Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 14 de marzo de 2013
Amor perdido
Amor perdido, ¡qué dolor!, ¿sabes? ¡Perder al amor!
Es como arrancarte el corazón en mil pedazos y toda
la luz del alma.
El amor se lleva en lo hondo de la sangre, el sol
que te compaña y te reviste, brazo en que te apoyas por el camino incierto del
vivir, escudo que te resguarda el pecho de muertes o borrascas.
Amor perdido, ¡quiero llorar entre escombros!, nos
separamos tú y yo en la cuesta para siempre.
¡Algo de mi luz en el polvo se ha perdido!
El miedo a no poder encontrarlo ahuyenta de los
ojos las palomas del sueño entre clamores de lloros y penas, apurando en la
breve llama la inmensidad del tiempo.
Amor perdido, ha de haber un portal sin cerrojos
por donde podré entrar y como atisbando de a poco te buscaré entre la raíz de
los quebrantos.
Otearé para estar otra vez contigo desde las
colinas cercanas y veré el fulgor que tú irradias desde la lejanía y así
secarás las fuentes de mi llanto.
Amor perdido, en la flor te recuerdo y amorosa te
exalto, guardando en mis entrañas los bálsamos de tu amor y mi secreta lumbre
que ilumina de a poco mi pecho cansado se refugia en el orillar del mar bajo
las blancuras del astro.
Amor perdido, ¡que hundimiento del mundo!
Un gran horror a columnas quebradas, tiempos sin
imágenes, cielos intemporales, entre estíos e inviernos.
Amor perdido se extinguieron las alegrías, las
risas, las danzas, pero perduran las frases de amor, aquellas que te escribí
con todo mi corazón.
Ahora, sin tenerte, todo va hacia atrás, la vida se
va quitando frenéticamente horas, minutos, segundos de encima, destejiendo,
galopando su curso del lento existir, queriendo borrar recuerdos, historias
para hacer otra vez el anhelo de volver a empezar otra vez.
El futuro se llama ayer.
Ayer oculto, secreto, escondido entre verdes follajes,
de esperanzas, hay que empezar otra vez, reconquistar la vida con toda el alma
y todo el corazón detrás de aquellos otros ayeres conocidos.
¡Vamos hacia el mañana entre estrépitos besos,
inventando las ruinas del mundo, de la mano tú y yo por entre campos florecidos
de amapolas ondulantes!
Y ya no más amor perdido, amor encontrado entre
tactos, abrazos, piel, entregándonos al palpitar de sentirnos juntos, sin caos
ni penas, sólo luz y belleza del vivir.
Amor
perdido, encontrado entre la luz del alba y las estrellas escondido,
tendiéndonos las manos para coger las nubes, las flores, las alas, los mil
sonidos del aire para existir flotantes en el puro vivir, salvados por milagro
de no estar más juntos y así estrenar el beso, el amor, sin sufrimientos ni quebrantos.
Ensoñación
Ensoñación, me transporta a mundos de amores
vividos en pleno existir del alma.
¿Dónde se esconden los sueños? ¿Están entre los
duendes, las hadas, los gnomos, las mariposas transparentes, las crisálidas de
seda, los brotes de flores de loto?
Ensoñación, canciones sonoras que flotan en el aire
diáfano de un día especial, el Hoy, el día a día pleno de felicidad y amor a
todos mis semejantes.
Sueños locos, descarriados, distraídos, que me
conducen sin darme cuenta a momentos disímiles, escondidos en el orillar del
mar.
Ensoñación, entre latires y palpitares la sangre
vital corre a prisa por las venas del cuerpo llevando entretejidos los
recuerdos de caricias no olvidadas.
¡Y, ay, cómo quisiera ser una alegría entre todas,
una sola, la alegría con que te alegrarás tú!
Ensoñación, ¡cómo desearía ser un amor sólo, el
amor del que tú te enamorases!
Veo declinar la tarde mientras voy caminando lento
entre las sombras de las horas y la nebulosa de los recuerdos imborrables.
Ensoñación, ¡qué tenues los suspiros de la tarde!
¡Qué dulce es el bramar del océano!
Si parece le hace guiños a la luna y parece en su
coloquio más humano.
Ensueño de un amor ilusionario que impele en
nuestras almas la quimera, destellos como luces que se encienden en fulgores de
firmamentos lejanos.
Ensoñación que nos conlleva a la viva caricia de la
brisa, las flores de un color mas encendido, hay más risas y alegrías en el
aire y se acaban las tristezas en olvido.
Ensoñación, me haces ascender la vigilia en mis
ojos para recoger tu imagen amada y primigenia, haces nacer al son de mis
deseos viola de amor, canciones puras, palabras de amor llevándome a la cima de
los cielos con la tierra.
Ensoñación, plena de sueños de amor entre aires
estremecidos de ternura y bajados de altísimas esferas, perdida me haces sentir
por siempre en tu embeleso sin sentir el cercado de tus ramas.
Ensoñación, colmada de verdes esperanzas que se
nutre entre delicias y caricias naciendo de mi alma los poemas, las prosas,
como jóvenes olivos recién brotados.
Ensoñación, secreto que veda tu figura crecida
entre pinos y lloradas mas llena de amor con intención de amar de mis cantares
y así alcanzar la cumbre de tu nombre.
Ensoñación que sacude las bases de mi sangre y hace
aparecer tu nombre contra el cielo, amor, que desnudándote caminas sobre el
muro que cerca mi silencio.
Pesares del ayer
Pesares del ayer vuelven a mis recuerdos cual de
puerta pesada cuando gira sobre gonces de hierro enmohecido.
Anidaban en las grutas del olvido y ahora pregunto
¿por qué regresan en un sombrío torbellino?
Pesares del ayer renacieron en una mañana apenas comenzaba, áspera y
fría cual musgosa bruta y ardieron en el cielo de esa aurora nubes de un rojo
intenso como en un conjuro infernal, colmado de bramidos cayendo cual
torrentes.
Pesares del ayer como nubes de borrasca me inundan
con un ronco eco de dolores idos.
Todo aquello pasó pero aún en mi mente siento
remordimientos por no haber sabido actuar con límites y dejar pasar al dolor
por mis fronteras que debían protegerme.
Pesares del ayer, mi afligido pensamiento quiere
ahuyentar las sombras de aquellos ayeres, de aquellos amores que en vano
llegaron a mí.
Pesares del ayer, recuerdos que deben irse al lugar secreto donde reina la paz y el
silencio haciendo irse muy lejos a los tormentos imborrables y a las tristes
agonías como son una mano fría dentro de mi pecho.
Quiero que todo lo pasado que provocó dolor se
hunda en hondos precipicios palpitando en un viento ardiente como el que sopla en
un gigante incendio.
Pesares del ayer, dejadme vivir desde el Hoy la
vida en un continuo palpitar de alegrías, esperanzas, ilusiones sin llantos ni
gemidos, plena de amores y deseos calmos.
Y poco a poco nacerán los versos, las frases, las
prosas, entre perfumes de flores guarnecidas de pimpollos nuevos. Y entre risas
y lloros en flor mis prosas volarán en las alas de mis sueños.
¡Versos! ¡Palabras de amor!, me hacen refugiarme en
el mundo del olvido sin pesares del ayer, sólo estrofas entonadas como canción
de vida.
Pesares del ayer, unos los hundo en el mar, otros
cruzan por el éter para que beban luz en las estrellas y no regresen jamás a
mis recuerdos que tan sólo quieren revivir los mejores instantes de felicidad
de los ayeres de ayeres y en este Hoy dormitar en el silencio de la luna llena
rodeada de luces brillantes de amores nuevos.