Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 14 de abril de 2018
Lágrimas de amor
Lágrimas de amor
Lágrimas de amor,
suplicantes,
entre suspiros entrecortados,
inundan mi pecho con un mar salado.
¿Por qué sucede esto?
¿Cuál es la causa?
Es por vivir esperando que el amor vuelva a mi vida,
sin pedir nada a cambio.
Amor verdadero.
Amor total.
Amor único.
Amor que brinda paz a mi alma inquieta,
ansiosa,
necesitada de sentir que existe esa otra alma gemela,
que siente igual que yo.
No importa la distancia,
la lejanía,
los mares,
los océanos,
otros horizontes,
que nos separen,
porque estamos juntos,
porque nuestras mentes unidas por guirnaldas de flores,
de música,
de deseó de estar juntos.
Lágrimas de amor,
No son de dolor,
ni de pena,
son de alegría,
al encontrarnos en esta red tejida con hilos finos,
que enredan nuestros mundos.
El existir es amar con total intensidad,
gozo,
placer,
deseos de amar y ser amado.
la vida nos lleva a convivir momentos únicos,
inolvidables,
plenos de amor y placer,
en nuestros caminos,
entre lazados,
a los que nos entregamos con toda nuestra alma,
que vibra hasta altos horizontes lejanos.
Lágrimas de amor,
sentidas en lo profundo de nuestro ser,
son por sentirnos amados con total plenitud.
“Los besos son de noche
y nuestros labios cavan en la aurora
un espacio del gran besar nocturno.”
Junto a mí
Junto a mí
Junto a mí, mi mano te lleva a un zaguán
sin sombra
como quien sella los portones del deseo.
Mitad la luz y mitad la tiniebla.
Mis poemas de amor son para ti mi amado
la palabra es saciedad
que dura en la mano de la página.
Tú y yo juntos sin vernos ni tocarnos,
igual besos me entregas
y todas las dulzuras esenciales del mundo
me acarician mi cuerpo.
Verdad es que temo que te marches
y el miedo me inunda al pensar en donde
está tu cuerpo ahora,
vacilante, todo trémulo de besarme o no
estaría la certidumbre:
tu ausencia sin labios.
junto a mi tú caminas sobre anhelos de
dicha y placer en los días lentos,
y en ardorosas noches con el ardor ardido
del desvelo,
que en la alta madrugada da, por fin con el
contorno exacto de tu empeño.
Junto a mi
tú hollas las horas jubilares,
toque final que por constancia o por
milagro,
obra se acaba con amor total que empezó
proyecto.
fantásticos pentagramas, tú y yo juntos
ebrios de dicha y de luz
en nuestro nido de amor.
junto a mi todas las aves cantan a las
flores.
¡Ya no caben más notas en el viento!
Cuando estamos juntos tú y yo nuestros
corazones ajustan su rítmico latir
a la cadencia que inspirada con un millón
de notas,
nos subyuga y en un millón de arpegios nos
eleva
hacia lo alto al brillar la aurora.
“Con
qué dulzura
las
palabras viajan
por
entre el viento
llevando
amor al mundo entero “
El viento canta
El viento canta
El viento canta, hace oscilar las ramas
entrecruzadas,
enlazándolas con hilos de seda,
silbando entre las hojas amariverdes,
llevando a todos los rincones del mundo
el mensaje de amor que ternura lleva.
La voz del viento se acuna en el otoño
y se estremece en el invierno
y va descendiendo quieto y apacible en las
almas
que lo esperan ansioso al no tener amor.
El viento canta en una vastedad de ruidos
de blandas nubes grises
y su canto es un ulular susurrante en la
nada de los ecos
se le atreven los rayos y destellantes
en lo alto del retumbo a clavarle los
raudos destellos.
El viento canta con temblores
y las nubes estremecidas de dolor
desde lo alto corren
y a la tierra no llegan desvanecidas en
flecos de lluvia.
Eolo, empuja contra el azul supremo del
cielo a las nubes altas
y su silbido estremece a las almas
enamoradas.
¿Eres tu mi amor que en mi duermevela me
acaricias?.
No, me dice mi amado amante
es el viento que canta y te acaricia y se
desliza a tu lado.
El viento sigue su canto limpio
e irrumpe contra todo a su alrededor,
ahuyentando hasta los pájaros que se
esconden y se anidan
y así continúa su camino,
fluye y fluye por entre bosques,
hasta que de los árboles sólo quedan sus
ramas resquebrajadas
que ya no tejen el bosque con sus hojas
donde se posaba la luz.
Y de pronto, otro viento aviva la llama que
hoy es canto,
canto de amor que arde en la sustancia viva
del poema,
que nos unió más a ti y a mí,
en un acurrucado abrazo
para que el viento
ya
no se inmuscuya más entre tu yo.
“El amor fluye
es un canto de silencio
que sobrecoge las alma
desposeídas de sonidos y ecos”