Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Páginas
▼
martes, 8 de enero de 2019
A donde nunca fuimos
A donde nunca fuimos para esperar los ruidos
de nuestro amor lejano,
atravesaremos
los parques, los bosques, la selva ,los caminos,
para
encontrarnos otra vez juntos,
en esa
paz milagrosa que emana de ti.
Eres mi amigo, mi hermano, mi confidente, mi
amante,
Mi tierna sombra que guía mi camino,
Mi silencio tardío pleno de luz, esa,
la que tú
irradias desde tu alma.
Por el sendero que en el bosque de sombras
abre el
lucero, tu luz ilumina mi corazón
que
palpita hacia la luna que es temblor de manos
y palpitar de besos.
Y sentir en un instante inesperado
el
miedo a amar y dejarse amar,
miedo
a pasión desbocada,
miedo
a ser ramas entrelazadas
que
unirían como un bosque sombrío nuestro existir
bajo los gajos confundidos de los ligustros
anhelantes.
Miedo a ser naturaleza viva en la naturaleza
ya muerta.
“Si hubiera
sabido
la falta que me haces
no
hubiera malgastado
el tiempo que perdimos”
Abrazos sin destino
Abrazos sin destino, se van en el aire solos
y plenos de amor buscando un alma donde
posarse.
Van hacia el encuentro deseando con pasión,
hacia lo alto en horizontes lejanos.
¿A dónde encontrarán lo que necesito con todo
mi corazón?
¿A una alborada o a una penumbra?
Buscan unas manos que en los pliegues de mi
cuerpo
despierten mis pechos erguidos,
queriendo sentir el olor de una piel,
unos besos de miel que amaré siempre.
abrazos sin destino, temor a equivocarme
y que lleguen a quien no son destinados.
busco en la luz de la ausencia el susurro que
me llame y clame por mí.
Mi poema es ahora agua clara que corre lenta,
que toca y acaricia ramas entre suspiros de
amor,
que se enlazan en el aire crepuscular.
abrazos sin destino, ¡Qué sensación tan
profunda arrancas de mis entrañas!
¡Qué grito de amor y pasión desgarran al no
encontrar su destino!
Lentamente me sumerjo e la nostalgia al no
encontrar quien me dé su amor
respiro esa presencia esquiva que me niega
unas manos y una mirada tierna.
Me ahogo en mi propio silencio
para intentar escuchar una imagen de una voz
que guardo entre mis dedos como una flor de
música y cristal.
Voy intentando encontrar ese amor deseado
por mis tiempos vacíos y mis sueños ocultos.
Abrazos sin destinos, vacíos de caricias
no son una brizna viva, sólo un letargo
triste,
sin canto de besos, ni ritmos de danzas de
manos unidas.
Busco y con temor me encuentro la sombra que
me acompañe
lo que soñaba se esconde para cobijarme entre
encendidas manos.
Si encuentro el abrazo que alimentara mi
cuerpo y mi espíritu,
seré como una estrella fulgurante y brillante
en el esplendor del cielo
“El
silencio me trae
tu mirada temblorosa
en
oleadas de esperanzas
de
que llegaste a mi destino”
Estás en mí
Estás en mí siempre,
en lapsos
cortos y largos
pero siempre en el transcurrir aterciopelado
de mi vida.
Eres para mí el camino sin rumbo,
indestructible, hacia una libertad absoluta
con sabor a libre albedrío.
Estás en mí, tú amante mío,
lejano pero cerca,
muy cerca de mi vida.
Siento sin tenerte conmigo tu suspirar como
respiros de amor,
siento tus brazos rodeándome pero sin tocarme.
¡Qué extraño es!
No estás y estás en mí
como una lluvia de suavidades indefensas
para arrastrar mi sed
Te escucho, trasmites tu voz por el éter,
trayéndome a mí tus dulces palabras inquietas
para que yo esté en paz.
Estás en mí,
como las lágrimas que pierdo cada día
pensando en aquel camino sinuoso y resbaladizo
.
¡No te vayas!
te lo pido, ten paciencia,
pronto llegará aquel día,
donde la tristeza se transformará
en alegría, gozo y placer.
Estás en mí
como serena estatua de miel y de bronce
con abanicos de espuma que en el líquido
bosque
tu cuerpo ha madurado como fruto mágico
entre lentas caricias de las ondas
y el beso cien veces repetido.
siento al pensar en ti,
música de ondas mágicas.
Estás en mí,
eres una flor de cielo dormida a mi costado.
Me quitas ligaduras de polvo
y me levantas para el limpio canto del amor,
placer y gozo.
“El
aire salado y sensual
acaricia
la piel
la
que se deja besar
indolente
y feliz “