Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 17 de enero de 2018
Infinita Espera
Infinita espera,
si no me tienes,
si no estás a mi lado,
mi sonrisa es fría
y sólo queda
un abrazo triste.
Inútil que te busque
y te persiga
debajo de la piel de mis sentidos,
se mueven tus distancias como alas,
¿por qué no vuelven
tus labios a los míos?
Infinita espera
de amorosos recuerdos,
tristezas lejanas,
cariñosas memorias
que vibraban cual sones de un esperar.
Añoro la presión de tus manos,
las noches de fiesta
a tu lado.
Infinita espera,
¡cuán larga es esta desesperada nostalgia!
Días que brotan
llenos de tu ausencia
en la esencia de mi vida
pasando a mi lado indiferente.
Infinita espera
de luna plateada
como espada en cuyo filo
duerme el amor,
me duele el alma
donde anida el trueno
cuando tu cuerpo
se va
como un rayo
que no hiere,
mata.
Mi melancolía se llena
de añoranzas de pensar
en tu voz dulce y armoniosa.
Infinita espera,
tu mirada que añoro
en mis noches solitarias,
erizaba mi piel
de claros reflejos
de luces cálidas y tenues.
Me niego a despertar
y no tenerte a mi lado
detrás de tu perfume
que se negó a partir.
En oleadas de vientos
y humos
renace la esperanza
de que esta infinita espera
llegue a su fin,
tú vienes…
Y yo sueño que Hoy…
tal vez mañana…
quizás un día
yo estaré en tu destino,
abrazada a ti
como tu amada amante.
Infinita espera,
llega de improviso
el idilio esperado
de vida sonriente
al sentir tus pasos
nuevamente.
Enséñale a mi boca
que te nombra
que has escuchado mis llamados
para apoyar mi amor
sobre tus hombros
en la luz matinal
que brilla de claros surtidores
en la espuma de la esperanza
de que la espera
llegó a su fin
y con sus nubes
el poniente fragua
y otro cielo rosado
y verde oscuro
en los espejos trémulos
del agua
nos reflejó a los dos.
El pálido rocío de tus ojos
se encendió por altísimas veredas
y al dar tu corazón
el primer impulso
volcó por mis sentidos
sangre nueva.
Infinita espera,
ya no existe,
tu estás apoyado
en la mañana
llenándome de luz,
de primavera
mi alma ascendiendo
la vida por tus hombros
y en tus manos
temblando una estrella,
un aire estremecido de ternura
llena mi mundo interior
con tu presencia.
¡Vibrad liras sonoras del espíritu!
La infinita espera ha terminado.
¡Álzate inspiración,
la mujer poeta canta!
Torrente De Amor
Torrente de amor
es un fluir
del sentimiento
ardiente
que vive en mí
desnudando mi alma
frente a tí.
Lenguaje de armonías
flotando
en nenúfares en flor
y por al aire
revuelan golondrinas
anunciando
nuevas primaveras.
Ecos halagadores
de la eterna música
de la tierra prometida.
Torrente de amor,
mis manos
buscan el agua fresca
de tu manantial
en este Hoy mío
pleno de sensaciones
nuevas.
Río,
bailo,
me desarmo
como una nube
soñando,
sueña que sueña,
canta que canta.
Te bebo con mi
aliento,
toda canción está en
ti,
que acuna en mis
labios
el beso
que te está
aguardando.
Torrente de amor,
agua que modela tus formas,
de tus labios la
sonrisa,
las nuevas,
las no estrenadas
que de entre tantas
una se alza
y mi alma la
reconoce,
es la tuya.
Torrente de amor,
se desata la lluvia
con tu ausencia a mi
lado
y mi corazón palpita
con la esperanza de
verte.
La tormenta está
aquí,
sobre mi pena por no tenerte,
¡pobre herida de
amargura!,
¡ven a mí!,
¡no me dejes!
Torrente de amor,
agua clara,
cristalina,
nos reflejamos en
ella
y así vivimos
este idilio esperado,
que como un rayo
entre las nubes
vibra,
buscando las promesas
de los ensueños
que ofrecen tesoros
en tu sentir
y en tu piel,
en donde el soplo de
la brisa
va brotando
como retoños recién
nacidos.
Torrente de amor,
límpido,
corriente rápida
y sonora
que nos conduce
a nuestro lecho de
amor,
unidos sin tocarnos,
sin sentirnos,
sin abrazarnos
en una noche
pletórica
de armonioso vuelo.
Dejémonos flotar,
cara al cielo,
hundiéndonos
despacio,
hacia lo alto,
en la vida del aire
porque seremos
náufragos de los
cielos.
Torrente de amor,
rápidos de agua
tumultuosa,
te llevan
y te traen hacia mí.
¿Cuándo estaremos
juntos
para entregarme
entera a tí
en el mar de tus
pasiones
y arrancar de tu pecho
suspiros leves
como temblores de
pájaros?
Torrente de amor,
empújame,
lánzame desde tí
al manantial de la
dicha
que suave mana
entre sueños y
esperanzas
llevándonos a una paz
intacta
y cristalina
para quedarnos
en esplendores de
luces
y destellos
brillantes
de mil colores.
Torrente de amor,
entregas el secreto de mi alma,
despertando mis gozos
escondidos
y llevándome
a un paraíso
solos tú y yo.
Infinita Ingenuidad
Infinita ingenuidad,
mi alma está anegada
de inocencia
en una poética fe en
el mañana
y aunque el viento me
envuelva
en mantos invisibles,
intangibles,
mi candorosa
esperanza
de vivir el amor
verdadero,
ése,
el sentido.
Necesito mañanas
sin torvas neblinas
del silencio
estando tú conmigo
como una sombra
de mariposas frescas,
tibias,
que orillaban el
vuelo
y yo confiada hacía
que el sol enredara
sus hilos con el
viento.
Infinita ingenuidad,
bendita eres
porque abres mi alma
al amor sincero.
Sí,
soy crédula y cándida
porque feliz,
enamorada de la vida,
mi alma canta
y mientras el río me
arrulla
en mis sueños
enamorados
de las sombras frescas
siento tus pasos
venir a mí,
tú,
mi amante fiel.
Infinita ingenuidad,
bienaventurada seas,
no me abandones nunca
porque creo
que cabalgando
en vientos de perfume
y oro
llegas a mí
con tus caricias
suaves
como pétalos de
rosas,
ellas me atan
a la sombra de tu
fuego
y en la sal
de tus palabras.
Allí
entre tus brazos
enredé mi alma
para siempre.
Soy soñadora,
apasionada
y acaricio el
silencio
de tu ausencia
porque desde otra
lejanía,
siento el sayal de tus manos
y tus brazos
como caricias
desbocadas
que en galopes de metal
y oro
llegan a mi cuerpo
nostalgioso,
así brota mi alma
parca,
allí bulle
mi amor pleno.
Infinita ingenuidad,
¿a dónde me
conduces?,
¿a qué lugar escondido me llevas?,
siento que candorosa y virgen
me arrancas en cada
brazo
un suspiro
y desarmas mi alma
en cada beso.
Todo está intacto
en tu inocencia pura,
eres mi música blanca
que enciende mi
inspiración
y hace nacer
como hilos invisibles
mis poemas de amor,
frases que encienden
mis limpias noches de ilusión
y de deseos
guardados.
Infinita ingenuidad,
manso camino
perfumado de
azahares,
de lilas
y de azucenas
donde tu aroma
me envuelve
suavemente
llevándome a altas cimas
de goces buscados.
Ser sincera
me conduce al reflejo
donde se dibuja mi alma.
Allí donde una imagen
más
de las que tienes
me harán vivir en un
rincón
de tu presente.
Infinita ingenuidad,
siento tus alas
y nubes de música en
mis manos,
siento que todo en mí
quiere volar,
me llevas en brazos
a un mundo
que aturde mis
sentidos
y me ofreces amor,
tu amor.
Comúlgate conmigo
en mi pureza
y haz de mi vida
un lugar mágico
donde el amor vibre
y palpite
como tierno pájaro
tembloroso,
inocente
y puro.