Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 9 de octubre de 2019

No es tarde para empezar


Me pregunto


Me pregunto
en cada instante dónde estás,
si te has ido,
si no te volveré a ver ni sentirme amada por ti.

En mi mente flamígeras ideas corren,
se cruzan,
se enlazan,
se entreveran,
se mezclan,
en una confusión de falsos errores,
dudas no claras,
buscando la causa del caos
que no me deja pensar en paz ni sosiego.

Me pregunto
si todo el amor que volcaste en mí fue cierto,
si tus caricias,
abrazos,
besos,
lo sentías al dármelo
con todo tu corazón y tu alma abierta.

¿Cómo es posible que lo intensamente vivido
fue tan sólo un sueño?
¿Cuál es la razón de la dualidad del ser
y no ser verdadero el amor que nos unía?
Me pregunto si entre llegadas y ausencias
presencias irreales,
tú el único y verdadero numen de mi vida
me olvidaste por completo.

Mi amor fue frente a tu amor
como el mar frente al cielo
pasarán entre ellos vientos huracanados,
tormentas desgarradoras,
lluvias imprevistas.

Me pregunto,
¿qué hago con este amor tan necio,
tan arraigado a mi corazón?
¿Qué hago con este amor
que necesita de tu existencia para vivir,
de tu pasión para sentir?

Cierro los ojos
y como un milagro te siento a mi lado,
acariciada y besada.
Yo me pregunto por qué te echo de menos,
por qué en mis noches ni brilla ni una estrella,
por qué sin tu sol es triste mi amanecer.

Al no estar tú a mi lado me siento perdida,
no sé qué hacer,
pienso en tu sonrisa, en tu boca,
en tus palabras,
pienso demasiado en ti
y por quererte tanto mi corazón
cabalga desbocado y sin riendas,
me has embrujado.

Soy como una luna triste
esperando el sol en su eclipse
como una canción de amor esperando su bailada,
como esa guitarra arrumbada
deseando que alguien de nuevo la acaricie.

Me pregunto mientras oigo el silbido del viento
y las ramas del viento castaño producen extraños chirridos
al rozarse si tú aparecieras otra vez en mi vida
dibujando sombras ciertas
hacia mi alma triste y adolorida sin ti.

Abriré causes nuevos,
derribaré murallas para que un alud
de mis palabras de amor desciendan hacia ti.

Me pregunto en un torrente de lágrimas
como diluvio sin fin,
si te encontraré por aquella ancha puerta
donde te esperaré siempre.

Y con un dejo de gozo y otro dejo de lástima
por lo que tengo y por quien soy,
mis sueños se presentan sólo ante ti,
absorbiendo mis tormentas,
compartiendo mis pensamientos
que colman mi corazón.

Pérfido corazón


Pérfido corazón,
con hábiles maniobras
y lastimando mis sentimientos
tu ingratitud me invadió
hasta lo más profundo.

Me heriste con tus maliciosos juicios,
ignoraste u olvidaste
todos mis esfuerzos
para darte lo mejor en tu vida.

Fuiste un baluarte para mí
cuyos muros cayeron por tu incomprensión
y tus desalmados sentimientos.

Pero aunque todo sea un gran todo,
trataré de que parezca una nada.

No quiero recordar tus perversos esfuerzos
para herirme y lastimarme.

Rompiste mi corazón con tu hábil indiferencia
pero cruzaste la línea con ladina porfía
y supiste hacerme sufrir
hasta que un manto de lágrimas
cubrió mi pecho.

Ahora ya no quiero
saber más nada de ti.

No eres nadie en mi vida,
fuiste el todo,
mi ternura,
mi amor,
mi protección,
mis cuidados,
todo eso ya ha desaparecido
en el espacio infinito de la nada.

Todo tiene un principio y un final,
lo que sentí por ti se terminó ahora busco un sino,
un sendero,
una luz,
donde refugiarme a curar mis heridas
las que tú causaste y no me verás más,
para ti desde hoy no existo, soy invisible.

Comprendo que nunca comprenderás
el daño que me hiciste
y en algún momento de tu vida
cuando yo ya no esté pensarás en tu actuación cruel
y mezquina hacia mí pero ya no tendrá solución,
lo pasado ya fue.

Empezaré a vagar sola encontrándome conmigo misma,
buscando donde está la verdad,
cuál fue mi error,
en qué camino de errores me sumergí
para no volver a cometerlos
y en el hondo silencio de la noche
encontraré las respuestas aún dudosas
de por qué recibí estas heridas
sin haberlas creo provocado.

La memoria del corazón
elimina los malos recuerdos
y magnifica los buenos
y así podré sobrellevar lo que sucedió esa noche,
a quien quise tanto y por celos,
envidias,
rencores,
me destrató y surgió su furia
queriéndome hacer pedazos.

Ese hombre nació de mis entrañas,
un fruto hermoso que colmó mi vida,
fue lo más querido,
lo más preciado pero hasta hace poco
se transformó por los pasos de la vida
en otro ser deshumanizado
y sin sentimientos buenos.

Ya la vida lo llevará por otros caminos,
donde su corazón cerrado
se abra al espacio sin fin del amor.

Yo no lo veré ni lo sentiré,
pero son mis deseos los que lo lograrán
y podrá encontrar el camino de la verdad.

Cuando la razón indica decepción
hay que darle paso a la razón
para que no sufra el corazón.

Desde hoy mi tarea es llevar mi vida en alto,
jugar con ella,
lanzarla como una voz a las nubes
a que recoja las luces que se me habían ido lejos.

Ese es mí sino:
vivir plenamente entre risas,
alegrías,
olvidos y amores renovándome cada día
para encontrar la luz de la plenitud
llenándome de gozos con alas por el aire
como las mariposas o las nubes flotantes.

Aún es tiempo de soñar


Aún es tiempo de soñar,
ir en vuelos rápidos y mágicos
al mundo irreal del sueño
que nos hace gozar de placeres y dichas.
Sí,
ir hacia el tiempo de amar y ser amada
y en un revuelo tornasolado la orla del sueño
roza al pasar mis solitarios recuerdos.

Aún es tiempo de soñar,
aún cuando los vientos de otoño soplan
a través de mí
y tú estés lejos
y seas todo nostalgia.
Desde las alas de mis sueños escondidos
en secretísimos lugares están mis prosas,
mis versos,
flotando entre nubes de algodón
iluminados por luces de estrellas.

¿En qué ignorado alfabeto del aire
están perdidos los poemas de amor
que merodearon mis sueños en este tiempo
en el que un silencio cruza hacia el olvido?

Aún es tiempo de soñar en este mi ser desvanecido,
que aún canta sueños de amor
y se me oye en soliloquios íntimos
donde brotan como una savia sin fin
los impulsos delicados
de verter en páginas de colores
mis verdes esperanzas,
mis albos anhelos en prosas para ti,
el desconocido de siempre.

Aún es tiempo de soñar,
es un don que alegra mi alma
y me hace seguir con ímpetus,
conquistar el aire hacia ti,
estés donde estés
aún en mis secretos
sueños plenos de ardor
rodando hacia el horizonte de los días.

Soy hoy un alma que sueña
en encontrar la letra de su cántico,
soy la que ama en su tiempo y no en el tuyo,
la autora lenta de viajes encantados
que inventan sueños olvidados al paso
de los siglos del gran pecado original que es la vida.
Aún es tiempo de soñar,
entre rosas y trinos baja la clara esfera de la luna llena,
del canto del ruiseñor en crepúsculos
a orillas de los lagos.

Aún es tiempo de soñar
aunque las amapolas no se abran,
son invisibles pero existen,
duermen tan sólo pero están,
sólo cabe esperar el día que llegue
sin mirar fechas ni minutos
el instante supremo de cantar al Amor
y soñarlo ni a tientas ni con sobresaltos
sólo vivirlo tejiendo súbitos poemas,
prosas sin fin.
Aún es tiempo de soñar,
volando por el infinito,
como locos soñadores,
gestores de ilusiones y grandes esperanzas
para una vida mejor.

Seremos tú y yo
en nuestros sueños compartidos,
luchadores incansables
con nuestros corazones valientes,
esperando desde este tiempo imaginario
los días futuros,
los acaparadores de dicha.
Aún es tiempo de soñar juntos,
tú y yo,
entre palabras de amor
que nos inspiran a seguir amándonos.

martes, 8 de octubre de 2019

No lo dudo


Sinfonía en no


Sinfonía en no,
romance trunco, deshilachado
entre acordes sin fin,
dormitando en el silencio sin ecos,
como fuegos en llamear
cabalgando con los cometas.

Sinfonía en no,
amor que se hundió en el mar,
buscando la obertura perfecta
que lo hiciera renacer
de entre pavorosas tristezas,
volviendo las superficies,
engalanado de preludios.

Sinfonía en no,
en instantes breves,
 casi sin darnos cuenta,
 bajamos al abismo
 donde la luz no penetra
y donde millones de ojos
nos sorprenden y contemplan
 como en un acorde no alcanzado,
sin notas afinadas
en músicas sin armonías.

Sinfonía en no,
su punto de encanto se astilló
en mil cuerdas de liras y laúdes
que se consumieron en el aire todo
sin que una frase musical
la inspirara a escribirla.

La composición toda
de las alas de los sueños,
frotó en cada estrofa
en una nube de grises partituras
y sólo con ímpetu alado
al ideal asciende
en un concierto de risas y lloros en flor.

Sinfonía en no,
en pentagramas sin notas,
vacíos e ignorados,
se buscan y no se encuentran,
sus notas ciertas se reconocen apenas
en el sonido leve de un viento suave.

Pero las notas no responden,
ni en ninguna parte aparecen,
 ¿en qué lejanía se encuentran?
¿bajo qué frondas se guarecen?
Sinfonía en no, encubierta,
no se encuentra en este mundo
ni está en claves, ni en signos,
tallados en visiones
que la están buscando.

Sinfonía en no,
no se escribió aún, inútilmente
noticias de sus acordes
se buscan en el viento,
en las aves, en las flores,
 en el agua de las fuentes,
en los astros del firmamento.

Sinfonía en no,
aparecerá improvisada
surgiendo en un violín entre acordes flotando,
en sus líricas composiciones.
Las notas claras, redondas, tibias,
despacio se van a su destino,
se van a la nada,
son eso no más,
su curso en preludio perdido,
una huella a lo largo
que se borra enseguida.

Sinfonía en no,
 maravilla, milagros,
desde lejos se oye el trepidar de sonidos
y en los sueños resuenan
graves, bajas y sin tonos.

Sinfonía en no,
vuelve invariablemente,
 exacta a ti misma,
deshaciéndose en tiempo, polvo,
dejando sólo vagos rastros fugaces,
recuerdos de armonías escuchadas
en leves recuerdos
que por el aire vuelan,
portadoras de fusas, semifusas, corcheas
que se entrecruzan
sosteniéndose solas
en pentagramas vacíos.

Te recuerdo


Te recuerdo
(cuando en las noches estrelladas y brillantes
y la luz de la luna baña de plata
 las aguas tranquilas del agua,
 te pienso).
Te recuerdo.

Te añoro
(tu perfil desdibujado
bajo la pálida luz de la aurora
viene en mi búsqueda con ansias locas).
Te recuerdo.

Te añoro
(evoco los instantes preciosos
pasado juntos, muy juntos,
 en silencios prolongados y profundos,
entre suspiros de amor
y besos apasionados).

Te recuerdo.
Te añoro
(eres el ser que mi nostalgia despierta,
mi esperanza renovada,
quisiera cercar tu aroma con mis manos
y la dulce potencia de tus brazos).

Te recuerdo.
Te añoro
(tus cantares son con sones armonizados
siguen persiguiéndome sin descanso
y tus notas suben
al igual que ayer en numerosos acordes
y son para mí tu regalo).

Te recuerdo.
Te añoro
(todo sonido en eco tuyo
me lo convierte en alma que te espera,
y tus pasos se sienten siempre
de estar viniendo por la ausencia).

Te recuerdo.
Te añoro
(tengo miedo de no poder encontrarte,
de que mis besos se pierdan
en otro cielo
como el amor que vive de ola en ola).

Te recuerdo.
Te añoro
(perdida voy en las tardes
por siempre en tu embeleso
sin sentir el cercado de tus ramas,
ni ver tu fuego que en los fuegos arde).

Te recuerdo.
Te añoro
(te llamo hasta quebrar mi voz
en cristales translúcidos,
por eso sangra mi corazón
y me derramo entre lágrimas y sollozos).

Te recuerdo.
Te añoro
(dame mi libertad,
no quiero tu fatiga,
quiero sentirte como se siente el agua,
hermosa, libre y límpida
entre tu libre albedrío y el mío).

Te recuerdo.
Te añoro
(busco tu imagen en mi cuerpo
con el frescor de la creación primera
en las densas ondas de la noche,
con afán de encontrar la luz primera).

Te recuerdo.
Te añoro
(así te hallé, sin muros ni rejas,
entre luceros y luces fugaces,
 como manojo de iluminado amor,
el que te ofrendaba,
al día que alboreaba
cuando ganaba la aurora sus matices).

Te recuerdo.
Te añoro
(quiero fundir mi figura con tu bronce,
andar entre los peldaños del deseo,
hasta alcanzar la cumbre de tu nombre).

Te recuerdo.
Te añoro.
Llévame con mi recuerdo,
mis manos a tu pecho, amor,
que desnudándome caminos
sobre el muro que cerca mi silencio,
siente mis besos en tu frente
para que de mis labios surja el verso
que encienda la sangre en tus venas
y me sientas pegada a tu cuerpo
apareciendo mi nombre en tu cielo.