Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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lunes, 14 de mayo de 2018
No estás ya en mí
No
estás ya en mí,
no
siento tus caricias, tus abrazos,
no
harás más el amor conmigo,
no
estarás más dentro mío.
¿Qué
pasó?
¿Por
qué estas sensaciones tan tristes y deseadas,
no
están ya más en mí?
¿Es
que te has ido de mi lado sin una palabra,
sin
un beso de despedida?
¡qué
dolor!
te
necesito tanto en mi vida que casi ya no puedo respirar.
No
estás ya en mí,
la
tarde en su crepúsculo rojizo,
se
ahoga en el fuego dilatado como se ahogan mis ansias,
sobre
la nada que me da tu ausencia.
Te
apagaste en la lejanía,
que
me seducía, se fue lejos asfixiando mis suspiros y
¡ al final terrible y trágico te vas de mi
nada tormentosa!
tu
indiferencia me hirió,
picoteando
mi corazón en mil pinchazos duros y filosos.
todo
se dilata… hasta tu ausencia.
A
veces siento que vienes… pero no vienes,
son
sentimientos truncos por pensar tanto en ti.
esta
es una carta más,
te
la envió por el aire, las nubes altas,
el
mar bravío, pero no te llegará nunca jamás.
el
silencio me trae tus ojos temblorosos,
el
murmullo de la calle fragosa,
me
tira por la ventana en oleadas de viento y humo,
por
la esperanza de que vienes.
pienso
en tus caricias.
Y
tus caricias corren como antes hambrientas sobre mi piel dormida.
Esto
es tan sólo un sueño.
Me
niego a despertar, no quiero ver la soledad detrás de tu perfume,
que
se negó a partir de una ausencia tenaz,
quizás
algún día querrías encontrarme,
no
será así,
soy
ahora pasión en polvo de cenizas,
tendrás
que armarme con tus besos redentores.
Tendrás
que hacerme hoy y fuego.
Aunque…
ni tal vez…
Ya
nadie cambie y allá voy con mis delirios,
como
la sal traída por el viento , que pega y se va.
Alma desgarrada
Alma
desgarrada,
el
dolor,
el
sufrimiento,
el
no ser querida,
mi
alma se desgarró en mil pedazos,
cuyo
filo me dejaban marcada en la piel,
desgarro
de tristeza.
Mis
naves desgarre sobre la playa
y
así te di la cifra de mi nombre,
para
que tú lo guardaras en tu cofre de tesoros.
Mis
manos angustiándose en el aire por,
por
un largo alumbrar del movimiento,
buscándote
, pero también sufriendo por no encontrarte.
desnuda
esta mi carne y sin hartura,
porque
ahora mi alma no quiero sufrir más,
porque
esta desgarrada y rota,
en
pequeños vidrios acrisolados,
que
se me clavan en el corazón.
Alma
desgarrada,
recorre
mis sentidos sin orillas
y
a pesar del desgarro de mi cuerpo
y
de mi alma, un viento puro con la estirpe de mis cantos,
me
levante y la sangre convoca su apetencia.
No
te quiero cerca de mí, no, no,
lejos
bien lejos para que yo encuentre el verdadero y
único
amor, que se está acercando a mí,
buscándome
para amarme y hacerme feliz.
Tú
no puede arribar ni un centímetro hacia a mí,
porque
hay un toro que me defiende,
en
la noche para que yo duerma en paz.
Alma
desgarrada,
Me
digo a mi misma: ¡sigue!
no
te canses mujer poeta.
Sueña
tus versos y busca la felicidad en otro amor.
¡No
sufras más!
¿Qué
me importa no ver la raíz del alma desgarrada,
si
ya se abre la rosa en el rosal y todo cambiara?
Cuando
un rumor ambiguo y exigente,
se
me estanca en las venas y mi voz se reseca,
como
un erial de cuero,
acudo
al numen de mis silencio
y
le entrego el impulso circular que pudo ser un verso.
Necesito
la ayuda de los duendes y los invento como matrices,
singulares
insertando una pisca de sangre aquí,
una gota se sueño allá
y
hasta un temblor pluvial donde hace falta para evitar,
el
desgarro de mi alma.
Ruptura sin palabras
Ruptura
sin palabras
Te
hubiera amado, perfil solo,
nubes
grises, nimbo de olvido.
Con
el misterio de la mirada
bajo
la tormenta oscura de sin palabras,
en
la tristeza o puñal de cada beso te busco sin tregua.
Hasta
la iría o la melancolía,
Te
hubiera amado siempre.
Ruptura
sin palabras
¡ay
cuerpo que al amor se resiste,
en
la separación en un absoluto silencio
no
espero en mi nocturno abandono
A
unos labios que ninguna palabra pronuncian más.
sobre
mi piel la luna inútilmente llama,
llama
inútilmente la noche
y en
tu alejamiento sin ecos,
los
sonidos se pierden en el aire volátiles, leves.
Ruptura
sin palabras
frio,
dolor, nubes grises de siempre,
como
un relámpago entre el sueño amanecía sola.
sonámbulo
y altivo atravesando una aurora te fuiste.
desavenencia
son causa, sin riñas,
en
tu mente vacía de pensamientos sobre los dos.
Ruptura
sin palabras
mis
palabras para que tu no las oigas
se
adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas.
vientos
rastreros arrancaban altos quejidos de polvo
a la
tierra triste.
El
silencio nos inundó en un sismo profundo
que
no llevaba a no pensar nada.
Sin
halar las iras, las maldades, las envidias,
entre
los dos nos separaban cada vez más.
Rupturas
sin palabras
El
amor en tiempo lentísimo,
En
minutos rápidos,
se
fue desamando poco a poco.
El
silencio como una pampa de hielo
se instaló
entre los dos
y
sin una discusión o discordia
desde
ese momento no sabemos nada el uno del otro.
¿Por
qué un segundo todo poderoso
vuelve
inútil el gesto más preciado, es estéril el nombrar al
Amado
más fervoroso?
¿Por
qué esta sed que crece desde adentro urge el deseo
y
trueca lo deseado?
¿Por
qué este inexorable desencuentro?
La
espesa niebla del misterio es un refugio
y
repetido juego que nos separa para siempre.