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sábado, 29 de septiembre de 2012

Mar infinito


Mar infinito puedes soslayar y socavar  hasta la roca  más firme, sin embargo a mí sabes tratarme con ternura.
Puedo  acariciar el infinito admirándote y sintiendo tu arrullo como si fueras un ser amado y no una creación más de todas las que existen en la tierra.
Mar infinito, te nutres de aguas dulces que despiertan mi corazón amando intensamente y sin palabras, sin reproches, sin pensar en el mañana.
Mar infinito no me dejas sensaciones de soledad  ni de lejanía, apaciguas mi alma y la contienes como en un dulce despertar.
Quisiera que tú, mar infinito y bravío estuvieras en calma, que las gotas de tus olas ya no mojaran mi alma.
Mar infinito abraza las huellas trazadas en las olas llévame a ocasos hermosos, a ilusión de amores avivados de soles, mareas tranquilas volviéndose afanes.
Mar violento, embravecido, soberbio, de poder inmenso, renuevas mi alma y anuncias mi calma, despojándome de amores falsos, no verdaderos, de locuras llenos.
Quisiera parar el tiempo y que algún día me invitaras a acariciar tus horizontes.
Aguas turbulentas, verdes, azules, que mis ojos no se cansan de contemplar, olas intensas calmando mis pesares.
Mar infinito quiero cerca de ti admirar todos los atardeceres que me quedan en la vida.
Sentada en las rocas, mojando mis pies con la eternidad de tus aguas, veo mi rostro cambiar al son del amor.  
Presencia una vez más de cerca, a un hombre y a una mujer bañados en la eternidad de tus aguas cristalinas sin que el tiempo pueda influir para que su amor se consagre
¿Mar infinito, puedes ayudarme a ser más de lo que no soy?
 Toma mis manos en las auroras y repitamos una y otra vez el son del amor superando una nueva canción entre los dos…

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