y contemplada noche a noche
por tus grandes ojos fijos
deslumbrantes de pasión.

Tú,
luna,
luna de mis noches que iluminas el horizonte
para contemplar las estrellas,
abres caminos de luz
cuando todo es oscuridad y vacío
y me conduces al amor esperado.

Paisaje lunar,
entre colores y mil deseos
haces palpitar el amor entre temblores,
gozos y pasiones,
refugiándose las ilusiones
entre clamores y besos.

Paisaje lunar,
amor de luna,
luz de mis amores
buscando las sutilezas
del que desde lejos me ama.

Iluminas los océanos de amor
para que dándonos cuenta
de que amarnos nos lleva a lo inmenso,
lo más inmediato de lo inmenso
es ese océano vibrante,
brillante,
pleno de vida.

Paisaje lunar,
su influjo nos traspasa el cuerpo
haciéndonos sentir el bálsamo de amor
que acaricia nuestros corazones
en un palpitar de emociones.

Sin tu amor


Sin tu amor,
a pesar del tiempo
y aún en la distancia te escondes
en mi memoria
creando un continuo dolor.

Pienso en verte de nuevo,
sentirte a mi lado
y mientras más lo pienso,
más difícil es dejarte ir.

Sin tu amor,
a veces una sonrisa surge de mis labios
entre mil nostalgias de ti
y me quedo permanente con tu mirada,
con tus abrazos,
con la tibieza de tu boca sobre mis labios,
me quedo con el aroma de tu piel…

Y me quedé sin ti,
sin el aliento de tu voz,
sin caricias,
sin tu latido,
sin tu existir.

Sin tu amor,
parte de mí se fue contigo
porque viví en ti,
mi sonrisa,
mi ternura,
mis latidos y mi amor.

Mi vida sin tu amor
no es más que el tibio abrazo
que no volverá,
será la soledad de estar sin ti,
yo sin tu amor
no sé vivir
y me imaginaré que sigues aquí cerca,
a mi lado y regresa
la voz que ayer no quise dar.

Mañana…
dejaré de pensar en ti…
cuando estés allá
detrás de una frágil pared de vientos,
de cielos y de años.

Sin tu amor,
será la de un amante
con un roto corazón,
mi vida sin tu amor
es barco en altamar,
sin puerto, ni ilusión.

Sin tu amor
no es más que el invierno frío
de mi soledad,
en el silencio de la inmensidad,
un alma que no encuentra su lugar.

Mi vida sin tu amor
no es más que el tibio amor,
no es más que el tibio abrazo
que no volverá,
será la soledad de estar sin ti.

Yo sin tu amor,
no sé vivir.

Mi vida sin tu amor
es nube que se va,
tu adiós se la llevó.

Tu amor fue
mi consuelo en la tristeza,
serenidad,
reposo en la fatiga,
esperanza en la desesperación.

Sin tu amor
es estar dentro de la niebla,
no te veo,
no te siento,
no te tengo,
ya no más mundo de dos.

jueves, 28 de febrero de 2019

El lugar de nunca jamas


Déjame a solas


Déjame a solas
con mi alma triste y taciturna,
buscando en mi interior
la paz y el amor dormido.

Déjame llorar la pena de no verte,
exhalar un suspiro de amargura,
refugiarme en los brazos de la muerte
para no sufrir ya tanta tortura.

Déjame a solas
para acariciar sólo el recuerdo
de los besos que me dabas con pasión,
déjame para ver
si es que me pierdo
en un profundo mar
de oscuras aguas.

Déjame recordar
que una mañana me brindaste
 el rosal de tu ternura
y que bebimos del azul fontana
la excelencia del sol y de la luna.

Déjame enloquecer,
pues eso quiero,
hundirme en el rincón del desconsuelo.

Déjame navegar como velero
que no tiene timón ni timonero.

Déjame a solas
en un desierto,
acompañada tan sólo de mi pena,
para pensar que vives
y que no has muerto,
porque no mueren las personas buenas.

Déjame trasladar a otros lugares,
quiero tomar la senda que cogiste
para ver si te encuentro en otros lares,
y me quieres como antes me quisiste.

Déjame a solas,
más breve flota la esencia de la carne,
más breve el viento devorando el llanto,
nada se agolpa y todo es un rastro
nada es inédito dentro del aire.

Tú debes saber
que mi edad invisible rueda triste,
emergen los recuerdos
de nuestras noches de amor
como el aire que respiro.

Entonces te diré,
como flor sangrando desde mi hoja,
venciendo el papel que voy llenando
Poesía es Soledad,
solamente una palabra contra el mundo.

Déjame a solas
para pensar eternamente en ti,
mi amado ausente,
decir que el vacío sopla la razón
aquí en los huesos donde existo
no habría nada que el alma despierte,
solo tú lo podrías hacer,
solo tú, el amor que hace que las palabras ardan.

Despedida en silencio


Despedida en silencio,
te digo adiós para siempre
quizás, queriéndote todavía.
Enséñale a mi boca a que
no te nombre más,
no dejes que mis manos acaricien tu pecho
ni que camines sobre el muro
que cerca mi silencio.

Despedida en silencio
tu piel se me enciende
en mi cuerpo deseoso de ti
pero no debo permitir
ni   tan solo  pensarlo.

Balanceo en tu frente,
una corona
es el aire que se escapa de mis dedos,
 no saben mis labios
la palabra que une tus oídos
a mis versos.

Despedida en silencio
te digo adiós
en este silencio mío,
con el dolor en el alma impregnado.

Me marcho de tu lado,
mi amor para ti es prohibido.
Fue un regalo en el desierto
que la vida, a su capricho,
me había ofrecido.

Te amo y te seguiré amando,
desde muy lejos.
Te amo aún con derroche de ternura
y te grabé en mi piel
con sólo una caricia tuya.

Estoy sentada en silencio
pensándote a gritos.
¡Cuánto dolor, dudas, tristezas y amarguras,
produce el adiós a la persona
que más amamos!.

¡Qué difícil entender y aceptar una separación!
¡Qué difícil entender que se fue
sin un merecido adiós!
Cuando entregamos la vida entera
pensando que ahí, estará siempre,
llenando nuestro corazón de amor.

Despedida en silencio,
silencio entre los dos,
sin adioses, sin palabras,
nos separamos en una dura realidad.
¡Qué difícil recuperar
el honor que una vez perdí
anhelando tenerte en mis brazos!
Ya el muro se alzó entre los dos,
infranqueable,
nunca más nos miraremos,
nunca más seré tuya.

La esencia de tu ser


La esencia de tu ser bien oculta
 en el rojo silencio de tus ríos interiores
duerme tu espíritu en una fugaz luz,
estalla en la mañana
como amor retenida en pimpollo.

Mi alma, cercada de tinieblas,
al infinito se alarga
 cuando tú como bálsamo tenue
me haces perder el miedo
en tus brazos que me estrechan
 poderosos y frágiles
con la fuerza de tu amor,
plena magia
que suena como dulce melodía.

La esencia de tu ser me inunda
cual hiedra de amor,
con tu sangre vibrante
que forma raíces profundas y enlazadas
en mi mundo interior.

Naciste como perfil modelado
en blanda cera en los duros biseles del silencio,
estás inmóvil como águila en espera,
con el calor de tus hombros
enlazo la cima de los cielos con la tierra.

No se cuando empezamos a conocernos,
cada mañana nos empezamos a encontrar,
cada nuevo beso es para mí,
mi primer beso,
mi verso debía decirte
lo que para mí has sido,
tú tenías la palabra exacta
con ternuras compartidas.

La esencia de tu ser,
 mi corazón palpita deseoso
de poder llegar a tenerte en mis brazos,
sentir tu sutil aroma,
con el solo anhelo
de llegar a reflejar tus ojos en lo míos
 haciendo que mi alma se sumerja
en un éxtasis infinito.

Así esta pequeña ideología tuya
provoca en mí los sentimientos más profundos
ideando tu figura
mientras nuestros corazones
siguen bebiendo de la misma fuente
como en la hora tiernísima del juego
y de la leyenda,
regalándome primaveras inagotables de tu alma.

La esencia de tu ser,
esa materia que se presenta
como un himno favorito
entre notas que suben en números acordes
de tu pecho a mi oído
y despiertan una viola celeste
 llevándome al cielo como las alas de un ángel,
armonizando su son con tus cantares y tus risas.

Siempre amparándome en tu ser
 y se asoman a mi pecho tus sentidos,
temblando mi cuerpo
al sentirte cerca de mí.
La esencia de tu ser,
 principio de un amor sin tregua,
así voy por veredas de la tarde perdida
para siempre en tu embeleso.

Mi rostro feliz,
mis brazos libres,
recorriendo mis sentidos sin orillas,
vuelvo a tu boca olorosa,
quedándome en el deseo creciente de las aguas,
 jugando con tus sueños y mis anhelos.

La esencia de tu ser,
es mi paz intacta
del manantial de mi dicha.