Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 28 de agosto de 2019

El desafío


Inspiración divina


De mi alma surgen
desde el fondo secreto de mi interior,
palabras, frases, poesías de amor,
que me dan todo lo necesario
para querer seguir viviendo,
en el Hoy y en el Mañana.
Como por una ventana
salen al exterior buscando anhelantes
papeles en blanco para volcarse en ellos.

Inspiración divina

¡Ah! Si no fuera así,
quedarían agazapados en mi interior
como un mar marmóreo de arena triste,
De vocablos sin sonidos.

Inspiración divina

Imágenes de sorpresas mágicas,
alfabetos en hojas sin tachas,
Puntas de agua,
monosílabos brillantes
Sol
Luz
Yo
No
Que para siempre se clavan.
Versos de esperanza noble,
clausulas blancas,
lentas,
pasan sin cesar.
Gran retórico el vapor de olas,
compone con ellas de celestes temas,
odas lejanas.

Inspiración divina

Y la escritura más rara
la que llega y ya se fue,
la indescriptible,
la rápida y fugaz
la que con plumas veloces
sobre otras precipitadas borras,
apenas escribieron lo escrito,
Por otras olas.

Inspiración divina

¡Ah! Si no fuera por esa ventana,
las páginas,
las páginas de color
serían siempre las mismas.
Los poemas de amor están durmiendo
en praderas de papel
sobre la grama menuda
de la letra de los libros.

Inspiración divina

Cuando repase algunas de la estrofas mías,
mi corazón se asombra de lo escrito,
¿Es verdad?
Lo escribí sin darme cuenta.
Mis poemas llevan todas mis ilusiones,
volando como insectos de luz en sus canciones.

Inspiración divina

Mis poemas así los inspiraste tú,
mi numen,
mi amado amante,
los quiero por ingenuos,
porque vuelan alto,
los que nunca se cansan,
de llevarle a los siglos,
las hojas de la mañana,
pluma tras pluma.

Inspiración divina

Necesito beber la poesía,
en raudal de inspiración,
que es fragor de lucha en el día,
y en la noche meditación.
¡versos, con ímpetu alado,
al ideal ascended
y en las estrofas verted
con amor al mundo entero.

Quisiera ser


Quisiera ser
en este existir del Hoy
Como una mariposa, o libélula, o un colibrí
Para libar en las flores su fragancia exquisita
para que tú puedas sentir
el aroma en mi piel, en cada poro,
para que sientas que mi cuerpo es tuyo para siempre.

Quisiera ser en tu vida,
algo más que un instante,
algo más que una sombra
y algo más que un afán
o tan solo un recuerdo constante.

Quisiera ser en ti mismo
una huella imborrable
y una sola verdad.
Palpitar en tus rezos
con temor a abandono,
en todo y por todo
complemento de ti

Quisiera ser para ti
un gozo inmediato,
pasmo que se acerca,
la frase más difícil,
la penúltima,
la que lleva,
derecho,
hasta el acierto,
perfección vislumbrada, siempre nuestra.

Quisiera ser una red infinita
de caricias y besos,
pero no una costumbre de estar cerca de mí.

Quisiera ser en tu vida,
una pena de ausencia,
un dolor de distancia
y una eterna amistad plena de amor.
Algo más que una imagen
y algo más que el ensueño
que venciendo caminos llega,
pasa y se va.



Quisiera ser el llanto en tus ojos
y en tus labios la risa,
ser el fin y el principio,
la tiniebla y la luz
la tierra y el cielo…
Y la vida y la muerte.
Ser igual que en mi vida
haz venido a ser tu.

Quisiera ser de ti
aquel suspiro callado,
ese grito en silencio
que se oculta dentro de ti.

Quisiera ser tu sombra incansable
para estar eternamente junto a ti.

Quisiera ser en ti el aliento,
el crepúsculo en tus noches
y tu nuevo amanecer.

Quisiera ser en ti,
el agua que recorre tu cuerpo lentamente
y adentrarme hacia tu alma
por los poros de tu piel
y fundirnos en un mismo fuego,
ser un solo cuerpo,
una misma esencia,
hasta el fin de nuestra vida.

Momentos precisos


Momentos precisos,
sorpresivos, no esperados, únicos.
Nos encontramos sin buscarnos,
nos miramos hasta el fin
de nuestros días.

Momentos precisos,
plenos de amor, gozo,
placer de estrecharnos
en nuestros cuerpos
ávidos de ser amados.

¿Por qué ahora, cuando ni lo intuimos,
ni lo percibimos, nos encontramos
en un instante vacío de amor
en nuestras almas?.

Eres la frescura del aire que respiro,
el aroma del bosque umbrío,
la espuma del mar en calma,
el aire diáfano del día azul.

Momentos precisos,
surgidos de la nada,
de lo profundo de nuestras vidas,
cual mágicos momentos irreales y misteriosos.

Momentos precisos,
plenos de dichas, de emociones intensas
que hacen que la sangre corra por mi cuerpo más aprisa,
entre arpegios y bemoles,
música sincopada de cuentos inventados.

Momentos precisos,
necesarios, anhelados, con todo el amor
que se puede esperar en tan sólo un beso apasionado
entre suspiros de gozos y placer.

Te quiero junto a mí, quiero sentir tu latir,
tus emociones, tu calor cerca de mi cuerpo.

Momentos precisos,
el oído pegado sobre el ángel que custodia
el hechizo de tus sueños
mi mano angustiándose en el aire
por el largo alumbrar del movimiento
con el pulso agitado de la sangre
sobre el somnoliento silencio
se quema las llamas del placer y el gozo
como un ave de marfil en primer vuelo.

Momentos precisos,
aquellos los preciados, los queridos, los anhelados
con frescura de amapolas y espigas
brotando verdes en la hierba.
Ahoga en desazón al pensamiento,
se detienen las horas de la espera
en el momento inolvidable de este instante
donde yo espero que nazca en tus ojos
el verde que refresque mis sentidos.

martes, 27 de agosto de 2019

Te quiero conmigo


Desdén


Desdén,
 palabra no pronunciada
cuyo significado hace estremecer mi alma,
nunca lo sentí en ningún momento de mi vida hacia nadie,
 pero en este instante surgió en mi mente,
 ¿cuál es la razón?

Desdén,
es lo que conmueve las fibras más íntimas de mi ser,
es el desaire que a veces por instantes inunda
nuestras almas por el dolor que alguien nos provocó.

Si se acerca el desdén muestro desprecio
 poniendo a prueba el ingenio con sagaces aforismos
que me llegan subrayados con significativas miradas de envidia,
celos, menosprecio,
a los que respondo con total
 indiferencia sin inquietarme un ápice,
sin juzgar actos y pensamientos malsanos,
 me inunda una tolerancia objetiva hacia su existencia
 y por segundos me invade un profundo desagrado.

Frío desdén,
mi rostro llevado del desprecio y la diversión esboza
 una expresión de ira y amargura que dura tan sólo un instante
 ya que vuelvo a ser yo,
la pura mujer poeta que es totalmente ajena
 al mundo material que me rodea.

Mantendré con aguas descendidas
 por las fieles veredas de mi pecho
 todo el amor que me inunda cuando el cielo se afila al conjuro
 de un sutil cosquilleo de flautas
 que alejan de mí sentimientos malvados.

La última estrella remisa abandona su puesto de guardia
 desde donde los ángeles me protegen y cuidan
para que mi alma encendida y liviana
 lleve su amor por doquier.

Desdén,
no estás en mí tratando de sacarme de mi vida casta
 para arrástrame con sed de verme
en el silencio del mundo de las sombras miedosas,
 delgadas, oscuras,
para que me interne en el inframundo de lo desconocido.

No lo lograrás,
la luz brillante me envuelve en el gran aire vacío de dudas,
 dolores,
penas y soledades,
entre azares sin respuestas.

¡Qué gran plenitud vivir en paz y armonía
 desoyendo las palabras sin color,
 tan vagas como las sombras!
Entre jazmines,
rosas, azucenas,
alelíes,
están los nombres de los que no mienten
 ni hacen daño ni te hieren,
 mientras haya cantos en la oropéndola,
la vida es felicidad plena.

El futuro es distancia,
 no deseo perderme en lo venidero,
 quiero acercarme a mi presente sin desdenes
 que me acosen en las largas dulzuras del minuto
 de tiempo al tiempo,
sin torpes atropellos,
entre quietudes y calmas,
el alma se enaltece en búsqueda de la verdad.

Un poema sin final


Un poema sin final,
sí un comienzo pleno,
augusto,
soberano,
un himno total al amor.

Surgen mágicos alfabetos
en hojas sin tacha,
vírgenes,
puras,
esperaban los monosílabos brillantes,
rasgos de cristal, puntas de agua.
Un poema sin final,
que dejó frases de verdades nobles,
cláusulas marmóreas,
casi totalmente blancas
que lentas pasan al papel.

Sin una gran retórica,
humildes, con pausas,
sin notas especiales,
el vapor del amor
hace componer odas lejanas
como las frases dulces
de celestes temas del eterno amor.

Un poema sin final,
con una escritura extraña,
la que llega y ya se fue,
la indescifrable,
la rápida,
la que con plumas veloces
sobre otras precipitadas
borran apenas las escribo.

Parecen escritas por otras alas,
las invisibles,
las misteriosas,
esbozadas a la ligera
pero con deseos e ímpetus
de ser leídas.

Pluma tras pluma
el poema se vislumbra
dando paz y calma al alma,
gozos al corazón
y cantos maravillosos al espíritu.

Pero cuando quiero que se vuelque
en el papel se rompe de pronto el encanto,
suelta la flor su perfume
mas si una frase lo aspira
entonces se evapora o se consume
en las cuerdas de la lira.

Un poema sin final,
sus estrofas son altas nubes
que llegan a horizontes lejanos,
no podemos escribir desde tan lejos
sus versos casi invisibles,
porque para poder hacerlos
hay que tener luz de estrellas.

¡Versos!
¡Poemas!
Con ímpetu alado al ideal,
ascended y en las estrofas
verted el tesoro conquistado.

Un poema sin final,
entre risas y lloros
en flor se congrega al rumor
de las alas de mis sueños.

Nunca pude saber
cual estrofa fue la última,
la que anunció el amor esperado,
la que en un fulgor de alborada
comenzó en mi duermevela matinal
pero que no llegó a escribir el final,
todo lo que habita en mi interior
lo guardo en un secretísimo lugar
donde habitan los ideales de mi prosa.

Un poema sin final,
en el que se rompió al punto de terminar
su encanto escondiéndose
la flor de la inspiración en un intangible ensueño.

Y busco en mi interior
ese final esperado que es imposible,
no está en mis estrofas
los sones que desde mi laúd van brotando,
son los pasos de las visiones
que conmigo lo andan buscando.

SI algún día descubriera ese final olvidado,
todos mis cantos aromarían mis versos
y pediría al viento noticias de su llegada,
al ave,
a la flor,
a la nube y a los astros del firmamento.

Alba de amor


Alba de amor,
la noche cuajada de estrellas
envió desde todos sus astros
la más pura armonía de reflejos
como ofrenda nupcial a mi tálamo.

¡Cómo suena en mi alma
la clara vibración pasional de mi amado,
que se abrió todo en círculos inmensos
donde anduvo mi amor de su brazo!

Alba de amor,
la luz áurea va inundando
nuestras almas y cuerpos,
la ternura de todos los surcos
se ha quedado enredada en mis pasos
y los dulces instantes vividos
siguen tenues en mi alma soñando.

La emoción que brotó de nuestras vidas
ha tornado la ruta del alba
y ahora vuela por todos los prados.

Ya la noche se fue,
queda el velo que al recuerdo
se enlaza apretado y nos mira
en estrellas dormidas
desde el cielo en nosotros rondando.

Alba de amor,
ya la noche se fue
y las nuevas emociones del alba
se han atado.
Todo sabe
a canciones y frutos.

Se ha quedado tu vida en mi vida
como el alba se queda en los campos
y hay mil pájaros vivos
en mi alma de esta noche
de amor entre cantos.

Quisiera guardar en secreto
esta noche larga pero mi alma
no puede alcanzar el silencio del poema
sin palabras y saltan y juguetean
entre mis labios los versos de amor
como vibraciones íntimas.

Alba de amor,
vivimos una noche colmada de sueños,
lo saben nuestras almas
más allá de las islas
y más allá del sol.

El trópico,
en sandalias de luz,
prestó las alas y tu sueño
y mi sueño se encendieron juntos.

Esta noche se ha ido,
casi aurora,
casi ronda de luna entre montañas,
como una sensación de golondrinas
al picar su ilusión en una rama.

Alba de amor,
noche rasgada con claridades
de esencias altas circundadas
de emociones intensas
y me surgen canciones con palabras
y en mi pulso laten mis poemas andando trémula
por los astros como si yo no fuese por la tierra.

Alba de amor,
que noche de hojas suaves y de sombras,
palpitante de aromas y gozos
con cántico de vientos
entre embelesos de luces mágicas.

Noche larga con cantares dulces y poemas,
frases,
prosas de amor que cruzan y se van
a lo lejos a horizontes lejanos,
vibrando con su eco las palabras
temblorosas y ávidas que tú,
mi amado,
no me dejes ir de tu lado
y me tengas abrazada
como una cadena de flores perfumadas.