Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 26 de abril de 2013
Oscura noche
Oscura
noche, toda llena de presagios, de misterios, de confusiones con temores, sin
protección ni amparos.
Envuelta
en el manto azul oscuro de la noche me siento perdida, indefensa, sola sin
soledades.
Oscura
noche que me lleva a meditar, uniéndose mi cuerpo y mi espíritu.
La
luz se marchó, hay trasluces lejanos en la tiniebla, claridades en secreto y
sólo pienso en ti, buscándote entre susurros de estrella a estrella.
Oscura
noche, guíame hacia él, que se ilumine las sombras en pruebas de luz, como
mágico conjuro, que no pierda mi camino que me acerque al presente sin torpes
barreras y mis brazos lo cerquen con ternura y amor.
Oscura
noche, por río abajo, condúceme a mi amado amante para hacerle llegar mis
nuevos alfabetos, mis palabras desprendidas, meciéndose en el aire.
Al
escribirlas en penumbras y sombras la noche me inspira y un hálito que brota
del frescor de los cielos calma mis ansias en una noche lánguida.
En
secreto nadie me veía, ni yo en derredor, sin otra luz ni guía si no
simplemente la que en el corazón ardía.
¡Oh,
oscura noche que me guiaste! ¡Oh, oscura noche, amable más que la alborada!
¡Oh, oscura noche que juntaste amada con amado, amada en el amor, transformada
en un lecho de azucenas que se había olvidado!
De
las largas dulzuras del minuto: doy tiempo al tiempo y en la oscura noche a la
orilla del río y de su calma quieta contemplo la visión de lo que está
adelante: el infinito horizonte donde la sombra de la niebla se hizo más densa.
Oscura
noche, no distinguían los ojos el cielo de la tierra y los relámpagos brillaban
a lo lejos en un viaje nocturno cuajado de luces.
Oscura
noche que acoge nuestro amor y nos hallamos con las manos, buscándonos a
tientas, con los gritos clamando, con las bocas que el vació besaban y sin
rozarnos en la negrura negra del espacio que nos rodeaba, sólo el amor se
percibía a través del contacto del aire que nos unía.
Oscura
noche, llévame hacia el que busco y deseo encontrar, viviendo hacia ese dónde,
queriéndole, por doquier.
Juego de palabras
Juego
de palabras, arremolinadas, colmadas de gracias, entremezcladas de ensueños, mi
mente las atesora.
Sus
sonidos cristalinos y sus policromas luces se enhebran una a una formando
cadenas de frases, versos hilvanados con agujas de cristal.
De
dos a tres, a la nada, juegan en mi mundo interior que se abre como una ventana
al mar, llevándome al mundo de la felicidad.
Juego
de palabras, surgen sin saber por qué. a veces de a una, otras veces apiñadas
como semillas en un granero y de a poco las desgrano buscando un sentido al
orden en que deben volcarse en el papel.
Palabras
insólitas aparecen sin saber por qué, como una urgente necesidad de lanzarse
desde lo hondo al papel en blanco que las está esperando con ansiedad y anhelo.
¿Ahora,
cuál vendrá? ¿La que inspira amor? ¿La que hace susurrar? ¿La que nos lleva a
recuerdo lejanos?
¡Ay!,
las páginas en blanco tiemblan de emoción al sentirlas llegar, suavemente, sin
prisa, llenas de pasión.
Juego
de palabras, las busco, a veces están durmiendo en praderas de papel, sobre la
grama desnuda de las letras de los libros ya leídos que giran en círculos con
movimientos lentos en mi mente que las siente saltar, jugar, en movimientos
leves de armonía y misterio.
Juego
de palabras, que construyen lo inmenso que está escondido, sin exigir promesas,
sólo revolotear volando hasta llegar al lugar deseado: las hojas y plumas que
las esperan para crear guiones de vida, versos o monosílabos.
Juego
de palabras, en volandas se alzan, se yerguen en equilibrios estremecidos, en
escenarios por ellas creados donde todo lo mágico, misterioso, velado, donde el
juego en puro silencio y expresión de júbilo, de alegría, se entremezclan en
frases breves que se agolpan en mi mente estremecidas.
Juego
de palabras, sin esta maravilla que surge sin querer, ni pedir, la felicidad me
inunda. ¡Cuán bellas son las palabras al verlas jugar con el viento! ¡Qué
llenas de sentido y poesía!
Palabras
que traen un canto en danzas y sonetos porque nacieron en la rítmica
palpitación del Universo.
Juego
de palabras, nacen del canto profundo, de la inocencia, creando los poemas de amor esperados con
luces reveladoras de un mundo interior puro y diáfano.
Intactas
y puras, gozan la virginal delicia de no haber sido vistas por ningún mirar
hasta que llegan como por descuido a las hojas que las esperaban con afán para
enamorar y ser amadas.
Pájaros del sueño
Pájaros
del sueño, soy feliz en un trino tembloroso de pájaro que me lleva sin
desamparos ni subterfugios a mis sueños de un mundo no perdido, pleno de cantos
y aleluyas.
Pájaros
del sueño, su trinar hace vibrar mi alma, su vuelo ingrávido revolotea en el
aire alegre, osado, haciendo renacer la vida, clamando amor, amor a manos
llenas y temblando de emoción a alas tendidas, reclamando un sitio para reposar
y anidar; amor de ojos, de bocas, de manos, de alas y de vuelos.
Pájaros
del sueño que me hacen enfrentar el amor y la esperanza, la luz en la
oscuridad, las promesas y la realidad, la naturaleza y la vida.
Trinos
en somnolencias de despertares como sonajeros de cristal colgados por doquier o
campanas vibrantes que sonaban sin parar.
Pájaros
del sueño, cometas de todos los colores, golondrinas azules que hacen pensar en
nuestro amor, gorriones volando llevando nuestras buenas nuevas a lugares
recónditos y gaviotas flotando en el plácido regazo de las aguas celestes
anunciando el amor esperado.
Pájaros
del sueño, soy feliz con ellos, en el aire dejándome en los brazos de mi amado,
volar donde ellos vuelen, a sus rumbos, sin claves, sin signos, sin titubeos,
mejores que mis pasos.
Pájaros
del sueño, no me abandonan, inundan mi vida toda, me ciñen, me arrebatan, sin
sentir casi, ni un roce, ni un toque, ni una pluma fina, delicada que bese mis
manos, pero el aire diáfano lleva a mi alma a horizontes lejanos donde tú y yo
nos encontramos.
Pájaros
del sueño, colman todo el aire, son cantos y trinos que llevan a ensoñaciones
felices y susurran en el espacio lo lentamente esperado, porque aún están
humeantes los sueños prometidos.
Pájaros
del sueño, en mis manos los acuno y no las cierro porque tanto tiempo han
estado a mi lado que a otros mundo me llevan.
Sus alas me envuelven sin
cesar llevándome a ti, amor en suelos que con infinita paciencia yo te busco en
susurros ondulantes para acariciarte entre sonidos y silencios.