Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 1 de octubre de 2019

El amor y la niebla


Regálame tus secretos


Regálame tus secretos,
los que tienes escondidos allá,
detrás de la esperanza.
Enséñame los que tienes ocultos
en la sombra de tu corazón,
y yo te regalaré mi alma.

Concédeme la luna,
envuelta en tu sonrisa
y los mimos tibios
que florecen de tus fuertes manos
y despiertan la esencia íntima de mi ser.

Regálame tus secretos,
los más íntimos,
los que como en un ritual
te envuelven en ellos,
compartámoslos juntos
 aunque nos entretejan,
consumiéndonos en temblores,
 en una desgarradora verdad que nos ahoga.

Te amo,
perfil solo, nube gris, nimbo de olvido.
En el misterio de tus miradas,
 bajo la tormenta oscura de las palabras,
desde la tristeza o puñal de cada beso
 hasta la ira o la melancolía de tus caricias,
te sigo amando.

Regálame tus secretos
aunque no sea más que el pequeño
y yo te enviaré los míos,
los que en el recóndito rincón de mi alma,
te pertenecen
y te los haré llegar
como un relámpago
entre sueños de amaneceres,
atravesando la aurora
para que tú los descifres
en el sueño del horizonte
donde todo se olvida.

Y si tú los quieres,
irán hacia ti como un alarido
gimiente y doloroso
que llega de tan hondo
que han deshecho su quemante raudal,
desfallecientes para que tu alma los sienta.

Regálame tus secretos,
así estarán unidos a los míos
en nuestros corazones de agua y miel,
prisioneros de cascadas de sonrisas
como cadenas de flores suspendidas
en nuestros suspiros,
 en nuestro tiempo imaginario
donde rumorea una bandera de rosas.

Regálame tus secretos,
los guardaré en mi cofre de tesoros ocultos
con siete candados y llaves
que nadie encontrará,
estarán conmigo comulgando en silencio
el amor sin límites que siento por ti.

Y entre goces, placeres,
caricias que desgarran,
besos que dibujan
nuestros rostros temblorosos,
el amor nace, renace,
en cada instante
de este nuevo amanecer.

Regálame tus secretos,
los que no huyen a su guarida oscura,
los que trepan, sí,
por las paredes húmedas
para llenar mi alma
como en un juego
de risas y tristezas compartidas
como canta el río,
mojando las veredas  y empedrados
en la sed del silencio y el anhelo.

Mis palabras de amor,
más que mías son tuyas
y para que tú las oigas
son como cascabeles de cristal
 para tus manos suaves
como la seda,
van trepando despacio,
sin prisas
en mi viejo dolor
como las hiedras de no tenerte.

Ahora, conmigo, tú y tus susurros
que van tiñendo con tu amor mis poemas
porque todo mi mundo interior
lo ocupas tú,
todo lo ocupas,
fundiéndome en tu regazo
con tus secretos en mis labios.

Cenizas De Amor


Cenizas de amor,
 ¿qué guardó mi corazón,
palpitante y crujiente
del intenso amor que por ti sentí?

Se siente tu ausencia,
no te he olvidado,
aún te sigo amando
 entre las cenizas de amor
que me envuelven,
te siento dentro de mí
y en las sombras nocturnas del éter,
en la inmensidad,
aún bajo la luna triste y taciturna,
vago en pálida soledad
como vagabunda del cielo y la tierra
con la perenne inquietud
 de encontrarte y encerrarme
en tus cálidos brazos.

Cenizas de amor,
 he pasado por la senda estrecha
de los grandes zarzales de la vida,
desgarrando mis blancas vestiduras
entre dolores y penas.

Sentí tu desdén y tu abandono,
 tu olvido
 y yo como perdida en mí,
no dejé ni un instante
de sentirme tuya, siempre tuya.

¡Qué dolor, es como arrancar la luz del alma!
Cenizas de amor,
 sólo quedan resquicios
de un fuego apagado,
 te fuiste de mi lado para siempre
y sigues en lo hondo de mi sangre
y yo como escudo
que resguarda mi pecho
 te enlazo en las venas abiertas de mi sangre.

La muerte tiene silencio
y olvido piadoso,
 la traición, la mentira,
se hace ortiga sobre el corazón despierto
y algo de mi luz
en el polvo se ha perdido.

Cenizas de amor,
 tantas noches con sueños desvelados
entre sombríos y tristes pensamientos,
con llantos, quejidos y penas
de dolor acrecentadas.
Cenizas de amor,
 el pecho malherido sufre
y el luto cierra todas mis ventanas.

¿Hasta cuándo esta pena inundará mi alma?
No quiero más el llanto
en la noche pegado a mi piel
como tul de agua,
no quiero más tristezas oscuras
frente a las tinieblas.

Quiero gritar mi dolor
 fuertemente en el aire
 para despertar limpia y serena
en mi nueva aurora única y calma.
Cenizas de amor,
que caigan en un valle de nieblas
para no sentirlas más
en mi triste sangre,
para poder recorrer el océano
de verdes amapolas angustiadas.

Sufre mi alma estremecida
por no tenerte,
quiero alcanzar y gozar
de la paz anhelada
como fanal de luz
para que se agote mi devorante sed
de no sentirme amada por ti.

Cenizas de amor,
necesito hundirme en el mar
tras los corales liberadores del tedio
y salir airosa, pura, limpia y casta,
llegando a aquellos lugares
 donde jamás cruzan
 las crueles aves del tiempo
y sentir mi cuerpo y mi espíritu liberados,
llevándome a un mundo nuevo.

Quiero ahora seguir la travesía
de las nubes entre redes de hojas perfumadas
 y entre brazos del mar que asaltan,
impacientes
 la serena dulzura de una espera
que hace cantar el alma toda.

Te desvaneciste


Te desvaneciste,
 por no estar contigo
en este hoy,
en este ahora,
crece en mí
una hiedra pálida de dudas
que ahogan mi pensamiento
y detienen las horas de la espera
inquieta
y desazonada,
la ramazón de hiedras
que sacude el viento.

Si todo pensamiento
me sabe a tu presencia,
 no puedo dejar de extrañarte
y ya me es imposible
disimular tu ausencia
ya que de esta agonía
nada puede consolarme.

Te desvaneciste,
¿a donde están la magia
 y la fantasía de tenerte conmigo?
Nada en esta tierra
 libera a mi alma
de la inquietud
que la aprisiona
cuando me faltas,
cuando no estás…

Te desvaneciste,
debo dejarte de sentir,
de extrañar,
de pensarte
en segundos
tan sólo para que otros amores
se muevan en mi pecho,
para que sean un mar
a mis sueños y a mi olvido.

No quiero sentir más
el eco con tu nombre
 ni la agonía de tu ausencia,
 ni el manto tibio de tus manos,
anhelo y necesito
otra luz
con mirada nueva
que haga resurgir
 brioso,
salvaje,
victorioso,
un nuevo amor
que en mi pecho vibre
y que un frescor enternecido
bañe con mil caricias
mi cuerpo
que será un mármol tibio.

Te desvaneciste,
eres ahora apenas
 un recuerdo lejano,
un nuevo amanecer
hizo que la tristeza
se fuera al pasado del ayer
que sólo oscurecía mis días,
ahora comenzó una primavera ardiente
y feliz en mi ser.

Después de tu ausencia
en volandas
sueño otras mañanas de colores,
que me llevan a los fondos de mares
y de glorias
encontrando el amor verdadero,
único.
Vibro,
tiemblo
como una mariposa de fuego
y tormenta,
corazón con alas
con aleteos leves
entre latidos temblorosos
y de suaves cadencias
en ansias verdes,
azules,
en ondas y curvas
entre aromas de madreselvas.

Te desvaneciste,
no existes más,
 naufragaste
en un mar de inestable equilibrio,
 tu nombre quedó
en el agua sumergido,
 ya no volverás más
a mis pensamientos.

Ahora quiero vivir
no en un vacío eterno
sino en una creencia
de estar juntos
en el ahora
mi nuevo amor
y yo en un mundo nuestro.

Ya no más tu añorada presencia,
ahora crece
hacia dentro de mis dedos
 la suavidad de una nueva
piel cálida
 y al llamado de sus ojos
se alza de mi sangre
la poeta
y mis versos cantan
y se reflejan
 en los cielos azules
 y horizontes lejanos.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Historias noveles

Duda eterna


Duda eterna,
inquietud del alma que me hace dudar
de que este amor lejano
sea cierto en verdad
y que no se transforme
en tan solo una ilusión de amor.

Nos separan distancias muy lejanas
pero igual nuestras almas
se acercan se sienten y abrazan,
parpadeo tras parpadeo,
respiro tu esencia.

Pero igual vacilo
ya que al despertar una mañana
no podré saber aún si acaso me amas.

Duda eterna,
que me lleva al desasosiego,
ya que la pasión y la ternura
son sentimientos fugaces
que se escapan con el tiempo.

Duda eterna
que me hace hilar versos,
bordar poemas,
buscando rimas
dejando mis letras
que vuelen al viento,
arremolinadas y en libertad
para que lleguen a ti
y las dudas me abandonen
cuando sientas el amo
r que has despertado en mí.

Estar a tu lado es incierto,
siento golpear al silencio,
mi piel atormentada de soledad infinita
y el recelo me inunda cada vez que despierto.

Duda que no me abandona,
como la marea que se acerca a la orilla,
la caricia,
la besa,
la corona de espuma
y luego se aleja,
y desaparece.

Duda eterna
que me lleva a estar triste,
totalmente excitada,
en mi soledad conmigo
en la que espero que un día preciso
comience a desprenderse la leve gasa
que la oculta y deje sin heridas
mi alma que late sin hablar
y que se va abriendo
a un amor seguro y pleno
que aparecerá en trechos de luz
entre bálsamos de humo.

Duda eterna de amor
que va rompiendo los cristales
conque mi alma te presiente
y a pesar de la distancia
no será una ilusión marchita
y la esperanza nos encontrará
al final del camino
y el aire se llenara de siembres,
de memorias,
de afanes,
buscando vivir juntos
como un primer hallazgo de amor.

Mis ansias de amar


Mis ansias de amar
me llevan en la imaginación
al lugar que siempre soñé y nunca encontré,
en mi afán por querer llegar
me hacen recorrer el mundo mágico de la ilusión.

En mis sueños aparece tu figura esbelta,
obra de huida suave
y acariciada con mi aliento.

Sigo de amores arrebolada,
de aquellas esperanzas
de apasionados amores.

Fui sed,
mis ansias límite,
mi camino indeciso
necesita tus palabras de amor,
tus caricias,
tus sonrisas.

Somos una luz
que se encontró con otra luz,
mis ansias de amar
iluminan el mundo dentro del alma
como mi alma del alma pervive
el prodigioso saber que nos hallamos.

Ha sido tan hermoso
que no sufre memoria,
como sufren las fechas,
los recuerdos dolorosos,
las líneas sin disculpas,
sólo  con nombres y reproches.

Mis ansias de amar,
nada en este milagro
podría ser recuerdo,
es parte de la eternidad,
sólo vale vivir hacia ese dónde,
queriéndolo,
buscándolo.

Mis ansias de amar buscan tu alma
y las siento llegar como espejuelos minúsculos
que desde lejos se van acercando en puntas de pie,
reflejados en aguas temblorosas.

¿Acompañas las ansias?
¿Son como la música que junto a ti se acerca?
¿Están lejos?

Creo que ese inmenso querer de estar contigo
se llama amor
y es profundo
y desesperado de besar sin tocarse.

Mis ansias de amar,
no más ojos arrasados de llanto,
sólo risas y cantos
porque tú estás cerca
y yo como una aurora virgen
te espera con gozos primeros y nuevos
como en un paraíso de los tiempos del alma
y te percibo nítido y a mi lado.

Toda alada de olvido
y en mis sueños llegas,
pasajero de labios
cuando desde mi alma siente la tuya
estar a mi lado y ser ya dos.