Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 8 de enero de 2016
Tus ansiadas caricias
Tus
ansiadas caricias,
cuantas
veces he estado,
espía
del silencio,
esperando
tus dulces ternuras
aunque
tan sólo a través de tu voz.
Añoro
con los ojos cerrados
el
recorrido de tus tiernas pruebas de amor,
de tu
ser ascendiendo
por
escala de tactos,
de
besos, de abrazos,
de
palabras con las que decías:
te
quiero.
Tus
ansiadas caricias,
puro
milagro en mi,
dentro
de tu querer y ahora,
confusa,
las busco
al formarse el día
en la
gran duda oscura.
Y
agoniza esta criatura
que tú
dejas atrás,
inútil
ser de antes
que
entre auroras seguras
te
espera por siempre.
Tus
ansiadas caricias,
suaves
como el transcurso de cada día
pleno
de amor,
no
fluyen hacia mí,
las nostalgias de sentirlas
invaden mi piel.
Reclamo
con desesperación,
con
urgencias tus besos furtivos,
extraño
los goces robados,
el
fuego inminente
desatado
por la pasión.
Exigente
mi cuerpo y mi alma
murmuran
a los vientos tu nombre,
imploran
a los cielos
el
diluvio divino de tus abrazos
y el
torrente de tus besos.
Tus
ansiadas caricias,
colmadas
de placer
que
existen en la profundidad de mi amor,
ansío
tus suaves toques
entre
suspiros de ilusiones
refugiados
en mi piel.
Fueron
el reposo en mis sueños
y
revivieron mis despertares
con
sentimientos encontrados
en la
distancia que destruye el pesar.
Tus
ansiadas caricias,
al no
sentirlas,
la incertidumbre me invade
y en
esta ingrata lejanía
la
inquietud por no tenerte
me
destroza muy dentro
al no
estar tú cerca de mí.
Tal vez
el tiempo me traiga con la noche
la
esencia de tu cuerpo sin prisas
envolviendo mi entorno
de
fragancias mágicas
de eternas esperas.
Mis
ilusiones vagan sin rumbo
buscando tu destino
como
versos, como prosas.
Ocupan
parte de mi vida,
inconclusas
e incoherentes frases
por ti
acalladas,
razón
de más para seguir amándote
en mis
sueños de noches estrelladas.
Ahora
que ya no puedo dejar de amarte
cómo
dejar caricias olvidadas.
Tus
ansiadas caricias,
sutiles
estelas en mi piel dejaron,
reclamando tu amor
para
calmar mi sed de enamorada.
Desearía
si pudiera,
sentirte
cerca de mí,
disfrutar
de tus abrazos y tu presencia,
estar a
tu lado y sentir
que soy
todo en tu vivir.
Todo está escrito
Todo
está escrito entre los dos,
con
palabras de luz en nuestro destino.
No
podemos desoír su voz ni su llamada
pues el
amor es suave lluvia de oro
cayendo
en la floresta de las almas.
Aún la
melancolía en el amor
nos
convierte a los seres en poetas,
surgiendo
las más hermosas
y
sentidas melodías
que se
derraman por nuestros cuerpos
como el
río desborda sus almas en el mar,
dejándonos
arrastrar
por la
corriente de la pasión.
Todo
está escrito,
en los
cielos abiertos van trazando
los pájaros códigos de vuelos,
las estrellas se leen
con
largas lentes claras
que
descifran el misterio de la vida,
de
enigmas alejados.
Las
tierras más remotas
con
colores azules, verdes, rosas,
entregan sus secretos en los mapas.
Y el
pasado se ve tenuemente
tan
escrito en los ojos,
en tus
ojos,
que son
elegía o cántico
que
brotan desde un arco iris en el cielo.
Todo
está escrito,
tu
nombre no se lee donde se lee,
está en
mi corazón enamorado
y
contigo la Tierra es el cielo del cielo
y entre
tus brazos no se sabe
de qué
profundidad viene el amor,
lejano,
sí de honduras de cielos
o
entrañas de la Tierra.
Todo
está escrito,
porque
hemos pasado
por la
senda estrecha
en los
grandes zarzales de la vida,
sin
hacernos ni una herida
ni
sentir dolor ni pena.
Todo
está escrito
y
cuánto más te acercas
te
siento despacito recorrer mi alma
y entre
árboles llenos de nidos
va un
raudal lleno de rumores dormidos
en
lechos de algas y de flores.
Y sobre
la sombra nocturna del éter
en la inmensidad,
la Luna, triste y taciturna,
vaga en
plena soledad,
mientras
nosotros nos acunamos
entre
abrazos tiernos y dulces besos.
Todo
está escrito,
los dos nos comunicamos
en un
abrazo sutil
cuando
los cristales duplican
el
blanco disco de marfil.
Todo
está escrito,
el tiempo río que huye
y puede
acontecer
que
cuando queramos proseguir,
perdidos,
nos hallemos en las sombras
de un remoto ayer.
Todo
está escrito
y un
tropel de versos nos envuelven,
son los
versos que se agitan
y
rápidos se dispersan
como
musicales flechas,
van en
busca de las hojas,
van
para no volver a lugares misteriosos,
sí para volcarse en ellas.
Todo
está escrito,
seguimos
un ideal
que no
se alcanza pero al fin,
con
toral esperanza,
creemos
que en un flotar suave,
surgen,
plenas
de amor nuestras quimeras.
La Luz Prestada
La luz
prestada,
esa que
yo te di,
que
iluminó tus pasos,
que te
dio brillo
y
resplandor,
esa que
no supiste valorar,
la que
alimentó
tu
espíritu
y calmó
tu sed.
La luz
prestada,
que
bebiste
como el
sol en la tarde,
que
encendió fuego
en leña
seca,
esa luz
que se
llevó el viento del crepúsculo
que
entorno a tí da vueltas,
el sol
será mañana
un
plato de lujuria.
La luz
que tuviste
no vino
de tí,
es que
vino de los soles,
de los
ríos,
de la
oliva
y te
inundó la oscuridad.
La luz
prestada
se
abrió como ventana
sorprendida
derramando
su
fulgor de luciérnagas.
¿Ya no
sientes
la
falta del destello
que te
llevó hacia mí?
¡Qué
dolor
que no
hayas comprendido
la
entrega de mi todo
que te
di!
¿No te
das cuenta
de que
te has sumergido
en
mares de tristeza
y en
vano
buscas
un camino
para
salir de tu noche?
Todo en
tí
ya es
silencio,
el eco
no te responde,
las
chicharras
no las
escuchan tus oídos
y en
tus sueños
ya no
hay más luz,
estás
en la ausencia
del no
retorno,
tu
ceguera
no te
deja ver mi luz.
¡Estás
en un cielo monosílabo
donde
nadie siente tus pasos!
Eres un
inútil gentil-hombre
desnudo
y blanco
con
venas sin estrenar,
ya la
sangre no corre,
está
seca,
sin
chispas
que en
nada prenden.
Vivirás
sin la belleza,
la
alegría,
la
risa,
el
canto,
el
amor.
La luz
prestada intangible,
leve y
veloz
se fue
de tu lado
y no la
alcanzarás
nunca
más.
¡Qué
lejos estamos
y qué
cerca estuvimos!
Lentamente
en mí
un
nuevo amanecer se acerca
que
hace que la tristeza
se
fuera al pasado del ayer,
oscureciste
mis días
pero
ahora
renace
en mi alma
la luz
brillante
que
otra vez inunda mi existir.
El
tiempo contigo ya no existe,
saliste
de un tiempo
que no
dejó huellas ni señales.
¡Qué
milagro
ya
puedo decir
pasó y
partió!
La luz
prestada,
partiste
a rumbos confundidos
los que
te llevarán
a
lugares misteriosos,
secretos,
sin
retorno.
Tu
silencio ya no duele,
mi alma
se ilumina
y los
poemas de amor,
frases
erráticas,
cortan
el aire
como
flechas afiebradas,
buscando
ilusiones nuevas.
Ya
desperté
de la
sombra
en que
me dejaste,
atónita
y absorta
en que
te fuiste a otro tiempo,
buscando
otros amores,
otras
miradas,
otros
besos.
Despierto
en un
rítmico volar de dulces sueños
que me
llevan al ideal de amar
y ser
amada,
suspiro
con el máximo esplendor
de que
existe el amor anhelado
que me
abre
con su
encanto de quimeras
a un
existir nuevo.