Mar
infinito puedes soslayar y socavar hasta
la roca más firme, sin embargo a mí
sabes tratarme con ternura.
Puedo acariciar el infinito admirándote y sintiendo tu
arrullo como si fueras un ser amado y no una creación más de todas las que
existen en la tierra.
Mar
infinito, te nutres de aguas dulces que despiertan mi corazón amando
intensamente y sin palabras, sin reproches, sin pensar en el mañana.
Mar
infinito no me dejas sensaciones de soledad
ni de lejanía, apaciguas mi alma y la contienes como en un dulce
despertar.
Quisiera
que tú, mar infinito y bravío estuvieras en calma, que las gotas de tus olas ya
no mojaran mi alma.
Mar
infinito abraza las huellas trazadas en las olas llévame a ocasos hermosos, a
ilusión de amores avivados de soles, mareas tranquilas volviéndose afanes.
Mar
violento, embravecido, soberbio, de poder inmenso, renuevas mi alma y anuncias
mi calma, despojándome de amores falsos, no verdaderos, de locuras llenos.
Quisiera
parar el tiempo y que algún día me invitaras a acariciar tus horizontes.
Aguas
turbulentas, verdes, azules, que mis ojos no se cansan de contemplar, olas
intensas calmando mis pesares.
Mar
infinito quiero cerca de ti admirar todos los atardeceres que me quedan en la
vida.
Sentada en
las rocas, mojando mis pies con la eternidad de tus aguas, veo mi rostro cambiar
al son del amor.
Presencia
una vez más de cerca, a un hombre y a una mujer bañados en la eternidad de tus
aguas cristalinas sin que el tiempo pueda influir para que su amor se consagre
¿Mar
infinito, puedes ayudarme a ser más de lo que no soy?
Toma mis manos en las auroras y repitamos una
y otra vez el son del amor superando una nueva canción entre los dos…

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