Torbellino
que desatas en mi vida huracanes, tempestades, inquietudes sin fin,
envolviéndome en nubes oscuras y misteriosas, entre lágrimas desatadas como
lluvias mojando mi alma que trágicamente sufre.
En
otros momentos me azotas en la tormenta del desierto seco y despiadado entre
arenas calientes y sin poder respirar.
¿Por
qué en algunos tiempos de mi vida estas ráfagas de desesperación me inundan y
en un alocado frenesí me transportan a otro mundo irreal dejándome sin el amor fiel que me daba cariño, ternura
y paz a mi alma?
Torbellino,
desde siempre o desde nunca, doble torbellino que mi alma sufre, movimiento
espiral, helicoide, en una dinámica del espacio, peregrino, partida y regreso
al origen, al centro de mí.
Torbellino
de amor, en pleno corazón me clavaste tu
mirada y soporté el dolor, golondrina de invierno mira ya mi resplandor, tócame
en los campos minado de la superficie del planeta, intento sacar la punta de tu
genial y voraz saeta.
Torbellino
que como certero ciclón arremetió en el centro de mi alma, no quiero gritar a
los cuatro vientos, su sed ya me calma.
Apareces
como vendaval nocturno que de luces no sabes, te deslizas por mis paredes de
contornos sinuosos y suaves.
Aprisióname
cual remolino en tus brazos, con tu espíritu
apasionado y como borrasca de amor total acaríciame toda cual ángel llevado.
Acuna
en mí tus costados ardientes como tesoros sin abrir, me acurruco en tus
vaivenes… ya me siento sucumbir.
Imposible
negarse al amor que me ofreces en cada entrega, tú no puedes despreciar mi
pasión que como siempre te ciega.
Enamorado
sin remedio como príncipes en magníficos palacios, nuestro amor es torbellino
en este instante y en todos los espacios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario