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viernes, 8 de noviembre de 2019

Siempre


Siempre seré tuya
en cuerpo y alma,
huyendo de los pesares,
dolores, resquemores,
me voy contigo por la vida,
depositándome toda en ti.

Siempre será horizontal mi silencio
que va a llenarse todo
porque unos labios,
los tuyos
 se abren suavemente en los míos.
Y fuiste voz al fin, tan hermosa
que puede confundirse con miradas.

Voz nunca servidora
de lengua alguna,
ni de sus palabras,
sólo son los teclados
donde tocas tu eterna melodía.

Siempre tu voz,
queda desnuda
porque es para mi inolvidable,
ha sido tu primera manera
de entrar en mí,
tu entrada por mi alma
como brisa todopoderosa.

Siempre te amaré,
aún flotando en suave
y rítmico andar
en movimiento bajo el fanal errante
de la luna confidente
de nuestro mutuo amor,
 pleno de goces y placeres.

Siempre escribiré poesías, versos,
palabras donde el Amor impera,
sueño el verso y soy feliz,
vertiéndolo en páginas al vuelo,
se agitan y rápidos
 se dispersan, se entrelazan,
 se entrecruzan
como musicales flechas en el firmamento.

Siempre cantaré
con estruendo de gloria
 al amor que me inunda
como un mar estallando
 en mí por doquier de mi cuerpo,
 vítores y clamores
entonando fiestas
en dúos de color entre
crujidos de notas augurales.

Más gozo en mi alegría,
 más luz en tu esplendor.
Siempre te recordaré
por estar tallado en mi corazón
y hacer saltar nubes de fuego
y huracanes
en mi cuerpo vibrante y deseoso
de ti en cada momento que te pienso.

Siempre existirá
una primavera en mi alma
al estar a tu lado plena de caudales de gozo
con los ojos cerrados de luceros
con tu cantar nocturno
con el que me brizas
y me entrego a tu eterno cántico,
por gracia tuya, ya no soy silencio.

Siempre al escuchar la lluvia,
seré tuya,
cuando la tormenta avance
rodeada de negros nubarrones
y el viento silbe más agudo,
 entre truenos errantes
y tropeles de relámpagos,
mi deseo por ti será más fuerte
y mi cuerpo palpitará ansioso de tu espera.

Mi corazón te siente llegar,
 una onda de fuego
arde en mi espíritu,
llenando los espacios infinitos.
Siempre te amaré,
en loca algarabía,
aún oponiéndose
a la simetría de la versificación,
yo te buscaré con mis prosas,
mis palabras, mis ideas,
como una mariposa
que sobre el rosal se posa
y proclama en el rosal
el triunfo del capullo de la rosa.

Siempre veneraré la poesía
como una visión que me traspasa el alma,
entre prosas y versos te amaré,
 seré tuya en cada monosílabo,
en cada letra,
las quiero por ingenuas,
por volátiles, por audaces
y cuando se asoman algunas de las estrofas,
mi corazón late y palpita
más a prisa
porque las escribí
siguiendo fielmente tu dictado.

Siempre mis versos
 llevarán todas mis ilusiones
volando como insectos de luz
en sus canciones.
Yo sé que en sus anhelos
estás siempre tu presente,
 hay horizontes para los mundos y los cielos
y sus alas sobre mi sien flotaron,
 yo sé lo que sintieron,
yo sé lo que soñaron,
siempre estar junto a ti mi amado.

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