Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Páginas
▼
domingo, 13 de enero de 2019
Sin libertad
Sin libertad,
¿a dónde irás?
Te la quitaron y tú la ofreciste
como en bandeja de oro
con pétalos de rosas al mejor postor.
La vida entre tambores
que andan por tu sangre
no merece ser vivida,
trasmitiendo la maldad,
los celos,
la envidia,
la ignorancia.
Sin libertad
vives en un submundo profundo,
la luz no te ilumina
como en una galera encadenado
y tu mente divaga
en recuerdos ingratos
y hablas sin pensar
que hieres y lastimas.
¡Basta ya!,
medita contigo mismo,
reencuéntrate y haz que el amor,
el verdadero te envuelva
en una túnica de lentos llantos.
Sin libertad,
mudo levanta tus brazos
y clama por paz y paciencia
como si pudieras salir
de entre los escombros
de pesadumbres
y bajezas en las que estás sumergido.
Yo tengo mi rostro feliz,
mis libres brazos
y todo cuanto tengo,
es Amor,
lo más sagrado
que a raudales sale de mi pecho
aún a pesar de que crean
que no tengo cualidades
de ser humano sensible,
de que soy pérfida y arpía.
Viven en la equivocación del no saber,
del no vivir intensamente,
de tener un corazón duro
como un roquedal
o roto en cenizas.
Sin libertad,
no piensas,
no razonas,
eres intolerante
y te vas desgastando
con el tiempo,
dando valor a lo mísero
y pequeño por conveniencia propia.
¿Sabes lo que significa
valorar a alguien?
¿Sabes defender lo querible?
¿Proteges a quién te quiere?
No, eres calculador
en tu cueva sin amor,
no das ya más valor
a las cualidades,
sólo te interesa
lo superficial y fútil,
no lo verdadero y único.
Sin libertad
aún cuando creas tenerla vivirás
sin lo más preciado de este mundo,
el amor incondicional.
¡Qué solo quedarás
sin espigas de amor en tus brazos!
Todo cuanto en la vida quieres gozar
no te pertenece a ti,
es de los otros,
los que te rodean
en un mar de la nada,
en un valle de las sombras
donde el frío te rodeará
y la felicidad huirá de ti,
sin nada en tus frías manos,
aún cuando creas tener todo.
Tenías inteligencia y coraje,
piel y pechos duros para sufrir
y vencer los golpes,
los ultrajes,
los manejos de gente necia
y no supiste abandonar
lo que creías necesario
y llegaste al final.
¡Cuán poca fuerza la tuya! ,
entre el polvo
pero con necesidades materiales cubiertas,
permitiste que invadieran tu libertad
y quedaste desnudo y solo.
No supiste ni pudiste valorar
lo que te conducía al sendero
luminoso de la felicidad.
Cómo decirte
¿Cómo
decirte
que te
busco en el más allá,
en
horizontes,
en el
orbe todo?
¿Cómo
decirte dónde estás,
tú, el
ausente,
el
inquieto peregrino,
el
aventurero,
buscador
de amores ocultos?
¿Cómo
decirte
que
espero que vengas a mí,
despacio,
en silencios
umbríos?
¿Cómo
decirte
que te
busco en cada sombra?
¿Cómo
decirte
que en
el bruno rincón
veo tu
figura esbelta
como
esencia luminosa rodeándome
en su
cerco de amor?
¿Cómo
decirte
que te
bebo con mi aliento,
que te
acuno con mis labios,
que te
trizo con mis abrazos?
¿Cómo
decirte
que me
abraces para susurrarte,
suavemente,
que
eres el amado esperado,
el
misterioso ser que inundó mi alma?
¿Cómo
decirte
de mi
vacío encendido
en los
espejos rotos
de tu
espíritu desdibujado
que me
ahoga desde tu distancia?
¿Cómo
decirte,
al fin,
que te
amo más allá del amor,
que te
deseo más allá de tu cuerpo,
que
dominas toda mi razón,
desgranando
mi piel?
¿Cómo
decirte
que te
quiero mío
y me
quiero tuya
hasta
la eternidad?
¿Cómo
decirte
que
extraño tus caricias leves y suaves,
tus
abrazos de silencio,
mi
imagen en tus recuerdos?
¿Cómo
decirte
que
extraño tu voz,
ese
bálsamo errabundo
que me
busca en la oscura lejanía?
¿Cómo
decirte
que mi
angustia espera tu presencia
para
seguir existiendo para ti?
¿Cómo
decirte
que si
no te encuentro mi pasión
se
convertirá en polvo de cenizas
y
tendrás que armarme
buscándome
con tus besos
intensos
y furtivos?
¿Cómo
decirte
que
necesito tus labios
y tu
aroma de amor en flor
para
que no exista más en mi vida
esta
ausencia tenaz?
¿Cómo
decirte que añoro
tu
presencia para sentirme
como
naranjal en flor
donde
los azahares
me
hacen temblar de felicidad?
¿Cómo
decirte
que
extraño tus manos ruborosas,
plenas
de caricias y calor?
¿Cómo
decirte
que me
ames para que sea mi piel
de abeja
tibia palpitación
cerca
de tu corazón?
¿Cómo
decirte
que
cerca de ti,
tus
ojos con sus fuegos de amor,
de
cálido verano me atan a ti
en cada
mirada errante?
¿Cómo
decirte,
amor,
que al
estar junto a ti,
una
música áurea del éter,
lejano,
colma
mi alma en plenilunios
no más
solitarios?
¿Cómo
decirte
que te
ruego que me ames
como un
narciso
bebido
por el sol de la tarde
mientras
mis manos buscan
el agua
de tu manantial?
¿Cómo
decirte,
ya
ahora,
en este
instante,
entre
canciones
y
leyendas que tejen nuestro amor
que lo
nuestro perdurará por siempre?
Pienso en ti
Pienso en ti
y no se si es cierto que te amo
o lo sé tanto que temo
que ese amor me traiga llanto.
Sólo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.
Pienso en ti
y espero que te acerques,
quisiera sentirte cercano.
Todo hace el amor con el silencio
que puede ser como un fuego
o un templo de luces.
Pienso en ti,
quiero apretar tus manos
y me corre un secreto en la piel
que es feliz y ansiado.
Pienso en ti, te siento y miro,
lejanas,
mis palabras,
más que mías son tuyas
y de mis manos surgen
los poemas de amor que tú
inspiras
porque llenas mi alma
toda de sortilegios mágicos y
poéticos.
Quiero que los oigas,
que te lleguen proféticamente
puros
porque voy tejiendo
con todos los poemas
un collar infinito
para que te envuelvan
y no te alejen nunca más de mí.
Pienso en ti
y en el equilibrio cósmico de la
noche
mi voz interior me despierta,
me pregunto porqué busqué
en mi ser profundo
para saber lo que me
desconcierta.
Pienso en ti,
muchos afanes de días,
muchas noches sin estrellas,
pondré un manto de olvido
sobre este dolor que me aqueja.
Pienso en ti constantemente,
construiré este poco de vida
con lo poco que me queda,
pero aún tu voz no se calla,
me agita,
me apena.
La noche está terminando,
ya entra la luz primera,
es una noche que pasa
y ella se irá con el alba.
Si todas las noches pienso en ti
y sueño contigo
¿por qué no vivo en un sueño?
Pienso en ti,
imagino eres el viento,
rozas mi cara,
mis manos,
tocas todo mi cuerpo
y en su silbido apacible
puedo sentir tu aliento.
Cuanto estás tú callado,
pienso eres mi silencio.
Me tocas con tu mirada
y me recorres toda
y mi alma vuela apresurada
cruzando mares,
desiertos.
Pienso en ti,
en nosotros no existen fronteras,
tampoco tiempo,
quisiera tener alas para volar
y estar a tu lado acompañándote
y apoyándome en tus brazos.
Pienso en ti amor,
te pienso con ansias
de frenesíes y pasiones,
cuando me abrazas siento
que tuve contra el pecho
un palpitar sin tacto,
cerquísimo,
de estrella que viene
de otra vida.
Pienso en ti,
porque te alejaste
y siento sobre el alma
esa opresión enorme
de sombras que dejaste,
de palabras,
sin labios,
escritas en papeles
que vuelan con el viento,
dejándome tan solo
el hueco de tu cuerpo.