Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 12 de febrero de 2020

Manantial de amor


Espero y desespero


Espero.
En las noches silenciosas y oscuras,
 pienso en ti que te has ido a hurtadillas
entre secreteos malsanos y tristes
 a otros amores que te buscaban sin cesar.
Me olvidaste,
yo no te olvidé,
recuerdo cada instante de nuestro estar juntos,
amándonos con tal intensidad
que el día se volvía de noche y la noche día.

Desespero.
Sí,
 desespero por no haberte podido decirte
 ¡adiós!,
todo sucedió en silencios prolongados y dolorosos,
 sin una palabra aún fingida de falsos sentimientos,
dejándome adolorida y triste,
 mi corazón sangrante y las estrellas fugaces lo traspasaban
 llevándome a ese mar interminable de lágrimas tristes.

Espero.
Siempre te llevaré dentro de mí,
 recordaré los dolores y las alegrías
 mientras el mundo se me hace nada,
 te busco en mis recuerdos mientras te amo en mi soledad
y acuno las canciones
 que me cantabas despacito haciéndome sentir amada.

Desespero.
Y sueño que todas las noches vienes a poseerme
 y te pido que me digas donde acaba el hilo negro
y donde empieza el blanco
y para olvidarte aprieto los dos hilos con las manos
 en espera de que el negro se vuelva blanco
 y tú desaparezcas de mi vida
y poder reponerme de este dolor sofocante que me asfixia
y no me permite amar otra vez
sanado mis heridas aún sangrantes.

Espero.
Mientras espero nuevas ilusiones,
esperanzas,
amores nuevos,
escribo versos,
poesías,
prosas que desgarran mi alma,
 en intentos imprecisos,
 versos que simulan estrofas,
como el primer verso que tú inspiraste,
pero sin ti,
 mi numen vaga por altos horizontes
 porque tú eres la poesía que se perdió.

Desesperó.
Amor,
entre la magia y el misterio de la vida,
vuelo hacia ese pasado del cual ya estamos alejados,
deseo parar el tiempo,
me fundo con la oscuridad y no la veo,
 te imagino conmigo buscándome.

Espero.
Ya no con anhelos e ilusiones que vuelvas a mí,
 sólo espero con infinita paciencia
 que poco a poco te olvide,
te vayas de mí y así poder amar otra vez
con calidez de alma pura
y podré mirar el cielo llevando dentro de mí el silencio del mar,
el fragor de la tierra, la música del aire.

Mi pensamiento me llevará lejos,
 hacia litorales desconocidos, horizontes iluminados.
Percibiré el leve crujido de la naturaleza que me rodea,
 amaré y buscaré la paz
 como única esperanza y fuerza en mi vida
y te encontraré a ti,
la estrella que brillaba en el cielo para mí,
 la que yo no veía pese a que la noche era clara
y traía la luz a mi alma con un amor verdadero y único.

No sé quién eres


No sé quién eres, 
ser anónimo, 
desconocido, 
que quiere entrar por resquicios
 de mi entreabierta vida
 para escudriñar mi alma 
que como alba nube se eleva hacia el infinito.

En los duros biseles del silencio,
 inmóvil como águila señera 
no permitiré que hurgues mis deseos
 ni roces el llamado de mi voz.

No sé quién eres,
 te desconozco,
 tu voz es extraña para mí, 
te desconozco en mis miradas, 
desnuda o disfrazada.

Eres el desconocido 
por estas tierras de mi hoy
 y de mi mañana.

No quiero tener cerca el aire 
que te cerca la garganta ni despertar
 en tus pupilas por no apoyar mis ojos en el aire.

Tus llamadas son nada para mí,
 tú no estás en el verde levantado del árbol 
donde pierdo mi albedrío
 y en el viento caliente del estío,
 ni en la orilla del mar enamorado.

No sé quién eres, 
tú estás contra un muro hablando 
y mis sentidos crecen a tu espalda,
 flamígero cipreses en hilera 
y por los aires un círculo amarillo
 huye demudando mi casta y pura alma.

Quieres hurgar la raíz de mis sentidos
 vedando con tu figura con un cerco de jóvenes olmos
 mis poemas de amor que se esconden de ti, 
el desconocido.

No sé quién eres, 
muda su verdura el monte nuevo
 con un temblor tocado de rocío
 y tú el anónimo como un árbol doncel 
quieres irrumpir en mi vida 
con un viento por vientos perseguidos.

Crece en mí una hiedra pálida 
de dudas ahogando en desazón al pensamiento
 y buscas de tener las horas de la espera 
en la ramazón elástica del viento.
No sé quién eres, 
sólo sé que estás rezagando mi camino 
como cruz que aprieta las nubes 
contra el cielo.

Es inútil que me busques me persigas con tu voz,
 tú pisas otro suelo y lo ignoro cuál es tu anhelo,
 yo soy vagabunda del cielo,
 tú un vagabundo de la tierra.

No sé quién eres, 
no me busques, 
no me podrás hallar, 
la luna es una nota errante 
que se extravió de su cantar 
y con su luz agonizante me esconde
 y entre secretos me cobija 
para que tú no me encuentres jamás.

No sé quién eres 
y prefiero no saberlo.

En armonía con el viento


En armonía con el viento, susurrante,
fragante,
cálido,
entre vergeles escondidos
de diversos aromas me envuelve
y me iza haciéndome volar
a mundos desconocidos.

Por el alba aparece despacio,
en sigilo como un respiro
en su delicioso siglo de olores de rosa
en los pensiles del tiempo.

Me trae desde mi ayer
aromas de desolvidos de campiñas florecidas,
de desiertos áridos,
de playas extensas con granos de arena
que se filtran entre mis dedos.

En armonía con el viento me hace volar
hasta lugares lejanos,
me arrebata mi melancolía
y sacudiéndome toda mi cuerpo vibra
y late a su compás.

¡Cuántos trinos!,
¡cuántos cantos!,
entre márgenes verdes
que se mueven al unísono,
el río viaja entre frondas verdes.

En armonía con el viento
soy una mujer poeta
que entre sus vaivenes odas
compone de celestes temas
pero con sus ráfagas rápidas precipitadamente
borra apenas las escribo con plumas veloces
para que no se vayan
a su través a recorrer el mundo.

En las invernales noches,
sopla con fuerza
haciendo que las pálidas horas
pasen hasta los días descoloridos
de nubes pardas y de hojas secas.

En armonía con el viento sintiendo
pasar los nubarrones tristes con lloviznas,
me acurruco en mi lecho viendo
pasar hojarascas amarillentas
y bajo el pampero que las empuja
van arrastrándose tristes y yertas.

Con los ramajes sin esmeralda dedos fantásticos
que el viento quiebra los viejos árboles
que tiemblan y se resquebrajan.

En armonía con el viento,
la primavera sopla la brisa suave
que conmueve mi corazón
en el aura ahora fresca y matinal.

Vuelan los ritmos otra vez en aromas
entre cantos que tañen las ondas de plata del agua
quieta del lago y el viento llega a mi alma
buscando poemas que quiere llevar lejos,
al mundo entero enamorado de la vida.

Con inocente ritmo todo el paisaje canta
y este vagabundo viento entre el follaje
hace revivir amores pasados y del hoy.

En armonía con el viento,
en una ardiente orquesta en un alado vuelo de poemas,
canta la aurora y mi corazón
en su rítmico con cadencia inspirada
en un millón de notas
me subyuga por el amor que por ti siento.

martes, 11 de febrero de 2020

Llega la muerte


Mañana del ayer


Mañana del  ayer,
vivida con intensidad total
como si fuera un Hoy
último y deseado.

Sobrevuelo como una dinastía de soles,
amo y soy amada,
estoy envuelta en hilos
de unión perdurable y recíproca.

Mañana del ayer,
ya vivida desnuda,
he soñado una noche solar
con viento y lluvia,
me borraron como a un fuego,
como a un poema
escrito en un muro.

Mañana del ayer,
más allá del olvido,
alguna vez de un costado de la luna
verás cómo caen los besos
que brillan en mí.

Las sombras sonreirán altivas
luciendo el silencio que gime vagabundo,
vendrán las hojas impávidas
que algún día fueron
lo que a mis ojos vendrán
las mustias fragancias
que innatas descendieron del alado son.

Mañana del ayer,
esperada,
ansiada,
deseosa de vivir las rojas alegrías
que burbujean intensas en el sol,
que redondean las armonías
equidistantes en el humo
danzante del amor nuestro.

No me abandones, mi amor,
en esta verdadera mañana del ayer.

No quiero que falte poesía,
en el Hoy del hoy,
entre ensueños rezagados.

Pido el silencio entre nosotros dos,
que nos amemos juntos,
como si fuéramos uno,
solo tú y yo.

Mañana del ayer,
sed
silencio
encuentro
amor.

Vida, mi vida, déjate caer
déjate doler, mi vida,
déjate enlazar de fuego,
de silencio ingenuo,
de piedras verdes en la noche clara,
déjate caer, ahora,
ya, mi vida.

Mañana del ayer, cuando me miras
mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos,
el temor de no tenerte solo tiene poemas,
solo tú haces de mi memoria
una viajera fascinante,
un fuego incesante.

Quiero acallar tu voz


Quiero acallar tu voz
en mi alma
y no quiero perder
ni una sílaba de tus frases de amor,
que aunque sea sólo una fantasía,
lo siento real.

¡Cómo suena en mi alma la idea,
que nunca será verdadera,
de una noche completa en tus brazos,
diluyéndome toda en caricias,
mientras tú me las das,
extasiado!

Quiero acallar tu voz
en mí.

Te has ido para siempre de mi lado
y sueño en las horas,
tendida en tus brazos,
sin más luz que la luz de tus ojos,
sin más lecho que aquel de tu pecho
¿Qué sucedió?
¿Por qué nos separamos?

Yo sigo amándote
y siento mi amor floreciendo
en la mística voz de tu canto,
notas tristes y hondas
que unen mi dolor por no tenerte.

Quiero acallar tu voz,
mi senda de amor vacía
es una tragedia del alma.

Hay un aire muy suave
 en cada estrella,
removiéndome el polvo de los años.

Hasta mi cara en vuelo,
las cortinas del mar se treparon
y mis ojos se unieron a los ojos
de todas las pupilas del espacio.

Quiero acallar tu voz
anudando emociones
y una larga ilusión se va rodando
y hace inclinar la sombra de mi mente,
sin el rayo de luz de tu regazo.

Como corola al viento
mi desilusión y mi pena
abrióse paso al cosmos
quedando en el pétalo
de una rosa solitaria y triste.

Despedida en silencio,
me solté a la pureza
 de un amor sin ropajes,
que cargaba mi vida
de lo irreal a lo humano
y hube verme toda
en un grito de lágrimas,
en un recuerdo añorado
de tus besos suaves y de tus abrazos íntimos.

¡Yo sentí la Vida amándote!

He de volver conmigo misma
a buscar lo perdido,
en un profundo batir de inquietas fuentes,
en inmenso río, blanco,
corriendo hacia el desierto
con esperanzas nuevas.

Mensajes de amor


Mensajes de amor,
quiero ahora, en esta hora inocente
sentarme en el umbral de tu mirada
y despertar cada día entre tus brazos
 respirando como una flor
que se abre al viento.

Lucero de la mañana
entrégame tu luz
para seguir tus pasos vida mía
y darte todo mi amor,
 dame tus manos,
 iremos juntos a gritar fuertemente
un te quiero
 mientras la luna muestra su luz
que ilumina el mar en todo su esplendor.

Mensajes de amor, los pienso
para volcarlos en páginas vírgenes,
que se enlazan, se entrecruzan,
mirándote con toda mi ternura
y ansias de estar a tu lado.

Escucho el resonar del agua
que cae en mi sueño
dibujando en mis ojos mi mirada enamorada.

Nos hemos encontrado,
fue un chispazo incandescente
de materia convertida en victoria gozosa
de los dos en prodigioso pacto.
Mensajes de amor,
son para tí,
mi amado amante.

Enamorados de vivir,
amándonos en un paraíso nuestro, claro,
donde se cruzan luces y sombras
entre besos, goces y pasiones
que movilizan brisas tiernas
y cubren con verdes esperanzas los vergeles
que súbitamente dibujan,
diestramente,
 arabescos celestes con luceros.

El silencio es la atmósfera
que el amor necesita
para que nuestras almas brillen.
El tiempo no existe en nuestras vidas
ya que nos lleva a nuestra auténtica realidad
y a nuestro destino buscado.

Mensajes de amor,
aún desde tu ausencia
no te he olvidado,
aún te sigo amando
y al son de mis deseos
como viola de amor,
el ángel que nos protege
y nos lleva persiguiéndonos,
elevándonos en el aire
disipando para siempre las neblinas
que envolvían tristemente nuestro cielo
mientras las estrellas ríen y guiñan
resplandeciendo en un cálido cielo.

Mensajes de amor, como suspiros
cuando la tarde apaga sus colores
y los astros encienden sus lumbreras
y se duermen las aves y las flores.

Mensajes de amor,
de dos almas flotando
en movimientos lentos como alas de aves
en un rítmico volar de dulces sueños,
felices sones en nuestra plática amorosa.

Mensajes de amor,
van hacia tí por los aires
desde horizontes lejanos
para que nos unamos entre frases,
palabras,
pensamientos
en un lazo estrecho y envolvente de caricias,
pasiones,
anhelos.