Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 25 de enero de 2019
Ritmos y silencios
Ritmos y silencios,
la naturaleza toda,
siempre la misma y diferente,
nos conduce a momentos
únicos e inolvidables.
Dame a beber la poesía en el
raudal
de inspiración que es fragor de lucha
en el día y en la noche meditación.
Una melodía de lejana orquesta
viene con el día y anda en la floresta.
¿No ves alma mía
que el silencio se aquieta
entre algarabías y festejos?
Entre ritmos y silencios,
el silencio avanza y ante él,
la esperanza del vivir entre
ímpetus,
anhelos,
deshoja una flor y el alma recibe
dicha,
alegría,
surgiendo sin querer versos,
palabras de amor,
prosas poéticas.
Prefiero los ritmos,
las cadencias,
las canciones,
ya que el silencio
puede ser un humo congelado
sin olor a combates,
un perfume que estuvo,
un color que exprimió su gama de
color,
el acto,
revelado en un veraz espejo.
Los ritmos son palabras,
extendiéndose de una vez a sí
mismos,
es plenitud de amores,
plenitud de periplo.
Ritmos y silencios,
juntos se entremezclan,
se enhebran en hilos de plata,
son dos ingredientes:
siempre y nunca.
Del silencio al silencio.
Tal el viaje completo.
En el trayecto,
ritmos, bacanales,
algarazos, proezas musicales,
poemas de amor que vuelan.
Pero, en ambos confines del
paisaje,
silencios.
Es como un viaje,
es la vida,
en ambos confines
del paisaje del existir,
silencios.
Uno gesta el abordaje,
impío,
el otro acecha
entre corales engañosos,
las fauces abismales,
prontas para el viajero de la vida.
Ritmos y silencios,
en motín valeroso y vocinglero,
como ángeles rebeldes,
nos alzamos para burlar el férreo
derrotero
y encontrar el sendero luminoso de la vida,
el de la alegría,
amor,
placer y gozo.
Más por más
que hurguemos nuestro destino
está en el timón el rumbo
escrito de cada viajero.
Un bandazo final y naufragamos,
voraz silencio engulle nuestro
grito
pero con todas nuestras fuerzas
e inagotable energía
emergemos a la luz
que nos hace estallar en cabriolas y danzas.
Ritmos y silencios,
nuestra vida nos disuelve
con la espuma del mar,
nos remonta con la bruma,
nos desbrida con el viento
y con un hondo estremecimiento
se aquerencia en nuestro interior
el deseo único de amar hasta la
muerte.
Destellan en nuestro derredor
un símil de paraíso,
un horizonte claro y puro,
un límpido cielo azul
entre deslumbrantes colores
de crepúsculos cambiantes
y así entre ritmos y silencios
nuestra vida se desliza entre hechizos,
magia de amores y desamores,
entre combates sempiternos
en búsqueda de la verdad de amor
sea tan solo un momento.
Propósito de vida
Cual
propósito de vida me entregué a buscar el amor que había perdido en caminos
entrecruzados y en completo silencio.
Caminé
entre mantos de agua salada
por
mis lágrimas que inundaban mi pecho.
Desapareciste
en el vacío del abismo insoldable donde yo a gritos clamaba por ti.
Lo
único importante era encontrarte en algún instante de mi vida.
El
silencio me trae tus ojos de perlas temblorosas,
el
murmullo de la calle fragoso me alza por la ventana
en
oleadas de viento y humo
con
la esperanza de que vienes hacía mí
Y
ya vienes…
Pero
no vienes…
Siento
que mi propósito se cumple,
te
siento llegar con una semisonrisa triste en tus labios
y
una mirada lejana en tus ojos.
¿Es
que acaso has dejado por otro lar, otro amor que viviste pensando en mí?
¡Oh,
qué tristeza!
Tu
vida ya no es la misma pero de a poco la reconstruiré para que vuelvas a ser el
todo en la mía.
Pienso
en tus caricias tibias y tenues que corren ansiosas
sobre
mi cuerpo estremecido por ti.
Todavía
me duelen las manos que me faltan
las
que hicieron música sobre toda mi piel.
Todavía
me duelen las manos que me faltan,
aquellas
que me guiaban para hacer poemas de amor.
Propósito
de vida, no es plasmar utopías,
es
conducirme por la forma viable para que lean mis poemas de amor y reflexionen
para vivir plenamente el Hoy de cada instante.
El
tiempo pasa y aún no veo el por qué el mismo ir y venir,
nacer
y vivir, buscando un propósito
y
poco a poco percibo algo diferente, algo que no es de todos los días , es la
ilusión de ver un nuevo resplandor,
un
nuevo vivir, encontrando el amor siempre esperado.
El
amor que me haría sentir entre nubes
haciendo
vibrar mi corazón porque sin él mi vida no sería más que una esperanza sin
cumplir, una vida vacía.
Mi
propósito en la vida es vivir para amarte y amarte para así poder vivir.
“¿Por qué estás tan triste?
¿Por qué no hablas en palabras
si yo te veo con sentimientos?”
Leyenda de mujer
Leyenda de mujer, aún sigo temerosa en las noches,
deambulo por la casa y me asusta pensar que no estoy
sola,
que me persiguen
las sombras de fantasmas misteriosos
en los espejos provocándome con sus ojos lascivos.
Pero, de esa legión
de hambrientas sombras,
sólo hay una que
quisiera rescatar,
la de tu cuerpo
exhausto después de la batalla
en que fui tu
victoria,
¡ tú agradecida recompensa!.
Leyenda de mujer,
todo vuelve con los recuerdos sin olvido,
momentos nuestros, sólo nuestros,
que elevándose en el silencio,
se tornan presurosas a hacerse vivir otra vez y otra, otra.
En nuestros momentos de placer los años son
la ilusión de un sueño.
El silencio, las
mentiras y las falsedades son viaje sin retorno.
La soledad pasiva
y cómplice nos obliga a soportar nuestra lejanía.
Leyenda de mujer,
entonces vino la noche
hasta la orilla de la vida.
Oscura embriaguez
que llevé hasta el estanque
mi cuerpo ya ido
para siempre.
Pero llegaste tú, con
tu luz y pureza
a rescatar lo que
quedaba de mí,
eras amor, ternura, dulzura plena,
era la paz que yo
esperaba siempre
y me tendí hasta
tus brazos con pasión.
“Eres el reposo deseado,
la palabra lenta y pausada,
el
acogedor nido
pleno de serenidad”