Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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domingo, 24 de marzo de 2013
Existir en plenitud
Existir
en plenitud, vivir la vida segundo a segundo en el Hoy, con fe en los recuerdos
del ayer y en la oscura memoria de frondas que ya son pasado, futuros fueron de
innumerables estíos.
Existir
en plenitud, ser feliz en el aire diáfano y puro dejándome estar en sus brazos,
volar donde ellos vuelen a sus rumbos marcados, apoyada en su pecho donde
encuentro resguardo y paz.
Existir
en plenitud es estar en la luz, entrar en ella, plena de amor, en tan dorada
dulzura, sentir que amo desde los luceros altos.
Irradiar
el fulgor de la existencia que seca las fuentes del llanto y me estremece de
felicidad en cada instante de vida.
Existir
en plenitud como el nardo juvenil que guarda los bálsamos de vida en la secreta
lumbre que alumbra mi corazón enamorado.
Necesito
los carismas divinos de la luz y del canto para vivir amando, quiero ser en ti
mismo una huella imborrable y un recuerdo constante y una sola verdad.
Existir
en plenitud es ser en tu vida algo más que un instante, algo más que una sombra
y algo más que un afán porque llegaste a mi vida como un susurro pleno de
palpitantes caricias.
Existir
en plenitud, viviendo como en un amplio jardín florido, donde la brisa que
entre las flores pasa con los cálices frescos se perfuma mi vida.
Existir
en plenitud cuando la luz matinal brilla y se irisa entre espumas de aguas
puras y bajo el verde de las tupidas frondas sobre la grama de la tierra negra.
Existir
en plenitud, contigo a mi lado, feliz seré mirando a las felicidades que vuelan
de la rama y del pájaro. Feliz seré por los caminos que cerrados tenía y tú, mi
amado, los abriste al amor.
Existir
en plenitud, amando, acariciando a mi amante como agua clara que se oye y ya no
se oye, entre sonido y silencio, tras la arboleda como vergel prieto y
brillante.
Vivir
no es sólo existir, sino existir y crear y en plenitud las palabras de amor, los
poemas, fluyen claros y precisos, gozando entre sueños, entre hojas nuevas que
los esperan ansiosas porque tú las esperas.
Tres llaves
Tres
llaves que han abierto las puertas de mi vida junto a la luz, cantando la
tristeza de lo que nace, la llave de tu corazón palpitante, la llave que
permite entrar a tu alma, la llave silenciosa de tu vida.
Estas
son las versiones maravillosas a las que me enfrento, temblando de amor y cuidándome
de la silenciosa sombra que en algún encuentro de mi viaje eterno me lleve a un
lugar lejano y no pueda estar contigo, mi amor.
Tres
llaves que envuelvo en mil caricias y ternuras entre suspiros del mar son mi
tesoro que guardo celosamente entre canto de cálidos sonidos de campanarios lejanos.
Tres
llaves que están dentro de mi y por las que vale vivir en la cueva del destino,
de tu corazón amado de tu alma noble de tu vida en la que se refleja tu
bravura, tu tesón, tu valentía, en cada instante doloroso del todo y de la
nada.
Tres
llaves que entre estrellas, nubes, viento silente, inundan mi alma iluminándola
con palabras como piedras preciosas.
Misterio,
magia, tres llaves que llegaron a mi hora inocente en el umbral de mi mirada sonámbula
y transparente despertándome y abriéndome a la vida sin las cuales no podría
vivir.
Tres
llaves que se dejaron caer, sin dolor, en mi vida dejándose enlazar de fuego y
amor, de silencio ingenuo y crédulo.
Y
en mi noche eterna forjé un sendero bordado con piedras de cristal donde dejé
olvidada las llaves de mi alma, de mi corazón y de mi vida para quien las
encuentre este deseoso de conquistar mi alma, conquistar mi corazón y quedarse
en mi vida.
Y
entre coloridas transparencias las tres llaves se reflejan en los espejos
vigías de mis poemas de amor que desnudan mi alma entre cantos y besos.
Alguna
vez las tres llaves se quedarán unidas en mi vida de viajera y poeta cuando la
noche sea de los dos, revelando al mundo la delicia de perderse envueltos en
llaves de vida.
Noche serena
Noche serena, el cielo cuajado de brillantes
estrellas, me envuelve como un manto de entretejidos hilos de luz, inundando mi
espíritu de paz.
Me guía la luna,
inventadora de sueños de amor, perpetuados hasta el infinito.
Noche serena, mis brazos que quitan sombras y
espinas te buscan como lazos de ardientes narcisos y el corazón en un palpitar
inquietante se inunda de amor.
Noche
serena, ansia de vida, anhelos supremos de amor en un navegar tesonero, levando
las velas de mi vida en afanes que buscan caricias y besos.
Noche
serena, ensenada segura, la que está a salvo del tiempo, pleno de amor puro de sueños
indescriptibles, mensajeros alados de crepúsculos a albas.
Noche
serena, en mis horas de vigilia de sueños sin sueños, en mis noches oscuras, en
esas horas donde nadie me encuentra, te amo.
En
esas horas donde tu cuerpo juega a ser mío poniéndole luz a mis horas serenas,
te quiero.
Y
cuando tus manos me pintan nadie nos ve, mi alma entra en tormenta por
encontrar la tuya.
Noche
serena contigo a mi lado, nuestras almas se unen en un paradisíaco tiempo de
amor.
Soy
feliz en el aire, dejándome en tus brazos volar, donde ellos vuelen a su rumbos
sin signos, solo con ternuras del tacto.
Y
tan puro es nuestro amor que nos en vuelve y nos lleva al descanso del alma.
Noche
serena, plena de risas y palabras de amor que anuncia las mas hermosas auroras.
Tiempo
divino que llegó a ser tiempo poco a poco, estío que se junta con el otoño,
camino sobre anhelos en las noches lentas y ardorosas que en la alta madrugada
nos une aun mas.
Noche
serena, donde dos amantes noveles, tendidos bajo las estrellas se aman,
despacio, muy despacio, mirándose entre susurros ondulantes plenos de sonidos y
silencios, entre caricias suaves,
mágicas.