Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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lunes, 8 de julio de 2013
Umbrales de voces
Umbrales
de voces
secretos,
en dinteles ocultos
que
me conducen
sólo
a pensar en ti.
Quieren
saber de mis pensamientos,
de
mis amores
no
lo sabrán
son
voces que debo desechar.
Son
entradas a un inframundo
misterioso,
oscuro,
sin
principio ni fin,
sin
origen, sin acceso,
sólo
son portales a un más allá.
Más
borrosos que un velo
tramados
por la lluvia
sobre
los ojos de la lejanía,
confusos
como un fardo.
Umbrales
de voces
me
conducen con prisa
a
pensar en ti, en ser tuya,
solamente
tuya
errante
como un médano indeciso
en
la tierra de nadie.
Umbrales
de voces
me
elevan por las rendijas de mi pasado
sin
consistencia, sin aire,
ni
molduras para que
en
mi porvenir no aparezcas tú.
Sin
embargo detrás hay
un
taller que fragua
sin
cesar un muestrario de máscaras.
Y
allí busco y rebusco
buscándote
en un recinto
que
absorbe todo
y
retrocede el paisaje.
Allí
en algún rincón
estás
tú entre esas voces
que
pretenden separarnos,
y
tienes entre tus manos pálidas
las
imágenes de ayer
y
aún los espejismos
que
nos condensaron.
Cambia,
cambia de vuelo, mi amor,
que
las voces no te alcancen
como
la ráfaga del enjambre
bajo
la tormenta.
Vira
amor de un día a otro
fulgor
de una noche a otra sombría
y
no vuelvas a partir
aunque
te quedes de nuevo.
Aspirado
por luz,
boca
del viento
aléjate
de los umbrales de voces.
Estoy acá
Estoy acá
cerca de ti
muy cerca,
mi vida en tu vida
y tú me desconoces
no sabes quien soy
Camino por las orillas del mar
y la espuma me acompaña
se creen que voy sola,
no, estoy contigo.
Los espejos,
el agua quieta
sombrean un solo cuerpo
pero en el alma hay dos sombras
unidas por lazos indisolubles.
Estoy acá
me debía bastar
con lo que ya me has dado
y pido más y más,
tú nunca podrías dar
otra cosa de ti
más perfecta.
Se cierran sin misión, ya, los ojos
a una luz, ya, sobrante.
Estoy acá
tal como me la diste
la vida está completa:
tú, terminado ya.
Pero de pronto te entregas a mí
es reconquista de ti
vuelta hacia dentro.
Estoy acá,
pidiéndote que me quieras
decirte que vivas,
que vayas más allá todavía
por los recovecos últimos de tu ser.
Estoy acá,
pidiéndote,
implorándote a ti, la vida,
inagotable,
alumbrada por el amor
al pedírtela.
Y no te acabaré
por mucho que te pida.
Estoy acá, acompáñame,
protégeme,
ampárame,
eres el amante de mi amor
y así puedo vivir en ti,
sin temor a lo que yo más deseo,
a tu beso,
a tus abrazos,
Estar ya,
siempre pensando,
en los labios,
en tu voz,
en tu cuerpo,
en tus brazos
y poder estrecharte sin fin
sin penas,
mientras se va inhacedera
con mi gran amor por detrás
tu solo cuerpo posible
tu dulce cuerpo pensado.
Te beso,
¿es obra humana tanto gozo?
¿Podrán los labios repetidos
hacer que vuele a mi el segundo beso?
Más que beso,
claridad que busca la certeza alegre
del don de hacer
milagros de amor.
Amor inesperado
Amor inesperado,
de súbito
apareció
en mi vida vacía
allí, en ese rincón de Holguín
de mi Cuba amada.
Lo sentí llegar entre rincones
con baldosas de colores
que hacían guiños al amor,
como dardos afilados
llegó a mis ojos
tu mirada ardiente
entre escondites
donde hacías llegar
tu presencia apasionada y tierna.
Amor inesperado,
tu beso trémulo e inquieto
jugaba en mis labios
como paisaje cósmico
de un horizonte perdido.
Me llamas mujer luminosa
tú, el que recorriendo
veredas de Holguín
conquistabas mujeres por doquier.
Mi corazón cadente
sólo late pensando en ti
en tu cabello alborotado
por cada nueva conquista lograda.
Soy tu musa floreciente
por ti creada,
producida,
tú afirmas que nuestras almas
se fusionaron con esa fuerza estruendosa
que es el amor.
Amor inesperado,
lejano,
distante,
perdido.
Soy, sí, esa mujer apasionada
que tú intuiste
y soy capaz de trasmitírtelo
en una sola mirada.
De mi alma fluyen,
torrentes de inspiración
sobre el papel que espera ansioso
los poemas inspirados por ti.
Todo mi cuerpo tembloroso
clama por ti,
por tus trémulos e inquietos besos
que jugaban en tus labios.
Soy una mujer que ama,
ama la vida
y todo lo que la rodea.
Soy un ser iluminado
por el amor
que me rodea por doquier.
Amor inesperado,
que con sus flechas de miradas
atravesó mi corazón
y lo hizo sangrar de amor.
Soy volátil,
leve,
dulce,
inspiradora de amores
y entreamores
pero es a ti a quien amo,
mi ser lejano
desconocido,
anónimo,
extraño,
misterioso.
Oculto entre las brumas
de amores que hacen renacer
cada día en un alma distinta.