Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 27 de enero de 2018
Desilusión dolorosa
Desilusión dolorosa,
de a poco,
despacio,
sutilmente,
inundó mi alma
y con miles de saetas
acrisoladas,
rompió la paz
y el sosiego
de mi alma.
¿Dime tú,
por qué debo sufrir
en cada instante de
mi vida
dando sólo amor por doquier?
¿Cuál es el error
que surge de estos sentimientos
puros y profundos
que me embargan
y me desarman
en flores deshojadas
por la tristeza,
la desilusión,
el desespero?
Como estrellas
fugaces,
en períodos menos esperados
me golpean,
me hieren,
me lastiman.
¡No quiero sentirlos
más!
Mi vida necesita del
amor puro
y límpido,
sin mentiras ni
falsedades.
Desilusión dolorosa,
esos grises tonos oscuros
de tormentas menos esperadas,
los rayos golpean mi
alma
y me dejan agonizante
y temblorosa,
miedos ocultos,
afloran a mi piel
y la verdad inconmensurable
y execrable
surge de improviso,
aquel a quien amamos
con intensidad y
pureza
nos clavó una flecha
envenenada
en pleno corazón
y la sangre dolorosa
junto con la llovizna
de lágrimas
que inundó mi cuerpo
me llevó a momentos
de desasosiego
y desorientación.
¿En qué me equivoqué?
¿Por qué deposité mi fe,
mi esperanza,
mi amor
en quien no lo
merecía?
Éste mi amor puro
se elevó tras el horizonte lejano,
dejando tras de sí,
sólo desilusión
dolorosa.
Quiero encontrar el
camino recto,
verdadero,
duradero
y no fugaz
y falso
donde sea comprendida
en estos mil sabores
amargos y crueles.
Desilusión dolorosa,
apenas en un segundo,
mi espíritu,
que libremente se elevaba
entre las nubes de
algodón
y campos de cipreses,
cayó,
llevándose a su paso
marchitas flores de
azafrán
y floridos vergeles
a la tierra seca,
cenicienta,
rojiza por la ira
y oscura por el
desamor.
Desilusión dolorosa,
fueron tras de mí
rumores falsos,
envidias oscuras,
intrigas traicioneras,
buscando hurgar en mi
alma
para que el
sufrimiento aflorara.
¡No!,
¡no lo permitiré
jamás!
¡Soy libre y feliz
conmigo misma!
Mi espíritu vibra
al compás de música
sincopada
y de palabras,
frases de amor
hilvanadas como perlas de rocío
en un collar sin fin
de caracoles enlazados
por la espuma del
mar.
Desilusión dolorosa,
se que como enigmas
indescifrables
se irán de mi vida,
afrontaré con actitudes enhiestas
y verdaderas
el nuevo sendero
abierto,
florecido,
en el bienestar de un
campo
de amapolas,
abiertos sus pimpollos al cielo azul
y allí te encontraré
a ti,
mi amado nuevo,
que me traerá
en sus manos cálidas
mi nuevo destino.
Desilusión dolorosa,
las esperanzas
renovadas
y límpidas
cerrarán las heridas
abiertas
y el olvido
que se acerca sin ser
llamado
golpeará mi corazón
dejándolo límpido
y claro
como agua que golpea
la tierra con desesperación,
a veces
o con dulzura otras,
sin tristezas sin fin,
ni fríos,
ni grises golpes,
sólo sueños
entre luces de amor
bajo la luz de luna
en el agua
con quietud y calma.
Desilusión dolorosa
que no impida mi vida
intrépida,
de aventuras continuas,
rodeándome como un manto
de aterciopelados
pétalos las ideas,
las frases de amor,
las prosas poéticas
que dan sentido veraz
y feliz
a mi espíritu inquieto
y avasallante,
pleno de ansias
de ser amado y
querido,
sin límites truncos,
ni herrajes oxidados
por el tiempo,
sólo aires tibios y dulces
donde flota mi corazón
entre aromas de pitangas,
mburucuyá en flor,
azahares volando en el viento suave
llevando la buena nueva
de la llegada a mi
vida
emprendida sin sobresaltos
ni fatigas.
Secreto oculto
Secreto oculto,
misterioso,
sutil,
escondido en la
silenciosa puerta
de mi corazón
que ni a una voz
a tus golpes
respondía,
es inútil,
un abismo
ya nos separa.
Mis labios
no van a pronunciar
palabras de amor
hacia ti,
de mis manos no
brotarán más
caricias leves,
volátiles
ni tiernas.
Secretos ocultos,
más allá de las palabras,
de los sentidos
y de las ideas
en el territorio
oculto
de tiempos
escurridizos,
mi piel de mares infinitos
acuna la fuerza de
las esperanzas
agitando su melodía
a través de los
siglos
por el amor viviente
y puro.
Me deslizo en la
oscuridad,
en oscuridad profunda
que no proyecte
sombra alguna
y abro mis brazos
para recibirla
y aún cuando te
necesito
y mi cuerpo clama por
ti,
mis sentimientos de
amor
se confunden en el
negro espacio.
Secreto oculto,
mi amor es secreto
y oculto como las
perlas
que están escondidas
en el fondo del mar
pero siento placer
cada segundo
pensando en ti,
acariciando como una
centella
de amor secreto y profundo
tu cuerpo
erguido y fuerte.
Secreto oculto,
sumergido en la luz de los caminos
que vuela con el
ritmo del viento
hacia las alturas del
amor.
En nuestro secreto
oculto
quiero elevarme
contigo
más allá de las
cumbres terrenales
hasta el reino de la
paz
y de la armonía
donde nuestra dicha
no pueda ser
perturbada
ni en un solo
instante.
Secreto oculto,
es el amor
que se lleva muy
dentro del alma
lleno de ilusiones y
sueños
pero viviendo con
dolores y sufrimientos
ya que está muy
guardado
en el silencio de
todas las sonrisas
y grita
pero no es escuchado
ya que sus gritos
se quedan en el alma
con la esperanza
de no ser
descubiertos.
Secreto oculto,
es el que tú y yo
llevamos por dentro
con el anhelo de
esperar el día,
el momento,
en que juntos
estaremos,
es algo más que una espera,
es saber que
compartiremos la vida,
es tener la ilusión,
cada día,
de sentirte junto a mí.
Secreto oculto,
sin tristezas ni llantos,
nos sentimos amados,
juntos y abrazados,
¡qué más pedir a la
vida!,
y el tiempo que es
río
que huye
nos conduce a
hallarnos
en las sombras de un
remoto venir.
La eternidad es el
lar
que al fin hemos de
habitar,
aún en un secreto
oculto
y misterioso
pero unidos para siempre,
sin temor
a la vida y a la
muerte.
Miedo a perderte
Miedo a perderte
Ahora que te nombro y te reclamo,
Se aleja un rudo embarazo de silencios
Entre tu cuerpo y mi presencia.
No te vayas, tú eres para mí la vida entera
Recorres mis sentidos sin orillas.
Miedo a perderte
Eres en mi otoño un viento adolescente en primavera
En la estupre de mis cantos se levanta
Y la sangre convoca en apetencia.
Te nombro a cada instante
Y te invoco con pasión y deseo, no me dejes.
Miedo a perderte
En las duros biseles del silencio
El calor de tus hombros enlazaba
La cima de los cielos con la tierra.
Crecías hacia adentro, mi piel con tu belleza
Y al roce, y al llamado de tus ojos…
Se alzaba de mí siempre este poema.
Miedo a perderte
No me abandones, no te alejes, no te pierdas,
Te buscaré entre el follaje de tu pecado
Y en fresco temblor de tu rocío,
Reposaré la cuidad, cada recóndito lugar secreto,
Explorare el río e indagaré por el mar, por mi cantado.
Miedo a perderte
No te encuentro si me dejas sin el verde levantado
Del árbol donde pierdo mi albedrío
Ni en el viento caliente del estío
Ni en la orilla del mar enamorado.
Miedo a perderte
Y así voy por verdes de la tarde perdida
Por siempre en tu embeleso sin sentir el cercado
De tus brazos, ni ver tu fuego que en los pueblos arde,
Te llamo hasta quebrar mi voz, por eso,
Sangra mi corazón y te derramas alejándote
Sin sequia con una palabra de amor.
Miedo a perderte
Si regresas a mí, amado ausente,
El sol iluminara nuestro amor,
Y nuestra sangre con bilirrubina
Combinándose en el fuego.
Están fuertes mis manos y pasa un viento dormido
Ramos verdes que cierran mi sueño
Y torpe seré por siempre.