Siento agua en mis ojos y
nueves de viento en mis manos.
Siento en mis pies
enloquecidas alas y jilgueros de música en mi garganta,
siento que todo en mí quiere volar.
Quiere ir a un arroyo
rumoroso, quiere enredarse en un balcón de arrullos grises.
Y perfumes amarillos tipas
y palomas.
Me atraen desde la
distancia que es verde y es planicie pura,
me llevan en sus brazos de
hojas frescas y de aguas de espejos cautivantes.
¡Al fin me ponen en los
tuyos!
Me ahogan tus ramas de
piel caliente.
Me sacude el elixir de tus
caricias, cual sublime pájaro de fuego.
Quiero que aturdas todos
mis sentido, quiero sentir un cerco,
que confunda mi cuerpo con
tu carne me aliento con tu boca, mi piel con tus ojos,
de humo y de miedo son
final.
Comúlgate conmigo, apaga
el viento que delira.
“Es
tu voz un bálsamo dulce
que
me busca,
en
oscura lejanía”
No hay comentarios:
Publicar un comentario