Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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martes, 6 de noviembre de 2018
Hoy Tú No Estás
Hoy tú
no estás,
en mi
presente
no te
veo
y mi
corazón se estruja,
la sangre palpita despacito
y por mis mejillas
caen
las lágrimas
que
nacen
de mi
alma dolorida.
Me paro
en el
recuerdo
para
poder hablarte
y me
descubro
andando
caminos ya recorridos,
momentos
que vivimos,
irrepetibles horas
que no
fueron eternas
y se
llevó la aurora.
Hoy tú
no estás,
es una
espera larga
y el
pasado sin tiempo
se
escurre entre las manos
dejándome
de nuevo
con mi
dolor a solas,
un eco
de palabras
y tus
ojos
que me
acarician el alma
como
vuelo de alondras.
Hoy tú
no estás
con
paciencia,
calma,
con el
viento
te
seguiré buscando
en las
hojas del jazmín,
entre las olas del mar,
en las
canciones,
en las
esquinas,
en los
pliegues de mi piel,
en el
silencio que me mata.
Hoy tú
no estás
y la
espera en mi alma es tuya,
en el
sabor de tu deseo,
en mis
lágrimas
que
ansían encontrarte
en
poemas olvidados.
Hoy
cansada
te seguiré buscando
atenta,
expectante,
anhelante
en mis sueños de hoy,
mañana,
mi amor
de
nuevo esperaré
tu
presencia a mi lado
y
pensaré que susurras en mis oídos
diciéndome
que me
amas.
Te
busco
y
siempre tú apareces,
miradas,
suspiros…
¡ay
amor de mil amores,
amarte
será una profecía!
Y
guardaré este amor
muy
secretamente
porque
buscarte
será
siempre tenerte
muy
cerca de mí.
Hoy tú
no estás custodiando
el
hechizo de mis sueños
y entre
el follaje de tu prado
y en el
fresco temblor
de su
rocío,
creo
verte
y mis
ansias se colman
de
alegría y repaso
la
ciudad,
exploro
el río
e
indago por el mar
por mí
cantado.
Hoy tú
no estás
en el
verde levantado
del
árbol
dónde
pierdo mi albedrío,
ni en
el viento caliente del estío,
ni en
la orilla del mar enamorado.
Hoy tú
no estás
y la
espera es larga
y
sombría
pero
con el ruido de mi aliento
te
seguiré pensando
en mi
silencio,
mis pupilas se encenderán
temblando
y mis
labios
en una
llama angustiante
y
quejumbrosa
te
seguirán llamando.
Iré por
tibios rincones,
abriré mis puertas
para
que el sol te ilumine
y te
indique
el camino
hacia mi querer.
Hoy tú
no estás,
te esperé con ansias
en mi
larga noche,
inmóvil
contemplé las estrellas,
grité
con fuerza tu nombre
y sólo
una luz azul
bañó mi rostro.
Lluvia de amor
Lluvia
de amor
que va
cayendo en mi corazón,
lluvia que resbala por los cristales
en
gotas de agua dulce
que
recorren hasta el último de los rincones,
provocando
divinas sensaciones
que se
estancan
en mil
sentimientos interminables.
Se
convierten en un vuelo
de
palabras blancas que mojan,
lentamente, el alma.
Lluvia
de amor,
eres el
espíritu de mis amores,
eres
esperanza y razón,
eres
lluvia fresca en mis manos,
eres
quien busca los sueños
vestido
de estrella,
eres lluvia frondosa del cielo,
sol que irrumpe detrás de las montañas,
aire
que levanta,
que da
fuerza y vida al amor.
Tan
convencida estoy
de tu
gran transparencia,
en la
que vivo,
de que
la luz, la lluvia, el cielo,
son
formas en que te esquivas,
vaga
interposición entre tú y tú.
Nunca
estoy sola
mientras
la luz del día ilumina tu alma
o cuando al encenderse las estrellas
me van
diciendo palabras que tú piensas.
Esa
gota de lluvia
que cae
sobre el papel es
como
una difusa flor de azahar
que tú
me envías
desde donde vives.
Eres
esas pequeñas gotas
de
sentires y relámpagos
que
poco a poco va calmando
en finos diamantes
la
tormenta del alma,
empapando cada espacio
de los
corazones enamorados.
Eres
agua pura
cuya
presencia engalana,
caricia
divina salpicada de sonrisas.
¡Qué
siempre llueva, lluvia fresca del alma
y al
final deje un arco iris!
Lluvia
de amor para el corazón,
lluvia fresca de brisas y amores,
en
besos ardientes y caricias suaves.
Lluvia
frondosa convertida en amor.
A
través de la lluvia
me
llegas tú,
entre
gotas frías
que
acarician mi rostro,
llenas
de armonías las siento,
cierro
mis ojos
mientras
lentamente te pienso
y
lentamente te siento.
Románticos
pensamientos
llueven en mi mente,
atrapando
la lluvia un sinfín de sensaciones.
Yo sólo
te sueño, amor mío
y te
siento conmigo
mientras
la lluvia cae…
en su
húmedo y romántico velo
que me
suaviza…
como
brisa de terciopelo
recordándote
y haciéndome feliz
en este
ensueño bello
como
las gotas que caen
en el cristal de mi ventana.
Amor fugaz
Amor
fugaz, breve pero intenso,
profundo pero adolorido
conmigo
a tu lado
pero
pronto sin ti.
Yo sola
con la verdad
de
sentir la angustia,
el
tormento, el cielo negro
de lo
que pudo ser
y se
perdió
en la
oscura inmensidad.
Duró un
efímero momento,
pleno,
vibrante
y como
pluma leve
que se
lleva el viento
cambió
mi vida
al no
estar en tus brazos,
llevándome
a un gran mundo a oscuras.
Amor
fugaz,
como un
latido acompasado,
todo
trémulo de besarme o no,
está la certidumbre: tu ausencia sin labios.
Fue un
susurro sin luz,
un suspiro silente
que
como gasa de amor
pasó a
mi lado dejándome sola
con la
verdad de no tenerte más.
Amor
fugaz,
duró tan solo un instante,
ahora
es tan solo un recuerdo
de
haberte sentido,
casi en
secreto,
pasar
los labios sin tus besos.
Salvación,
fría, dura en la tierra,
del gran contacto ardiente
que
esta noche está ausente,
mi
cuerpo te busca
y mi
frente quiere tocar tu frente,
necesito
ser amada
aún en
la distancia.
Amor
fugaz, fue tan solo un instante
cuando el destino
nos
cruzó a los dos,
como
transcurre el tiempo de un momento,
cuando
lo que dura es un tan solo adiós.
Llegó
el amor de pronto
y se
marchó de prisa
pero
punzó mi corazón
con una
espina
pero lo
que dejó en mi alma
no
termina.
Amor
fugaz,
no pude
retenerlo,
sólo me
dejó
unas
cuantas caricias apuradas
y
ninguna promesa de regreso.
Nuestras
tardes, nuestras noches
fueron sólo breves horas
de
dichas compartidas,
las
manos no eran tocar
lo que hacían en nosotros,
era
descubrir;
los
tactos nuestros cuerpos inventaban,
nuestras
miradas
no se
detenían entre nosotros,
pasaban
a través de nuestros anhelos.
Amor
fugaz,
¿cómo
sabré de tu boca
si tus
susurros ya mi alma no tocan?
Las
palabras brotan de mis dedos
a las
hojas que las esperan,
alegrando mis tristes pensamientos
que
visten la nostalgia
de
lágrimas por éste,
mi
fugaz enamoramiento.
¿Es que
fue fugaz
o
existe hasta este hoy
en el
que te añoro?,
sí, te
añoro, mi eterno amor fugaz,
aunque
tus susurros
ya mi
alma no toquen,
mi
deseo por ti se apaga
y mis
ojos que iluminaban
tu
rostro con mi deseo,
éste se
extingue, lánguido, derretido.
De a
poco,
en breves períodos de mi vida sin ti,
convertí
el olvido en poesía,
convertí
el dolor en poesía,
quedando
una herida
que
sangra a veces
y a
veces se me olvida.
Pido
amar de nuevo,
sin
dolor, sin heridas, sin olvidos
y así,
así,
convierto
mi ruego en poesía,
viviendo
un esperar con rumbo cierto.
Lejanía
sin distancia,
ansiedad
de amar sin ansia,
sin
tormentas en mi alma,
sólo
gozos de saber que existes
y que
me estás buscando
entre
horas del vivir
que
vuelan alto,
esperando
que me beses
y me
ciñas entre tus brazos por siempre.