Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 26 de enero de 2018
Duérmete conmigo
Duérmete conmigo
Aquí en esta carta tuya
Yo acariciándote el cabello suavemente
Como si un soplo de brisa le regalara amor
Déjame deslizarme por tu piel con ternura
Y dulzura imaginando tus sueños
Y creyendo que me ves desnuda a tus pies.
DUÉRMETE CONMIGO
Me acerco con mi imaginación en la larga dulzura de momento
y fijo mi mirada en tus ojos cansados y lánguidos
besándote desde el aire de tiempo a tiempo.
¿A qué darle palabras a un poema si lo estoy viendo a mi lado,
respirando letras, monosílabos, poemas,
que de tu cuerpo se elevan al aire cálido del amanecer?
DUÉRMETE CONMIGO
Te contemplo alucinada, presa de amor
y me voy al infinito contigo a
mi lado
en ondas sosegadas.
te sigo amando sin tocarte,
en susurros ondulantes escuchando cada palabra de amor,
frases tiernas, que me llevan a amarte cada día más.
DUÉRMETE CONMIGO
Una lagrima salada calló de mis ojos a tu rostro
y te moviste inquieto como cuando quieres estar abrazado a mí
ya despierto y con deseos de estar conmigo
Queriendo sentirme tuya poco a poco
tus manos me buscan a tientas ,
Tu cuerpo semidormido no me deja alejarte de ti.
DUÉRMETE CONMIGO
Y al despertarte en tu
duermevela
fue como un choque de materia
combate de pecho contra pecho
que a fuerza de contactos
Se convirtió en victoria gozosa de los dos
en un prodigioso pacto.
DUÉRMETE CONMIGO
Mis versos mis poemas de amor,
Caen sobre ti con ansias de despertarte pronto
Para que me envuelvas en tus brazos y nuestros cuerpos se unan
¡Despierta ya mi amado amante!
¡Hazme tuya al fin!
que tus besos recorran mi cuerpo
que tus besos recorran mi cuerpo
Y yo tiemble de placer en cantares dulces de dicha eterna.
DUÉRMETE CONMIGO
Esta carta es tuya para ti mi amado amante
es la expresión del deseo que siento por ti
Guárdala muy despacio,
En un lugar secreto, es un tesoro inimaginablemente tuyo.
Infinita Ingenuidad
Infinita ingenuidad,
mi alma está anegada
de inocencia
en una poética fe en
el mañana
y aunque el viento me
envuelva
en mantos invisibles,
intangibles,
mi candorosa
esperanza
de vivir el amor
verdadero,
ése,
el sentido.
Necesito mañanas
sin torvas neblinas
del silencio
estando tú conmigo
como una sombra
de mariposas frescas,
tibias,
que orillaban el
vuelo
y yo confiada hacía
que el sol enredara
sus hilos con el
viento.
Infinita ingenuidad,
bendita eres
porque abres mi alma
al amor sincero.
Sí,
soy crédula y cándida
porque feliz,
enamorada de la vida,
mi alma canta
y mientras el río me
arrulla
en mis sueños
enamorados
de las sombras frescas
siento tus pasos
venir a mí,
tú,
mi amante fiel.
Infinita ingenuidad,
bienaventurada seas,
no me abandones nunca
porque creo
que cabalgando
en vientos de perfume
y oro
llegas a mí
con tus caricias
suaves
como pétalos de
rosas,
ellas me atan
a la sombra de tu
fuego
y en la sal
de tus palabras.
Allí
entre tus brazos
enredé mi alma
para siempre.
Soy soñadora,
apasionada
y acaricio el
silencio
de tu ausencia
porque desde otra
lejanía,
siento el sayal de tus manos
y tus brazos
como caricias
desbocadas
que en galopes de metal
y oro
llegan a mi cuerpo
nostalgioso,
así brota mi alma
parca,
allí bulle
mi amor pleno.
Infinita ingenuidad,
¿a dónde me
conduces?,
¿a qué lugar escondido me llevas?,
siento que candorosa y virgen
me arrancas en cada
brazo
un suspiro
y desarmas mi alma
en cada beso.
Todo está intacto
en tu inocencia pura,
eres mi música blanca
que enciende mi
inspiración
y hace nacer
como hilos invisibles
mis poemas de amor,
frases que encienden
mis limpias noches de ilusión
y de deseos
guardados.
Infinita ingenuidad,
manso camino
perfumado de
azahares,
de lilas
y de azucenas
donde tu aroma
me envuelve
suavemente
llevándome a altas cimas
de goces buscados.
Ser sincera
me conduce al reflejo
donde se dibuja mi alma.
Allí donde una imagen
más
de las que tienes
me harán vivir en un
rincón
de tu presente.
Infinita ingenuidad,
siento tus alas
y nubes de música en
mis manos,
siento que todo en mí
quiere volar,
me llevas en brazos
a un mundo
que aturde mis
sentidos
y me ofreces amor,
tu amor.
Comúlgate conmigo
en mi pureza
y haz de mi vida
un lugar mágico
donde el amor vibre
y palpite
como tierno pájaro
tembloroso,
inocente
y puro.
Desarraigada
Desarraigada,
su significado
profundo y hondo
hiere y lastima el alma,
trastorna mi mundo interior,
confunde mis amores
en desamores.
¿Por qué me siento
apartada,
alejada
del mundo que me
rodea?
Soy una emigrante itinerante,
mi lar está fuera del
real,
mi imaginación me transporta
a un mundo
donde vivo dando
amor,
traspasando barreras,
cadenas,
prejuicios,
críticas,
¿cómo no sentirme
perturbada
al vivir desconectada,
descuajada
de la rama alta del
ciprés
verde y frondoso,
cima en la que creí
vivir,
levantando vuelos cortos
y veloces
para regresar
al lugar que creí era
amada?
La vida tiende sus
redes
y en un instante
me siento dañada
pero, ¡ya no más!
No pueden arrancarme
de la luz
que me conduce a un
orbe nuevo
y maravilloso,
desprendiéndome de lo
que el amor
me hace escribir,
inundar páginas en
blanco
que me buscan desesperadamente
con ansias de volcar
en ellas
mis inquietudes,
mis sentimientos,
mis deseos de escaparme
a otro lugar distante
y vacío
donde encuentre la paz ansiada
en mis ideas locas
de estar enamorada de
la vida.
Desarraigada,
desterrada de este mundo real
para poder irme
al mundo mágico,
puro y límpido
donde nacen mis
prosas poéticas vírgenes,
sin causas ni porqués.
Desarraigada,
me voy,
no tengo tiempo de
volver a empezar,
de regresar a ese
pasado
cercano y lejano a la
vez,
debo volver al hoy,
plenamente,
entre cielos azules
y nubes de algodón,
entre desprecios de
lejanías,
mares transparentes,
turbulentos y calmos,
entre rojizas puestas
de sol
en el horizonte
lejano,
donde las nubes danzan
a su alrededor,
en silencios y
vientos calmos.
Desarraigada,
¿por qué ocurrió?
No lo sé,
son diferencias de
vida,
de sentir el amor y
de ser amados,
como ídolos de mármol,
duros,
impenetrables,
rígidos
y no con el corazón
abierto
para dar lo mejor de
mí,
de sentir cálidos
sentimientos
y brisas frescas
y limpias en mi
mente.
Ya me desprendí
de todo el manto de
llanto,
ahora sólo correré
tras la música,
las risas,
las bellezas del verde bosque,
el azul del mar
y los corazones
tibios y verdaderos
que se me acercan
y me acarician
con sus miradas dulces
y palabras tiernas
buscando en mí
el amor que aflora
sin saber por qué.
La pesadumbre se fue
lejos,
no quiero pensar en
los recuerdos
que me hicieron mal,
busco la luz,
quiero sentirme envuelta
en ese capullo que me
protege
entre palabras de
amor
en mi ser entero
y que la alegría me
invada entera,
no sintiéndome desolada
y triste,
si no plena de amor
para dar a raudales
por el mundo que me
rodea
y lo quiere recibir.