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jueves, 7 de febrero de 2019

Tú eres mi paz


Tú eres mi paz,
Mi inolvidable amor único y verdadero,
que sabes distinguir entre la alborada y la penumbra.
Tú no piensas en ti mismo,
no pierdes todo en el desvarió y egoísmo.
Yergues tu alma siempre para ascender,
das paz al alma mía que es tuya por siempre.
Paz y sosiego brindas en todas tus palabras y acciones.
Tú quieres que nos miremos en el espejo,
para que nos veamos más cercano,
en otra dimensión
Y entonces nos acariciaremos como si fuéramos a desdoblarnos.
Tú quieres entrar en el sueño del espejo,
para llevarme contigo a tus brazos.
Eres memorioso,
seductor con las palabras,
juguetón,
risueño,
alegre
Y das paz por donde vas en cualquier camino de la vida.
Te buscare siempre,
por tu voz,
por tu nombre
Y para quedar esperándote,
desenredare a tiempo los hilos que nos separan.
Mientras tejo la urdimbre de mis días,
resisto todas las horas necesarias,
para esperarte al umbral de mi puerta.
Tu eres mi paz,
 protección,
mi sosiego,
deshaces mis ansias con tezon y ternura,
para llegar a estar juntos,
como flotando en una nube al horizonte cercano.
Cerraremos la puerta de nuestro espíritu
Y la palabra en la boca en silencio,
nos dirá cuanto nos amamos
Y nuestros abrazos abiertos nos acogerá tiernamente.
Eres un hombre de paz,
que un día en el calor del otoño te deslumbrastes,
En un bosque de abedules y robles
Y los elegiste de paisaje,
para estar siempre juntos en silencio y en paz.

“te evoco en cada despedida
Porque en mi sigue vibrando,
Las cuerdas que afino en mi cuerpo tu volcán”

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