Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 21 de diciembre de 2018
Cómo decirte
¿Cómo
decirte
que te
busco en el más allá,
en
horizontes,
en el
orbe todo?
¿Cómo
decirte dónde estás,
tú, el
ausente,
el
inquieto peregrino,
el
aventurero,
buscador
de amores ocultos?
¿Cómo
decirte
que
espero que vengas a mí,
despacio,
en silencios
umbríos?
¿Cómo
decirte
que te
busco en cada sombra?
¿Cómo
decirte
que en
el bruno rincón
veo tu
figura esbelta
como
esencia luminosa rodeándome
en su
cerco de amor?
¿Cómo
decirte
que te
bebo con mi aliento,
que te
acuno con mis labios,
que te
trizo con mis abrazos?
¿Cómo
decirte
que me
abraces para susurrarte,
suavemente,
que
eres el amado esperado,
el
misterioso ser que inundó mi alma?
¿Cómo
decirte
de mi
vacío encendido
en los
espejos rotos
de tu
espíritu desdibujado
que me
ahoga desde tu distancia?
¿Cómo
decirte,
al fin,
que te
amo más allá del amor,
que te
deseo más allá de tu cuerpo,
que
dominas toda mi razón,
desgranando
mi piel?
¿Cómo
decirte
que te
quiero mío
y me
quiero tuya
hasta
la eternidad?
¿Cómo
decirte
que
extraño tus caricias leves y suaves,
tus
abrazos de silencio,
mi
imagen en tus recuerdos?
¿Cómo
decirte
que
extraño tu voz,
ese
bálsamo errabundo
que me
busca en la oscura lejanía?
¿Cómo
decirte
que mi
angustia espera tu presencia
para
seguir existiendo para ti?
¿Cómo
decirte
que si
no te encuentro mi pasión
se
convertirá en polvo de cenizas
y
tendrás que armarme
buscándome
con tus besos
intensos
y furtivos?
¿Cómo
decirte
que
necesito tus labios
y tu
aroma de amor en flor
para
que no exista más en mi vida
esta
ausencia tenaz?
¿Cómo
decirte que añoro
tu
presencia para sentirme
como
naranjal en flor
donde
los azahares
me
hacen temblar de felicidad?
¿Cómo
decirte
que
extraño tus manos ruborosas,
plenas
de caricias y calor?
¿Cómo
decirte
que me
ames para que sea mi piel
de abeja
tibia palpitación
cerca
de tu corazón?
¿Cómo
decirte
que
cerca de ti,
tus
ojos con sus fuegos de amor,
de
cálido verano me atan a ti
en cada
mirada errante?
¿Cómo
decirte,
amor,
que al
estar junto a ti,
una
música áurea del éter,
lejano,
colma
mi alma en plenilunios
no más
solitarios?
¿Cómo
decirte
que te
ruego que me ames
como un
narciso
bebido
por el sol de la tarde
mientras
mis manos buscan
el agua
de tu manantial?
¿Cómo
decirte,
ya
ahora,
en este
instante,
entre
canciones
y
leyendas que tejen nuestro amor
que lo
nuestro perdurará por siempre?
A través de mi ventana
Cae el
agua
a
través de mi ventana
y se desliza suavemente por el vidrio.
Quieta e inmóvil estoy…
esperándote,
amor de
mi destino.
La
húmeda neblina
borra toda la gala matutina
ni un árbol,
ni una nube se destaca,
en esta
blanquecina cerrazón
que
entristece y no ilumina,
la luz de mi alma eres tú,
eres mi
amor crepuscular,
que
renace más profundamente
al escuchar las gotas de lluvia
repiquetear
en el techo
de
nuestro nido de amor.
A
través de mi ventana,
el jardín con suspiradas glorietas
me hace soñar contigo
y tu
postergada visita.
Cae el
agua lentamente
en esta
mañana gris,
tu
ausencia siento a cada instante
y mis lágrimas corren por mis mejillas
queriendo jugar como las hadas.
A
través de mi ventana
pura y cristalina
el agua
repiquetea
como el
amor que mi corazón
por ti derrama…
he de esperarte
¿vendrás
mañana?
Agua
que limpias
mis tristezas y calmas
mis
horas largas,
él es
mi amor imposible…
que mi
sensible corazón,
sólo
ama…
A
través de mi ventana
observo el recuerdo que pasa
y aún a
pesar del tiempo
no ha podido borrarte
de mi pensamiento.
A
través de mi ventana
escuchando las gotas de lluvia,
observo
como la tristeza me embarga
y como
las eternas noches
no han podido olvidar
lo que
has dejado marcado
en lo
más profundo de mis sentimientos.
A
través de mi ventana,
veo
como mis añoranzas pasan,
mis
gritos acallan,
mi
soledad se aplaca.
Sin
embargo,
me
rehúso a entender
que a
pesar de este letargo
de triste agonía,
algún
día,
otro amor vendrá a mi vida.
Sola
estoy ahora,
reencontrándome
con el dulce sentimiento
más
íntimo de mi ser,
conmigo
misma.
A
través de mi ventana,
aquí y ahora tantas luchas he pasado,
tantos afanes en vela,
tantos
bordes de fracaso,
pero ya no son nada,
junto a este esplendor de la lluvia,
se
olvidaron,
es un final asombrado.
Ahora
me alumbran
las claridades de la esperanza,
en
transparencias del nuevo amor
esperado
como un sencillo gran milagro.
A
través de mi ventana
y ya en claridad diáfana
vienen
buscándome las luces
de las palabras,
los
poemas no escritos,
las
prosas vestidas de color
entre
ondas sucesivas,
entre
luces en formas turbias,
el amor
en sílabas
deslumbrantes se anuncia,
viene
en secreto,
despacio
pero seguro.
A
través de mi ventana
mi vida
pasa entre sueños,
entre
alfabetos y palabras.
¡Soñando
vivo amando!
Tarde de lluvia
Tarde de lluvia,
la tarde está llorando
y es por ti.
La lluvia
se desliza por el vidrio de mi
ventana
y a lo lejos vislumbro tu figura
tierna y apasionada,
imposible acercarme para tocarla.
Tarde de lluvia,
te necesito a mi lado,
sentirte cerca,
abrazarte y estar oyendo el
viento
que apenas puede llevar al mar
las nubes con su carga.
Hay silencio,
nada responde y todo mi ayer
se junta en este instante.
Cuando llueve te mezclas con la
lluvia,
cuando llueve en la calma de la
tarde
te siento conmigo,
te siento en mi sangre,
cuando llueve te tengo,
nada puede sacarte de mi lado y
me duele…
¡Cómo duele la quimera del
tiempo!
escucho el eco del olvido
pero nada hay que no te recuerdo
mientras en la tarde llueve.
La lluvia cae,
moja mi alma,
¡cómo quisiera que aquí
estuvieras!
me dieras calma,
esa calma que el amor sólo sabe
dar…
y no mira nada para entregar.
La lluvia golpea
con sus caricias húmedas las
aceras quietas,
silenciosas,
tus pasos están en otras veredas,
mis pasos van en sombras a otros
destinos…
EL viento doblega los árboles,
sus hojas se sacuden
y mis manos te dibujan en la
oscuridad
donde te sueño.
La tarde se colma de lluvia
y cierro mis ojos,
te veo, te palpo,
te siento,
eres parte de las sombras
que me envuelve.
Escuchemos juntos
con la imaginación el ritmo de la
lluvia
y así seremos esta tarde,
los dos,
un mundo aislado por el viento y
la lluvia
entre la cuenca tibia
de nuestros abrazos.
Lluvia que penetra
en la bruma oscura,
grisácea,
arribas a los campos del alma,
levantas aquel grito de vida y
esperanza,
ven a renacer en gotas de agua lo
seco,
lo dormido,
yaciente en la calma.
Lluvia,
que en torrentes de cálida agua,
aviva el corazón,
el amor,
la llama,
vuélveme a la vida junto con mi
amado,
empápame mi razón,
dale el color que extraña,
trae luces nuevas a esta tarde
larga,
ilusiones,
sueños a la espera
del renacer del amor.