Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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domingo, 7 de octubre de 2018
Soñando despierta
Soñándote
despierta,
te
añoro,
te
extraño,
te
quiero en mi mundo mágico
y en el
real.
En el
sueño
los
seres se desnudan íntegramente,
no hay
sonrisas falsas,
gestos
ocultando las intenciones
y si
pudiera gritar,
las
palabras
serían
testamentos de versos de amor
para
repetir,
libres
de mentiras,
la
hazaña del día y el amor
que tú
despiertas
en cada
poro de mi piel.
Te
sueño bajo un manto de oropeles,
de
luces titilantes junto a mí.
Pongo
mi mano,
humildemente
estremecida
sobre
tus rodillas
y mi
cabeza se posa en tu pecho
escuchando
el latir armonioso
de tu
tierno corazón.
Soñándote
despierta,
abrazada
a ti,
sin
preguntarte nada,
de
miedo de que no sea verdad
que tú
vives y me quieres.
Y estoy
abrazada a ti
sin
mirar y si tocarte,
no vaya
a ser
que
descubra con preguntas,
con
caricias,
esta
soledad inmensa
de
quererte sólo yo.
Soñándote
despierta,
veo a
mi lado tu cuerpo,
tu
beso,
tu
abrazo frenético
buscando
su realidad en mí
como un
puro y mágico milagro.
Soy tu
desnuda Venus cierta,
entre
auroras seguras
que se
gana a sí misma queriéndote.
Soñándote
despierta,
¡de tan
cerca y de tan lejos!
Y
pienso en ti feliz
entre
pámpanos de luz.
Soñándote
despierta,
sobre
tu corazón entregado a la vida
y sobre
el río inquieto
de tus
pies y manos.
Y
soñando alguna vez diré que sí,
que no,
respuestas
de azar y de milagro
a
preguntas que ignoro,
que no
veo,
que no
sé
y
cuando me despierto
ellas
se esconden,
ya
invisibles,
se
apagan,
se van.
Soñándote
despierta
¡qué
paseo de noche
por la
playa iluminando la luna
el mar
que fosforece
con tu
ausencia a mi lado!.
Me
acompaña el sentir
que no
vienes conmigo
pero
que piensas en mí
y eso
da calor al alma,
reconforta
el corazón.
Los
espejos,
el
agua,
se
creen que voy sola,
se lo
creen los ojos,
sirenas
de los cielos plenos
de
estrellas titilantes
pero en
mi mano
yo
llevo estrechada la tuya,
cálida,
tierna,
que
palpita en la mía.
Soñándote
despierta
estrecho
tu cuerpo junto al mío
y
siento que tengo contra mi pecho
un
palpitar sin tacto,
cerca,
muy cerca,
de
estrella fugaz
que
viene de otra vida.
Soñándote despierta
escribo para ti mis versos de amor
escritos con notas musicales
que vuelan ingrávidos por el aire
hacia un mundo nuevo,
el nuestro.
Imagen viva
Imagen
viva,
gaviotas
de luz
chisporrotean
sobre tu cabeza erguida.
Mis
manos te buscan
para
acariciar la plata fina de tu pelo
en el
que me cobijo y bruñe
como
una luna de acero
cincelada
en filigrana.
Imagen
viva del amor
que
refulge con luz propia
cuando
estamos juntos
¿qué
tejerá tu memoria madura
de
andar los tiempos,
de
dibujar los caminos
por
donde viniste andando,
buscándome
con prisa
para
aprisionarme en tu pecho?
Imagen
viva,
espejo
atiborrado de recuerdos,
tu
frente estirada en hilos y cenizas
que el
amor colmó
cada
segundo de nuestras vidas.
Imagen
viva
de
horas vividas
en las
que nos buscamos,
uniendo
nuestras manos
entre
nuestros ojos confundidos
y
caricias que juguetean
como
viento escondido en el follaje.
Imagen
viva,
estamos
juntos
consumiendo
nuestros temblores,
desde
esta distancia tan presente.
Imagen
viva,
entre
besos de plata
y
lágrimas encendidas de amor.
Enciende
la leña de tus brazos
para
recibirme entre tus manos.
Rezumas
por mis tiempos vacíos
y mis
sueños ocultos.
Imagen
viva,
seduces
mis formas de arco iris
iridiscentes
al estar junto a ti
cuando
me regalas el trébol
y el
aroma de tus manos
y me
sacudes con el aliento
de tu
brisa azul y ágil.
Imagen
viva,
la
tarde de nosotros dos
se
inunda en un fuego dilatado
donde
se ahogan las ansias
sobre
la nada y juntos,
muy
juntos apagamos lejanías
entre
suspiros y voces
de dulces
y mieles floridas.
Imagen
viva,
no es
tu voz ni el espejo de mi voz,
es un
canto de pájaros picoteando aleros,
jugueteando
indiferencias.
¡Qué
sensación tan profunda
de esta
imagen viva
que nos
trasporta a altas nubes
en
vuelos de amor pleno!
Imagen
viva,
entre
los dos el silencio
en
galopes de plata y música
nos
inunda entre nuestros brazos
y
manos.
Imagen
viva,
donde
amarramos nuestros ojos
a
nuestras alas para volar,
volar
lejos para ser llevados por el viento
a
nuestro mundo de otoños
húmedos
de amor.
Sin
quejas ni llantos,
sí en
dorados espejuelos de nácar,
nuestras
imágenes vivas
elevarán
nuestras almas a ámbitos puros,
sublimes,
luminosos
donde las dudas
y
temores de ser heridos
desaparecerán
por siempre
y
viviremos un presente
con
pasados olvidados.
Pienso en ti
Pienso en ti
y no se si es cierto que te amo
o lo sé tanto que temo
que ese amor me traiga llanto.
Sólo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.
Pienso en ti
y espero que te acerques,
quisiera sentirte cercano.
Todo hace el amor con el silencio
que puede ser como un fuego
o un templo de luces.
Pienso en ti,
quiero apretar tus manos
y me corre un secreto en la piel
que es feliz y ansiado.
Pienso en ti, te siento y miro,
lejanas,
mis palabras,
más que mías son tuyas
y de mis manos surgen
los poemas de amor que tú
inspiras
porque llenas mi alma
toda de sortilegios mágicos y
poéticos.
Quiero que los oigas,
que te lleguen proféticamente
puros
porque voy tejiendo
con todos los poemas
un collar infinito
para que te envuelvan
y no te alejen nunca más de mí.
Pienso en ti
y en el equilibrio cósmico de la
noche
mi voz interior me despierta,
me pregunto porqué busqué
en mi ser profundo
para saber lo que me
desconcierta.
Pienso en ti,
muchos afanes de días,
muchas noches sin estrellas,
pondré un manto de olvido
sobre este dolor que me aqueja.
Pienso en ti constantemente,
construiré este poco de vida
con lo poco que me queda,
pero aún tu voz no se calla,
me agita,
me apena.
La noche está terminando,
ya entra la luz primera,
es una noche que pasa
y ella se irá con el alba.
Si todas las noches pienso en ti
y sueño contigo
¿por qué no vivo en un sueño?
Pienso en ti,
imagino eres el viento,
rozas mi cara,
mis manos,
tocas todo mi cuerpo
y en su silbido apacible
puedo sentir tu aliento.
Cuanto estás tú callado,
pienso eres mi silencio.
Me tocas con tu mirada
y me recorres toda
y mi alma vuela apresurada
cruzando mares,
desiertos.
Pienso en ti,
en nosotros no existen fronteras,
tampoco tiempo,
quisiera tener alas para volar
y estar a tu lado acompañándote
y apoyándome en tus brazos.
Pienso en ti amor,
te pienso con ansias
de frenesíes y pasiones,
cuando me abrazas siento
que tuve contra el pecho
un palpitar sin tacto,
cerquísimo,
de estrella que viene
de otra vida.
Pienso en ti,
porque te alejaste
y siento sobre el alma
esa opresión enorme
de sombras que dejaste,
de palabras,
sin labios,
escritas en papeles
que vuelan con el viento,
dejándome tan solo
el hueco de tu cuerpo.
Ausencias de amor
Ausencias
de amor
Que
oprimen y fustigan
el corazón
haciendo
que la sangre
corra
más aprisa
entre
venas entrelazadas
como
tejidos
con
formas delicadas
y
posibles
entre espacios sin soledades.
Ausencias
de amor.
Que
como explosiva fuerza liberadora
nos
lleva
a la
realidad de querer
que el
anhelo de amar
nos
arrastre a ese mundo alado,
invisible
en el
que hay que abrirse
con el
alma y las manos.
Ausencias
de amor.
¿Dónde
se esconden?
¿En qué
espacios del más allá
como
espadas de aire
nos
somete en nuestro pecho de aire?
Ausencias
de amor.
Denme a
beber la poesía
en el
raudal de inspiración
del fragor de lucha
en el día y en la noche
meditación duradera.
Ausencias
de amor.
Que
como rayos
siempre fulguran llorando
un
llanto de tempestad,
pon en mis versos el tesoro
de las alboradas de plata,
de los mediodías de oro
y de las tardes de escarlata.
Ausencias
de amor.
Inspiren
mis versos
de los rumores de los ríos
y del zumbido del camoatí
y de las tradiciones
que
narra el viento al ombú secular.
Ausencias
de amor.
Guardados
en mi alma
entre
pedazos refulgentes
con mi pasión total
para sentirlos de a poco vibrar
en mi cuerpo,
esperándote llegar.
Ausencias
de amor.
Silencio
azul,
asi
oscura noche,
en las
etéreas alas
que
descienden por diáfanas escalas
hasta
fuentes con ritmos sin fin
donde
el amor
nos inspira la llama sin heridas,
aliviada de dolores
y
resquemores.
Ausencias
de amor.
Te
necesito a mi lado
en la
soledad de mis días
para
reconfortarme
y dejar
libres
mis
necesidades
de
tenerte junto a mí.
Ausencias
de amor.
No
quiero
que la
ausencia de tu amor perdido
adormezca mis pasiones
y mis
anhelos
y el
recogimiento
me
lleve
a que la voz de mi campana
con
lentitud
las
notas del ángelus desgrane.
Ausencias
de amor.
No
quiero sombras
que
aneguen mi espíritu,
sino risas,
cantos,
amor,
despertando de la nada
entre vibrantes notas altisonantes,
besándome
mi cuerpo todo
entre sueños alados
que en
mis versos gira.
Ausencias
de amor.
Surgen
en luminoso arrobamiento,
son caricias deseadas,
besos suaves
como
miel recién probada,
abrazos
temblorosos
que
todo mi cuerpo ansía,
es la
felicidad inminente,
de
posesión lenta,
al fin del paraíso.
Sabores y aromas del amor
Sabores
y aromas del amor,
nuestro
amor florece
entre
la lila buganvilla,
la
blanca,
amarilla y roja
de la
gracia que,
pensativa,
en el conjunto de pétalos,
lleva
su aroma al viento
y la
cala que tiene la forma
y el
declive de una lágrima,
pronta
a desprenderse
de unas
grandes
pupilas
invisible.
Nuestro
gozo es intenso,
la luna
empalidece
al
contemplar la naturaleza
que nos
ofrece,
en un
estremecimiento contemplativo,
en una
mullida alfombras de tréboles
y el manantial
su espejo
donde
nos mecemos suavemente.
Al
morir el sol,
en el
ocaso,
nuestros
anhelos se desangran
en
resplandores de sabores
y
aromas del amor
entre
alpinas rojas
y
heliconias naranjas,
rojas y
multifacéticas.
Néctares
de amor,
sabores
que inundan
nuestros
poros
y
llegan con deliciosa ternura
a
nuestras almas anhelosas de amor
entrelazándonos entre labios húmedos
de
perfumes,
entre carambolas suaves de sabor
y color
diferente,
verdes
y blancas.
Sabores
del amor
que nos
llevan a ser dos,
unidos
por la acidez del maracuyá,
la
dulzura de la melancia,
lo agridulce del abacaxi
y la
frescura de la Eugenia.
Sabores
que inundan como ríos
nuestras
venas
y nos
llevan
por senderos ondulantes,
transparentes,
a
nuestro nido de amor.
Amantes
de colores nuevos
y
aromas de blancas bromelias,
rojas
equisorias
que
como una sola flor une sus pétalos
en un gran resplandor rojizo
y entre estos aromas
vivimos
entre gozos y dichas,
lejos del mundanal ruido
y ecos
repetitivos
que nos
permiten comunicarnos
hasta
lo hondo del alma.
Silencios
sin ecos,
entre
perfumes envolventes
y
sabores deleitantes
que nos transportan
en tan
sólo instantes
a
sentirnos más unidos
en
verdes hojas
del
follaje del bosque,
moviéndose
al compás del viento
que nos
arrulla y acuna
en este
paraíso único que vivimos.
El
tierno mangostán
une
nuestros labios
con
gusto a manga y a cacao.
Sabores
y aromas del amor
que
como gotas minúsculas
invaden
nuestro cuerpo
y nos
hacen amarnos
con
total intensidad.
Nuestra
intimidad secretísima,
trémula
de dicha
se
rinde ante tanta belleza,
colorido,
hallazgo
necesario
para
que nuestros besos
vayan
más lejos,
estrechados
y plenos.
Lo
dulce del gusto
y la
vertiente de los olores
arriban
a nuestra carne
transcorpórea
del cuerpo
y ya
quedan en nuestras almas
como
campos florecidos
entre
azahares
de
frutos esperados.
Y el
zumo vital
es el
agua nuestra,
que fría corre
desde
nuestra boca
por nuestra piel,
haciendo
que el amor,
renazca cada día
con
nuevo y renovado
sabor y
aroma.