Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 16 de marzo de 2019

Sombras envolventes


Miedo



El sol enredaba sus hilos con el viento, orillando el vuelo de mariposas tibias.
La siesta se hamacaba bajo los sauces,
mientras río arrullaba el sueño enamorado,
de las sombras frescas y los paso otoñales.
Dos. Eran dos con miedo de ser uno.
Miedo a amar y dejarse amar.
Miedo a pasión desbocada.
Miedo y besos furtivos.
Miedo a hacer ramas entrecruzadas bajo las ramas confundidas de los ligustros anhelantes.
Miedo a ser naturaleza viva, en la naturaleza.
Los otros… los otros… siempre los otros.
¿Y nosotros? … ¿Cuándo? …
Miedo de que con el viento cañero, con los lapachos, con las flores sin nombre,
con los naranjos, por jardines y plazas te vayas filtrando al campo,
para llegar al más allá y no te vea más.

“Cupido tiene una espada
 por flecha, no hiere,
mata”

Sueño de amor




Las canciones de amor
que no quisiste te las ofrecí
con mil amores,
con mil querencias
y las rechazaste.

Soy la no bienamada,
de la que no quisiste aceptar su amor
aunque tú, quizás, sin darte cuenta,
me estabas queriendo.

Sueño de amor,
te guardé en mi mano,
para que no te fueras,
¡eras de hielo!.

Hoy,
extiendo mi mano,
nada tengo,
nada.
Sólo el frío que te recuerda
y esta lágrima que me quema.

Sueño de amor,
no puedo seguir
buscando tu rostro en el viento,
invades cada noche
mi cuerpo y mi alma
y haces que cese mi calma.

Sueño de amor,
inexistente,
inexpugnable,
el imposible,
me hace perder en un mar de duda,
me ahogan mis lágrimas mudas,
¡me acaba en este dolor!.

Sueño de amor,
olvida mi nombre,
borra mis te quiero,
pero en el aire permanecerá
mi voz y mi recuerdo.

Sueño de amor,
con un corazón de gema
en cada mano,
¡estaba hasta hoy!.

Ya no pienso más en ti,
no sueño contigo,
no quiero más anhelar
mañanas dulces que no existirán.

Sueño de amor,
tú, sí tú,
sueño roto,
realidad esquiva,
efímera fantasía,
hada de la melancolía,
quédate igual conmigo
flor de un día,
que todo,
todo,
de ti espero aunque ya no existas.

Sueño de amor,
el que viste túnica de cristales
apenas aparece.

Gotitas de felicidad,
aparecen cuando se ha florecido
plenamente casi escondido
donde los corazones laten fragantes.

Amor de colores fulgentes,
por el desnudo universo,
por el tejido de nubes,
¡amor de siglos amantes!.

¡Siglos de perfumados palpitares!

Sueño de amor,
de fragancias amadas,
está el universo cubierto,
está el telar de soles.

¡Siglos de amantes ausentes!

¡Sueño de amor lejano,
distante, desnudo,
solo con encuentros
y desencuentros olvidados ya y no presentes,
¡mi alma se llena de sombras y mantos!
y sus puertas se abren por el silencio
y la ausencia del amor soñado.


Te estoy queriendo




Te estoy queriendo
más allá de todo
y observo embelesada
las débiles hilachas
que aún me unen al mundo natural.

Cuanto más te quiero,
más amo esa inefable vida
que un día muy cercano
tejí de la nada para estar contigo
y ya no se disolverá ni desaparecerá
porque las canciones y poemas
nos unen entre palabras y pausas.

No se de donde vino este amor,
ni me inquieta el futuro,
¿puede ser la plenitud del todo?
Es posible que así sea.

Te estoy queriendo
cada instante más
y sí en otro plano
es posible cultivar emociones,
sólo quiero seguir enamorada,
ser minúscula parte de la armonía absoluta,
de esa naturaleza
que nos lleva al amor.

Te estoy queriendo
y como un fuego eterno
me invade con pureza
el sentimiento nuevo de amar
sin temores ni miedos,
sí con esperanzas renovadas.

El cielo ahora de color azul pastel,
día tras día sin nubes,
con la única variación
de una serie de matices,
me lleva hacia ti
y entrecierro los ojos para verte
aún desde esta lejanía
como un río de visión.

Te estoy queriendo
más allá de los sueños,
más allá de la realidad
y con sólo escuchar tu voz grave,
sonora y única en la distancia,
te acercas.

Te estoy queriendo,
golpeaste con tesón la puerta de mi alma
y ahora sólo está cerrada a tanto amar
y aún sin sentir tu existencia,
aún sin respirar el aroma de tu piel,
cierro los ojos
y logro ver tu mundo interior.

Te estoy queriendo
y mis versos deben decirte
lo que para mí eres,
báculo de flores,
lámpara de luz indefectible,
mi compañero de palabra exacta
y silencios largos,
con intrépido corazón
y alta frente desvelada.

Por eso te estoy queriendo
con ternura y paz,
insólito momento éste
que estamos viviendo
tú y yo.

Te estoy queriendo
tanto porque me impregnas de rocío
que cae del sereno
cuando en la madrugada
se está bañando el alba.

Te estoy queriendo.
¡Mira de qué manera!
Será porque mis miedos
todos los ahuyentas,
llenas los espacios vacíos de mis años,
compartes añoranzas de tiempos
que se han ido.

Te sumerges en mi oasis
de aguas cristalinas para bañar
nuestros sueños.
¡Te estoy queriendo…
mira cuánto te quiero!





viernes, 15 de marzo de 2019

Alas caidas


Tu silueta al desnudo



Tu silueta al desnudo,
ya no está a mi lado
y pregunto por tu ausencia
mientras mis ojos
se acostumbran a la oscuridad.

Si eras un fantasma
siente en las palmas de tus manos,
en los labios,
la cálida huella aún del abrazo
en el que estábamos juntos.

Estamos al otro lado
de los sueños que soñamos
y tu silueta al desnudo
me acompaña siempre.

Amo tu desnudez,
porque desnudo
me bebes con los poros,
como hace el agua cuando
entre sus paredes me sumerjo.

Tu desnudez derriba
con su calor los límites,
me abre todas las puertas
que te adivine,
me toma de la mano
como a una niña perdida
que en ti dejara quieta
su edad y sus preguntas.

Tu silueta desnuda
se refleja en las sombras,
en los espejos irisados de luces,
azogados por el tiempo
y como aromática lámpara
me elevas a lo alto
hasta las nubes
desdibujadas del cielo.

No quiero que te vayas
porque habrá humedad y frío
hasta en la música,
sólo quiero tu júbilo
matutino y palpable,
la concreta verdad
que repartimos desde el fuego
con el clamor de piedra
que exigió la esperanza.

Tu silueta desnuda
me lleva al susurro del bosque
y me hace distinguir su lenguaje
que no se lo que tiene
que al oírlo sin límites,
sus goces aumenta.

Tu amante voz,
divinamente extraña,
habla a mi corazón
en los rumores
de la tierra gentil de mis amores.

Tu silueta desnuda
hasta hace que la flor
se lleve y eche perfume
en ondas que se levantan
mientras se mece el tremolar florido
y donde los mirlos,
los zorzales,
los chingolos,
sus ensueños cantan.

Yo como tú amo el amor,
la vida,
el dulce encanto de las cosas,
el paisaje celeste
de los días de estío.

También mi sangre bulle
y río por los ojos
que han conocido el brote
de las lágrimas.
Creo en el mundo del amor
y que la poesía como puente,
es de todos.

Tu silueta al desnudo
hace que mis venas
no terminen en mí,
si no en la sangre unánime
de los que luchan por la vida.
el amor,
el paisaje,
la poesía.
Reboza,
rebózate,
de amar
y de ser amado.

Tu silueta al desnudo a mi lado,
¿no sientes el tremolar del viento,
bandadas de aves al vuelo,
de caricias tenues y suaves
como campo de margaritas
rojas y blancas
de perfumado chal?

Nuestras manos palpan,
acarician,
aman y guardadas
quedan en el fondo de nuestras almas
lo que tocan los ojos
y palpitan las manos.

Tu silueta al desnudo,
cerca, muy cerca,
inmóvil, marmórea,
clara, secreto fruto celeste
suspendida en nuestro nido,
en aquella rama alta.

Flamear de imágenes



Sin alas,
silenciosa por los aires,
te busco recorriendo distancias,
emocionada con versos
que se dan a la vida
como un milagro.

Flamear de imágenes,
mi ritmo cadencioso,
revolotea entre caricias y suspiros
en nuestros encuentros entre rosas,
albores, celajes,
donde el tiempo se pierde
en un ir y venir infinito.

Flamear de imágenes,
como flechas perfumadas lancé
mis palabras en un poema de amor
que viajó hasta tu alma,
dulce estrella de la pasión,
ojos de luna,
corazón suave y tierno
de mi esperanzada espera.

De ti conozco tan solo tu alma
venida desde lejos,
alma que con pálido encanto
es fuente sonora,
esencia del canto
¡es un reír de aurora!

Un gran flamear de cuerpos en proyecto,
abruma las imágenes
que en el agua transparente
y celeste nos entreteje en tules
y juntos nos acercan
y nos llevan a mundos milagrosos.

Flamear de imágenes,
con notas breves y trémulas,
las frases se entrecruzan,
otras se mojan las alas
en la transparente esfera de la gota de rocío
en la que tú y yo absortos contemplamos
la imagen del cielo unida a la forma de la vida.

Y escuchando atentos,
muy  juntos oiremos la melodía
de los versos incesantes
que no se agitarán
como las dichas ni los besos.

Flamear de imágenes,
en noches de misterio encendamos
la lámpara del amor
y compilaré mis versos
en lugares remotos con la complicidad
de la noche en el abrazo de la luna.

Fluye amante porque eres amado,
muestra en tu hacer
que eres un afluente
de una corriente embravecida.

Flamear de imágenes,
mis manos rozan tu suave piel
y mis labios se acercan
y te buscan.




Soñando te amo



Soñando te amo,
¡cómo suena en mi alma
la imagen de una noche
completa en tus brazos,
diluyéndome toda
en caricias tiernas y dulces,
mientras tú te brindas a mí extasiado!

Soñando te amo,
¡qué incesante el temblor
de miradas que vendrá
en la emoción del abrazo
y qué intenso el coloquio de besos
que tendré estremecida en tus labios!

Soñando te amo,
¡cómo sueño las largas horas azules
que me esperan recostada feliz a tu lado,
sin más luz que la luz de tus ojos,
sin más lecho que aquel de tu brazo!

¡Cómo siento mi amor
encenderse en la mística voz
de tus cantares,
notas tristes,
alegres y profundas
que unirán mi emoción a tu amparo!

Soñando te amo,
la noche regada de estrellas
que enviará desde todos sus astros
la más pura armonía de brillantes
luces a mi lecho de amor
contigo a mi lado.

Soñando te amo,
lo saben nuestras almas más allá
del horizonte y más allá del sol
y tus sueño y mi sueño
se unieron en cadenas de flores
de lirios y azahares.

Soñando te amo,
asomada en mí misma
contemplo los momentos
que juntos vivimos
y me vuelve a la vida en tu destello
mis crepúsculos que sueñan
bañarse en tus luces…

Soñando te amo
se fueron las tinieblas de mis pupilas
desde que hallé tu corazón
que alumbraba al mío en penumbras.

Sí,
mi amor es así,
como un torrente,
como un río crecido
en plena tempestad,
como una azalea
prendiendo raíces en el viento,
como una lluvia íntima,
sin nubes y sin mar…

Soñando  te amo,
cabalgo horizontes
cruzando rosales quitándole espinas
que puedan herirnos,
anhelando la paz,
la hora sin ruido,
cuando nada turbe
los momentos de ensueños apasionados.

¡Oh mágica noche
de sueños de versos
que me alumbran
y dan amor a mi alma!