Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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domingo, 3 de marzo de 2013
Lluvia de amor
Lluvia
de amor que va cayendo en mi corazón, lluvia que resbala por los cristales en
gotas de agua dulce que recorren hasta el último de los rincones, provocando
divinas sensaciones que se estancan en mil sentimientos interminables.
Se
convierten en un vuelo de palabras blancas que mojan, lentamente, el alma.
Lluvia
de amor, eres el espíritu de mis amores, eres esperanza y razón, eres lluvia
fresca en mis manos, eres quien busca los sueños vestido de estrella, eres
lluvia frondosa del cielo, sol que irrumpe detrás de las montañas, aire que
levanta, que da fuerza y vida al amor.
Tan
convencida estoy de tu gran transparencia, en la que vivo, de que la luz, la
lluvia, el cielo, son formas en que te esquivas, vaga interposición entre tú y
tú.
Nunca
estoy sola mientras la luz del día ilumina tu alma o cuando al encenderse las
estrellas me van diciendo palabras que tú piensas.
Esa
gota de lluvia que cae sobre el papel es como una difusa flor de azahar que tú
me envías desde donde vives.
Eres
esas pequeñas gotas de sentires y relámpagos que poco a poco va calmando en
finos diamantes la tormenta del alma, empapando cada espacio de los corazones
enamorados.
Eres
agua pura cuya presencia engalana, caricia divina salpicada de sonrisas.
¡Qué
siempre llueva, lluvia fresca del alma y al final deje un arco iris!
Lluvia
de amor para el corazón, lluvia fresca de brisas y amores, en besos ardientes y
caricias suaves.
Lluvia
frondosa convertida en amor.
A
través de la lluvia me llegas tú, entre gotas frías que acarician mi rostro,
llenas de armonías las siento, cierro mis ojos mientras lentamente te pienso y
lentamente te siento.
Románticos
pensamientos llueven en mi mente, atrapando la lluvia un sinfín de sensaciones.
Yo
sólo te sueño, amor mío y te siento conmigo mientras la lluvia cae… en su
húmedo y romántico velo que me suaviza… como brisa de terciopelo recordándote y
haciéndome feliz en este ensueño bello como las gotas que caen en el cristal de
mi ventana.
Tus ansiadas caricias
Tus
ansiadas caricias, cuantas veces he estado, espía del silencio, esperando tus
dulces ternuras aunque tan sólo a través de tu voz.
Añoro
con los ojos cerrados el recorrido de tus tiernas pruebas de amor, de tu ser
ascendiendo por escala de tactos, de besos, de abrazos, de palabras con las que
decías: te quiero.
Tus
ansiadas caricias, puro milagro en mi, dentro de tu querer y ahora, confusa,
las busco al formarse el día en la gran duda oscura.
Y
agoniza esta criatura que tú dejas atrás, inútil ser de antes que entre auroras
seguras te espera por siempre.
Tus
ansiadas caricias, suaves como el transcurso de cada día pleno de amor, no
fluyen hacia mí, las nostalgias de sentirlas invaden mi piel.
Reclamo
con desesperación, con urgencias tus besos furtivos, extraño los goces robados,
el fuego inminente desatado por la pasión.
Exigente
mi cuerpo y mi alma murmuran a los vientos tu nombre, imploran a los cielos el
diluvio divino de tus abrazos y el torrente de tus besos.
Tus
ansiadas caricias, colmadas de placer que existen en la profundidad de mi amor,
ansío tus suaves toques entre suspiros de ilusiones refugiados en mi piel.
Fueron el reposo en mis sueños y revivieron mis despertares con sentimientos
encontrados en la distancia que destruye el pesar.
Tus
ansiadas caricias, al no sentirlas, la incertidumbre me invade y en esta
ingrata lejanía la inquietud por no tenerte me destroza muy dentro al no estar
tú cerca de mí.
Tal
vez el tiempo me traiga con la noche la esencia de tu cuerpo sin prisas
envolviendo mi entorno de fragancias mágicas de eternas esperas.
Mis
ilusiones vagan sin rumbo buscando tu destino como versos, como prosas.
Ocupan
parte de mi vida, inconclusas e incoherentes frases por ti acalladas, razón de
más para seguir amándote en mis sueños de noches estrelladas.
Ahora
que ya no puedo dejar de amarte cómo dejar caricias olvidadas.
Tus
ansiadas caricias, sutiles estelas en mi piel dejaron, reclamando tu amor para
calmar mi sed de enamorada.
Desearía
si pudiera, sentirte cerca de mí, disfrutar de tus abrazos y tu presencia,
estar a tu lado y sentir que soy todo en tu vivir.
Alegrías y pesares
¿Por
qué en nuestras vidas las alegrías y los pesares nos inundan en momentos
imprevistos, dejando nuestra alma exhausta y a veces triste y otras sonriendo?
¿Cuándo
la luz, unidad del alba, se multiplicará en destellos y lo que fue calma en
profunda alegría, será fervor de innúmeros pesares que agitan nuestras mentes?
¿Cuál
es la razón de que hay días, horas, segundos que en nuestro vivir nos alegran
en festivo júbilo, instantes plenos de luz y en otros la pena y la aflicción
nos inundad como mantos de lloviznas de lágrimas?
¿Por
qué ocurrencias fugaces, chispas, sonrisas, se inician y terminan en breves
espacios surgiendo luctuosos presentimientos en tristes instantes de desazón?
¿No
es este instante, en esta aurora henchida de hermosura, el extremo de mí misma,
la plenaria realización de mi sueño que alterna entre alegrías y pesares?
¿Qué
amor me quiere? ¿Qué amor me inventa caricias, escondido entre dos aires
fingiéndose brisa?
¿Por
qué las alegrías son tan efímeras, diáfanas y los pesares, oscuros, plenos de
pesadumbre?
¿Cómo
debo hacer para conducir mi resplandor de amor hacia ti entre dichas, alegrías,
dádivas de tu espacio, sintiendo como un milagro la paz de estar contigo y no
la entrega sombría de no estar a tu lado?
¿Por
qué estoy yo entre mantos de neblinas, sin vislumbrarte ni un resquicio,
viéndote tan sólo de lejanías profundas?
¿Cuál
es la razón de que tarde más en envolvernos la alegría que el pesar y nuestra
alma grita por el anhelo de que la felicidad con brillante luz nos inunde
pronto, sin tardar?
¿No
sientes, amor mío, inmensas huestes de besos, de resistencias, bandadas de
porvenir en las manos, de arrebatos, de pasiones y de calmas?
¿Cómo
hacer para derrochar alegrías, dichas, en el aire azul para que vayan en
volandas por el aire y haciéndolas de agua para llenar los cauces del mundo,
hundiendo en abismos profundos, secretos oscuros los pesares que nos abrumen y
nos hacen incapaces de volar en campos de esperanzas?
Alegrías
y pesares, espejos con igual azogue que coexisten en nuestra vida sin poder
mirar atrás.
Tal vez mejor soñar
Tal
vez mejor soñar que vivir entre húmedas neblinas en las que ningún árbol, ni
una nube se destaca, en esta blanquecina cerrazón que me entristece y no
ilumina débil la luz crepuscular y opaca.
Soñando
voy por senderos luminosos, hadas y gnomos iluminan mi camino, floto en la
brisa fresca y pura del espacio de la nada, ingrávida y suelta sin pesares ni
dolores.
Tal
vez mejor soñar y no vislumbrar desde la invisible altura bajo la luz que,
demacrada, brilla a través de la niebla del vivir que es un velo todo
impregnado en llanto.
Soñando
soy como un ave que, con su ímpetu de vuelo, su canto lanza por campos en flor.
¡Qué
bien se respira, gozan mis anhelos, canto en la lira y en el alma que sueña,
vuelos vibran sin par, en un fragante edén!
Tal
vez mejor soñar que vivir en la ardua lucha diaria, de cada instante, que nos
desgasta, nos produce sufrimientos y dolores entre tan pocos instantes de amor
y alegría que como un millón de notas nos subyuga y en un millón de arpegios
nos eleva a vivir la realidad cruel a veces una y otra vez.
Tal
vez mejor soñar con todo un paisaje que canta y nos conmueve con notas
misteriosas en fantásticos pentagramas plenos de dicha y luz, en un alado
idioma sin palabras que vivir instantes presurosos de amores fugaces o de
recuerdos nuestros.
Tal
vez mejor soñar con el númen del estío donde se vierten en llanos y bosques,
campos de girasoles, alelíes, azucenas que como arcos de violín, resbalan hacia
el río entre el cordaje del juncal sonoro.
¡Ya
no caben más notas en el viento, en mi sueño azul y mágico!
Tal
vez mejor soñar, no sentir el dolor frío de la realidad que golpea a veces
nuestro corazón llevándonos a pesares de remotos ayeres,
Soñando
melodías de lejanas orquestas nos invaden y nuestra alma feliz clama ante la
esperanza deshojando flores entre dichas y placeres sin fin.
Tal
vez mejor soñar y no vivir fugazmente momentos breves como gotas de rocío a
quien le da la aurora para vivir su hora morada en una flor conociendo las
espinas que defienden su fragante palacio de color.
Y
así la vida pasa pensando en tener un mañana como no tuvo un ayer.
Soñar y recordar
Recuérdame
siempre
(Entre
las alegrías y las tristezas, mi alma te busca y te encierra como el vuelo del
ave encierra el suyo preferido en una red de ansiosas idas y venidas en su
entorno)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(No
puedo olvidarte, fluyes dentro de mí, vas por mi ser entero, por mis venas
hasta mi corazón, aún hoy en la fervorosa negación de tu ausencia)
Sueña
conmigo.
Recuérdame
siempre.
(Quiero
estar junto a ti, acunarme en el cansancio y en él, tenerte entre mis brazos
aunque no nos toquemos, sólo con nuestras miradas)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Mi
amor inmóvil, flor sin otoño, está siempre presente en un frenesí de quererte,
seguro de no acabar cuando terminen los besos, las miradas, las señales)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Mis
palabras te llegan en un eco, buscando tu ser y no te encuentran, retornan al
silencio esperándote para cumplir el anhelo impaciente de esperar tus tibios
besos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Deseo
que tu ausencia termine para tenerte a mi lado, muy junto a mí en nuestro mundo
de lo prometido que enternece el alma donde oscilan los imposibles, tan
trémulos como cañas en la orilla de los ríos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Eres
mi ser amado, necesito el ritmo de tu cuerpo cuando respiras cerca de mí,
tendidos juntos en nuestra noche, alargando nuestras manos para sentirte a mi
lado)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Vamos
sin prisas a nuestro paraíso celestial, iluminado ya para que nuestro paso, al
fin del día, gane la orilla oscura donde la felicidad nos inunda y nos colma
con júbilos, con besos, con placeres infinitos)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
(Apenas
te has marchado y yo ya te espero, anhelo todos tus movimientos, tus pasos, tus
latidos, tus caricias, sé que volverás, que una nueva aurora brillará en mi
existir sin vagas sombras ni infinitas distancias)
Sueña
conmigo
Recuérdame
siempre
Todo
sonido en eco tuyo me lo convierte mi alma que te espera, sé que vienes hacia
mí y tus pasos se sienten aún en ese largo rodeo que das para volver. ¡Qué
dicha sin sonrojos la que corre por mis venas al sentirte llegar!
Laberinto de sentimientos
Laberinto
de sentimientos, me condujiste con tu mirada ardiente y tu voz susurrante, con
arte y embrujos al sendero sin salida, atrapando mi corazón.
Trazaste
muy bien la ruta a mi alma con tu sonrisa única que me dejó sin aliento ni
respiración y tus palabras dulces, colmándome de amor.
Laberinto
de sentimientos, tus ojos atraían los míos como un imán y al hablarme me hacías
temblar como pájaro herido y con gestos desprendidos en tus manos acompañaste
tus miradas y en tu pícara sonrisa mecías mi alma.
Laberinto
de sentimientos, me cercaste, me atrapaste, sabías lo que hacías, integraste
las palabras a tu plan de seducción y como en un extraviado concierto mi alma
se rindió.
La
copa del sentimiento se volcó al acercar tus labios y un escalofrío profundo y
lento casi me consumió.
Laberinto
de sentimientos, me conllevan a sonidos que acarician, instintos que convocan,
arrebatos de emoción, aromas que iluminan, fulgores que cautivan, cuando estoy
junto a ti.
Quiero
que seas mi verso, mi númen, mi inspiración, quiero que seas estrofa armoniosa
en este laberinto de ilusión.
Me
has conducido a escondites secretos, puertas levadizas, trancas con cerrojos.
Nos
hemos perdido entre el laberinto de la esencia y la luna nos conduce en esta extraviada
espera, afanados por encontrarnos, nunca para salir, siempre para quedarnos.
Laberinto
de sentimientos que en una eterna quimera despistando la vereda de los labios,
del beso perfecto que rasgue de la soledad que se reboza en el desierto de lo
incierto.
Así
es el laberinto de los romances, siempre presente, nunca al alcance de quienes
no suelen perseverar el verdadero tesoro del amor al que nos lleva a la
alegría, a la esperanza, al despertar de la vida.
Laberinto
de sentimientos, me haces volar la imaginación, me provocas placer, dulces
anocheceres, sonrisas en mis sueños al sentir el calor de tus besos.
El
mundo nos inunda con su luz en la alegría dúctil de la vida en nuestro
laberinto, sólo nuestro que recorremos unidos entre crepúsculos y auroras
vislumbrando naufragios de silencios.
Más
allá de los círculos del tiempo en relojes atávicos, renacen las campanas de la
bruma que nos conduce atravesando espacios a nuestro nido de amor.