Páginas

Simples palabras


Simples palabras, palabras sueltas,
juguetonas, con ritmo,
que adornan el aire
en silencios largos e interminables.
Liberadas de dogmas, prejuicios,
se entregan a volar
y ser dueñas de nuestra vida.
rompen las reglas,
se atreven a caer en páginas en blanco,
cantan,
lloran,
viven el amor.
Palabras templadas en el fuego, acariciadas en el aire,
llegan hacia mi frente al papel en blanco,
se arma una cadena de palabras,
por colores y formas se separan,
se acercan, se entrecruzan
para hacer un poema de amor.
Lo leo varias veces,
analizo sus simples palabras,
en silencio y en voz alta.
Me asombra descubrir que las palabras de amor,
emergieron del papel,
las metáforas,
los sinónimos,
las puntuaciones,
los verbos,
se fueron armando solos a medida
que iban regresando a la página,
formando estrofas, versos y terminando
en un poema de amor.
Esas son las simples palabras,
sólo puedo lograrlo si pienso en ti,
porque tú me inspiras,
tú me nutres,
tú me alimentas mi espíritu
y en él brotan las palabras ,
recordándote siempre.
eres tú mi numen,
mi inspiración,
el gran amor de mi vida.

“Palabras de amor
perfuman mis ojos 
un aromo en flor”

¿Te encontraré algún día?


¿Te encontraré algún día?
yo estaba detenida en el grave concierto del otoño,
escuchando  como los violines agitaban un mar de hojas
y tú llegaste desde tu lejanía,
de tu horizonte grave como un ceño fruncido
y con una  leve sonrisa disipaste para siempre
las neblinas que envolvían tristemente mi alma desolada.
Mi corazón descansa ahora
en la rama breve de tu pecho
y aunque muera, sé que vivo  en los lirios futuros de tu cuerpos .
¿Te encontrare algún día?
no importa, si me sucede
ya estoy entre tus brazos estremecida
en esta cercana lejanía.
En el rojo silencio
De tus ríos interiores bien oculta
Duerme la esencia  de tu ser
que adivino en la fugaz luz de tus ojos
que me buscan desde la distancia.
Ha de estallar mañana  este amor mío
oculto retenido en pimpollo donde mi alma,
cercada de tinieblas,
al infinito se alarga.
¿Te encontraré algún día?
Quien lo sabe,
te  buscaré  entre el follaje  de tu prado
y en el fresco temblor  de su rocío ,
repasaré  ciudades ,explorare  ríos
e indagaré  por el mar mi cantado.
Tú no estás en el verde levantado  del  árbol
Donde perdí mi virginidad y mi albedrío,
ni en el viento caliente  del estío
ni en la orilla del mar  embravecido.
¿Dónde  estás?
en mi alma muy dentro,
donde nadie nos toca
donde estamos siempre juntos.   

  “Te buscaré siempre
      ya que perdida en tu embeleso
    te llamo hasta quebrar mi voz,
        por eso sangra mi corazón y me  
derramo”

Acercando lejanías


Acercando lejanías cabalgo en vientos
de perfume y oro.
Consumí tus besos de miel y de mariposa.
Tus caricias me ataron
a la sombra de tu fuego
y en la sal de tus palabras
hechas de crines doradas e impetuosas
enredé mi alma para siempre
aunque mi cuerpo tuvo que partir.
Acercando lejanías,
siento el sayal de tus manos y tus brazos.
La niña de la piel de nácar
en su otoño de cristal
acaricia el silencio de tu ausencia,
porque desde otra,
su lejana ausencia,
siente las caricias desbocadas
que en galopes de metal y oro
llegan a su cuerpo nostalgioso y triste .
acercando lejanías,
con mi alma cargada de paz y amor,
me voy yendo a ese otro mundo,
donde no te volveré a encontrar.
Soy como el viento,
durante una tempestad que se aproxima,
tus evasivas palabras
a mi pecho apasionado y sufriente llegan
y deambulo perdida en la noche
sin ti a mi lado, te amo,
mi lejano ausente.

“Cuando el placer
me devoraba
un amor me engañó
y me dejó sola y vencida
y me transformé en un ser indiferente y solo”