Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 28 de septiembre de 2018
Después de tu partida
Después
de tu partida,
mi
vida cambió totalmente,
entre
nube grises, brumosas,
el
llanto inundó mi alma.
¿Por
qué te fuiste sin una palabra?
Nosotros
que nos amábamos tanto nos separamos,
huiste
en busca de otro amor,
dejaste
de amarme.
Quedé
en una vigilia de mis noches,
anonadada,
triste, pero al unísono,
me
sentí libre,
mi
vida era mía, sin ataduras,
que
a veces me asfixiaban sin poder ser yo.
Después
de tu partida,
Sentía
que no me quería,
que
estaba ligada al que creí el amor de mi vida,
en
los límites de brumas pensantes.
No
más sufrimientos, me siento vulnerable,
desnuda…
Y
siento que habita en mi en el fondo de mi alma,
un
camino que pide a gritos,
que
clama por ser necesitada, amada con un amor,
profundo
y verdadero.
El
tiempo cruel por distintas sendas nos apartó
y
aunque ya no me ames,
las
azarosas luchas alejaron nuestros rostros,
ya
no te veo, no te reconozco,
perdí
tu figura desaparecida en la bruma.
Después
de tu partida,
Ahora
soy feliz,
el
nardo irradió su fulgor,
que
secó la fuente del llanto,
dándome
los carismas divinos de la luz y del canto.
Ya
no te escribiré mucho más,
que
unas pocas cartas, a ti amado ausente,
ya
no existes más,
te
has ido a la secreta lumbre de hogueras lejanas.
¡Qué
gozo que no sean nunca iguales las cosas,
que
son las mismas!
toda
la vida es única.
Y
aunque no las acusen cristales ni balanzas,
diferencias
minúsculas aseguran a un ala de mariposa,
a
un grano de arena,
la
alegría de ser otra.
Después
de tu partida,
si
el vasto tiempo entero río oscuro
se
escapa en las manos, nos deja días, horas,
en
que fuimos felices.
Emprenderé
ahora, sola, una aventura,
un
viaje maravilloso llamado vida.
Ya
no estoy detenida esperando,
ahora
vivo, canto y rió
y
mis poesías de amor como puñado de agua limpia,
risas
de voces,
son
un espejo agradecido de la felicidad que siente mi alma.
Siempre vivirás en mí
Siempre
vivirás en mí,
siempre…
viviré pensando en ti,
en
ese día cuando te conocí,
en
ello, en tu mirada de vida,
que
a mi piel cada día desvestía.
Pensaré
siempre que te conocí
y
vivirás eternamente en mi,
abrigaré
así tu presencia,
con
los ecos de tu ausencia.
Siempre
vivirás en mí,
sentiré
que estás aquí,
porque
un día te pertenecí,
sabré
que en mí, siempre existirás
porque
tú también me perdiste.
Viviré
ese beso que te di,
en
tus brazos, esos que perdí,
en
ese día aquel cuando te marchaste…
Siempre
vivirás en mí,
vivirás
en los sueños que te di,
en
los suspiros que veo partir
y sé
que siempre me ilusionaré,
pero
a ti, mi amado amante no te olvidaré
por
eso te escribo esta carta para que sepas,
que
te necesito, que no puedo vivir sin ti.
Para
que no me olvides, te enviaré un beso,
y
con él mi vida, mi pasión y mi amor eterno.
Siempre
vivirás en mí,
para
que no me olvides, dejaré que tu cuerpo,
navegue
en las letras de mi alma,
para
poder crear un poema tan intenso,
que
solo grite con sutiles palabras,
un canto de amor sublime,
para
que no me olvides.
Y
mientras sigo dando vueltas y vueltas,
entregándome,
engañándome,
creyendo
que aún me amas
y
solo pienso en tu rostro,
tus
besos, tus delicias volubles,
tus contactos
rápidos recorriendo mi cuerpo
i
haber llegado yo al centro puro,
inmóvil
de mi misma esperándote.!
Siempre
vivirás en mí,
yo
no puedo darte más.
No
soy más de lo que soy, ser eternamente tuya.
¡Ay!
Como quisiera que hubieses dejado a mi lado,
tu
cuerpo al marcharte, huella tierna, tibia,
inolvidable,
única.
y
que contigo se fuese sobre ti,
mi
beso lento , ávido, apasionado,
en
todo tu cuerpo.
No
podrás olvidarme, porque estaré en tus sueños,
en
el aire y en el agua, en la brisa y en el viento.
Te
lo dije aquel día casi como un lamento
“para que no me olvides”
me
adueñé de tu cuerpo.
Siempre
vivirás en mí,
ten
siempre en tu vida mis cartas de amor,
en
ellas te expreso todo el amor que por ti siento,
es
como un relámpago de gloria,
que
encendió en mi tu amor sublime,
no importa que para ti solo fuera,
una historia de amor más
y no
te turbe tus goces el desvelo de este,
que
es tuyo,
corazón
herido.
Miedo a perderte
Miedo
a perderte
Ahora
que te nombro y te reclamo,
Se
aleja un rudo embarazo de silencios
Entre
tu cuerpo y mi presencia.
No
te vayas, tú eres para mí la vida entera
Recorres
mis sentidos sin orillas.
Miedo
a perderte
Eres
en mi otoño un viento adolescente en primavera
En
la estupre de mis cantos se levanta
Y la
sangre convoca en apetencia.
Te
nombro a cada instante
Y te
invoco con pasión y deseo, no me dejes.
Miedo
a perderte
En
las duros biseles del silencio
El
calor de tus hombros enlazaba
La
cima de los cielos con la tierra.
Crecías
hacia adentro, mi piel con tu belleza
Y al
roce, y al llamado de tus ojos…
Se
alzaba de mí siempre este poema.
Miedo
a perderte
No
me abandones, no te alejes, no te pierdas,
Te
buscaré entre el follaje de tu pecado
Y en
fresco temblor de tu rocío,
Reposaré
la cuidad, cada recóndito lugar secreto,
Explorare
el río e indagaré por el mar, por mi cantado.
Miedo
a perderte
No
te encuentro si me dejas sin el verde levantado
Del
árbol donde pierdo mi albedrío
Ni
en el viento caliente del estío
Ni
en la orilla del mar enamorado.
Miedo
a perderte
Y
así voy por verdes de la tarde perdida
Por
siempre en tu embeleso sin sentir el cercado
De
tus brazos, ni ver tu fuego que en los pueblos arde,
Te
llamo hasta quebrar mi voz, por eso,
Sangra
mi corazón y te derramas alejándote
Sin
sequia con una palabra de amor.
Miedo
a perderte
Si
regresas a mí, amado ausente,
El
sol iluminara nuestro amor,
Y
nuestra sangre con bilirrubina
Combinándose
en el fuego.
Están
fuertes mis manos y pasa un viento dormido
Ramos
verdes que cierran mi sueño
Y torpe seré por siempre.