Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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lunes, 23 de abril de 2018
Inquietud
Inquietud
porque el temor,
la duda me acechan,
de que los
poemas de mi mundo mágico
desaparezcan insólitamente,
sin saber por qué.
Ellos
emergen
en un
momento perfecto
como el
principio de mi vida,
en
tropeles avanzan,
se
entrecruzan, se deshilvanan,
caen al
vacío del papel en blanco
con su
destino: que lleguen a tus manos.
Inquietud,
mis
lágrimas errantes
entre
mis versos peregrinos
que
abren la puerta del amor
entre
la afanosa y perdurable angustia
que
como ala es canción
y me
estremece el alma
al
temer ser herida y lastimada.
Inquietud,
por tus desdenes,
la
guardo clavada en mi espíritu
como
cruel espina perfumada,
amante
de la rosa.
La
guardo cual amado tesoro,
en mis
desvelos
cuando
para mis líricos consuelos
irradian
desde lejos mis versos,
tu
alborada
para
llenar de palabras de amor,
tu memoria.
Inquietud
de amar
que con versos y cantos
será
notoria por hacerlas
nosotros la sublimación de nuestros anhelos.
No
importa que se alargue nuestra espera,
sin
prisas viviremos en la gloria.
Inquietud
fugaz y pasajera,
quiero
mirarte cara a cara,
viéndonos en lo que somos,
brotando
desde las dichas cumplidas ayer,
la
dicha futura llamándonos
y otra
vez la vida se siente
como un
sueño trémulo
entre
pimpollos florecidos de alelíes,
campanillas
azules, rosas, amapolas,
enredaderas de vida de un existir pleno.
Siente
vibrar el amor dentro de mí,
¿Dónde
se habrá guardado la estrella mía,
mi
cristal ambarino de centelleante color?
Inquietud
de que tú, amor,
no existas
en mi vida
y esta
ternura que ciñe mis hombros,
que
entolda el oro de mi corazón
me colme de pena.
¿Adónde
buscaré el agua
si sólo
conozco el eco de la fuente?
La
noche me niega su torso de aurora
y voy
extrañada, perdida, anonadada
al mundo en que tú estás
trocando
el aire azul
en
búsqueda por el cielo
donde
estás tú, mi amado.
No
queda mucho tiempo, todo cambia.
¿No
sientes inmensas huestes de besos,
de
resistencias, de porvenir en las manos,
de
arrebatos y de calmas?
Inquietud
de que perdamos el segundo fugaz
de
encontrarnos,
porque
allí, detrás de los besos,
de las
miradas, del gozo sin forma,
están y
seguros,
nuestros
mutuos sentimientos esperados,
esperando,
defendiendo
en penumbra
lo felizmente encontrado.
Juego de besos
Juego
de besos,
entre
luces opacas y brillantes,
rondan entre nosotros,
danzando,
buscando la piel
que los
espera anhelosa.
Nuestros
labios se rozan,
se tocan, palpitan,
prendidos
a veces
a restos de silencios.
El
mundo seducido
por el
canto del gran proyecto
en el alma se nos ofrece,
nos da
rosas, brisas, cielos, mares,
con esperanza de que tú y yo
labremos
nuestro gran amor.
Juego
de besos, rápidos, leves,
a veces
sin ruido,
a veces
esquivos, otros profundos,
sumergiéndonos
en hondas caricias
en un
abismo de placer y gozo.
La
dicha nos escoge,
nos declara capaces
de
creaciones alegres y felices,
nuestro
proyecto de amor cantante,
irresistible,
da
embriaguez al alma,
no se
labrará en los mármoles
ni con
pétalos o sueños,
se hará carne en nuestra carne.
Juego
de besos,
nos
zumban en nuestro mundo interior
como
zumban las colmenas
en la
estación de las flores,
al sol de oro de la siesta.
El
silencio azul del goce
nos
inunda
y como
etéreas alas descendemos
por diáfanas escalas
a vivir
a pleno este lenguaje
de placer armonioso y sin fin.
Juego
de besos,
son mimos flotantes en el viento
y en la
hora de recogimiento
como brasas se encienden
entre
arrumacos y abrazos cálidos
que con
lentitud el placer despiertan.
Juego
de besos, sorpresas y descubrimientos
de este
amor nuevo,
llegan
despacio,
sorteando
lugares íntimos y secretos
en los
que no llegan las palabras,
sólo
las caricias,
llevándonos a la sintonía de lo Divino.
Nutren
nuestra sensibilidad
y nos
conduce por senderos
claros y puros
donde
festejamos con júbilo
este querer tan nuestro.
Juego
de besos,
nos entregamos,
nos
damos mutuamente
calidez, empatía, ternura, comprensión.
Cuando
clarea, nuestro amor inquieto
se
llena de gozos
y los besos revolotean
como las hojas amarillentas,
doradas, del otoño cercano.
¡Vivimos
amando!
Como
ama cada gota de lluvia
en la tierra seca
que aguarda el suspiro,
en la
danza incomparable
de un
ensueño que sueña despierto.
Juego
de besos,
como
canto de pájaros,
revolotean
sin cesar
al
estar juntos, tú y yo,
como
toque divino
suspendidos
en el aire
como un
bálsamo que calma.
¿Oyes
al amor que se nos está ofreciendo
en
flores, lluvias, aires cálidos y serenos?
Nos
entregamos como dos seres unidos,
viviendo abrazados entre nubes lejanas,
sintiendo
en las palmas de nuestras manos,
en los
labios,
la
cálida huella del beso
entre nuestros sueños
que nos
empujan a la vida
desde
dichas cumplidas ayer
a dichas futuras
que nos
llaman entre sueños trémulos,
derrochando
alegrías,
agitando
como trigales,
grandes
campos de esperanza.
Desilusión dolorosa
Desilusión
dolorosa,
de a
poco,
despacio,
sutilmente,
inundó
mi alma
y con
miles de saetas acrisoladas,
rompió
la paz
y el
sosiego
de mi
alma.
¿Dime tú,
por qué
debo sufrir
en cada
instante de mi vida
dando
sólo amor por doquier?
¿Cuál es el error
que surge de estos sentimientos
puros y profundos
que me
embargan
y me
desarman
en
flores deshojadas por la tristeza,
la
desilusión,
el
desespero?
Como
estrellas fugaces,
en períodos menos esperados
me golpean,
me hieren,
me lastiman.
¡No
quiero sentirlos más!
Mi vida
necesita del amor puro
y
límpido,
sin
mentiras ni falsedades.
Desilusión
dolorosa,
esos grises tonos oscuros
de tormentas menos esperadas,
los
rayos golpean mi alma
y me
dejan agonizante y temblorosa,
miedos
ocultos,
afloran a mi piel
y la verdad inconmensurable
y
execrable
surge
de improviso,
aquel a quien amamos
con
intensidad y pureza
nos
clavó una flecha envenenada
en
pleno corazón
y la
sangre dolorosa
junto
con la llovizna de lágrimas
que
inundó mi cuerpo
me
llevó a momentos de desasosiego
y
desorientación.
¿En qué
me equivoqué?
¿Por qué deposité mi fe,
mi esperanza,
mi amor
en
quien no lo merecía?
Éste mi
amor puro
se elevó tras el horizonte lejano,
dejando
tras de sí,
sólo
desilusión dolorosa.
Quiero
encontrar el camino recto,
verdadero,
duradero
y no
fugaz
y falso
donde
sea comprendida
en
estos mil sabores
amargos
y crueles.
Desilusión
dolorosa,
apenas en un segundo,
mi espíritu,
que libremente se elevaba
entre
las nubes de algodón
y campos de cipreses,
cayó,
llevándose
a su paso
marchitas
flores de azafrán
y
floridos vergeles
a la
tierra seca,
cenicienta,
rojiza
por la ira
y
oscura por el desamor.
Desilusión
dolorosa,
fueron
tras de mí
rumores falsos,
envidias oscuras,
intrigas
traicioneras,
buscando
hurgar en mi alma
para
que el sufrimiento aflorara.
¡No!,
¡no lo
permitiré jamás!
¡Soy
libre y feliz conmigo misma!
Mi
espíritu vibra
al
compás de música sincopada
y de
palabras,
frases
de amor
hilvanadas como perlas de rocío
en un collar sin fin
de caracoles enlazados
por la
espuma del mar.
Desilusión
dolorosa,
se que
como enigmas indescifrables
se irán
de mi vida,
afrontaré con actitudes enhiestas
y verdaderas
el
nuevo sendero abierto,
florecido,
en el
bienestar de un campo
de
amapolas,
abiertos sus pimpollos al cielo azul
y allí
te encontraré a ti,
mi amado nuevo,
que me
traerá
en sus manos cálidas
mi
nuevo destino.
Desilusión
dolorosa,
las
esperanzas renovadas
y límpidas
cerrarán
las heridas abiertas
y el olvido
que se
acerca sin ser llamado
golpeará
mi corazón
dejándolo
límpido
y claro
como agua que golpea
la tierra con desesperación,
a veces
o con
dulzura otras,
sin tristezas sin fin,
ni
fríos,
ni grises
golpes,
sólo
sueños
entre
luces de amor
bajo la
luz de luna
en el
agua
con
quietud y calma.
Desilusión
dolorosa
que no
impida mi vida intrépida,
de aventuras continuas,
rodeándome como un manto
de
aterciopelados pétalos las ideas,
las frases de amor,
las
prosas poéticas
que dan
sentido veraz
y feliz
a mi espíritu inquieto
y avasallante,
pleno de ansias
de ser
amado y querido,
sin
límites truncos,
ni
herrajes oxidados
por el
tiempo,
sólo aires tibios y dulces
donde
flota mi corazón
entre aromas de pitangas,
burucuyá
en flor,
azahares volando en el viento suave
llevando la buena nueva
de la
llegada a mi vida
emprendida sin sobresaltos
ni
fatigas.