Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 30 de enero de 2019
¿Te encontraré algún día?
¿Te encontraré algún día?
yo estaba detenida en el grave concierto del otoño,
escuchando como
los violines agitaban un mar de hojas
y tú llegaste desde tu lejanía,
de tu horizonte grave como un ceño fruncido
y con una leve
sonrisa disipaste para siempre
las neblinas que envolvían tristemente mi alma
desolada.
Mi corazón descansa ahora
en la rama breve de tu pecho
y aunque muera, sé que vivo en los lirios futuros de tu cuerpos .
¿Te encontrare algún día?
no importa, si me sucede
ya estoy entre tus brazos estremecida
en esta cercana lejanía.
En el rojo silencio
De tus ríos interiores bien oculta
Duerme la esencia
de tu ser
que adivino en la fugaz luz de tus ojos
que me buscan desde la distancia.
Ha de estallar mañana
este amor mío
oculto retenido en pimpollo donde mi alma,
cercada de tinieblas,
al infinito se alarga.
¿Te encontraré algún día?
Quien lo sabe,
te buscaré entre el follaje de tu prado
y en el fresco temblor
de su rocío ,
repasaré
ciudades ,explorare ríos
e indagaré por
el mar mi cantado.
Tú no estás en el verde levantado del
árbol
Donde perdí mi virginidad y mi albedrío,
ni en el viento caliente del estío
ni en la orilla del mar embravecido.
¿Dónde estás?
en mi alma muy dentro,
donde nadie nos toca
donde estamos siempre juntos.
“Te buscaré
siempre
ya
que perdida en tu embeleso
te
llamo hasta quebrar mi voz,
por eso sangra mi corazón y me
derramo”
Siento que estoy sola
Terriblemente sola en un lugar extraño, misterioso,
silencioso y la oscuridad me envuelve poco a poco.
Estoy triste, la tristeza me hace temblar toda, mi cuerpo trémulo y diáfono
se va por camino un camino sin fronteras, a la nada.
No soy nadie, estoy sola, me dejó el amor inventado, el amor que no
existía, el amor totalmente desconocido.
Siento que estoy sola, sin él no soy nada, ni un pedacito de cuerpo, ni
un pedacito de alma.
Desaparecí en la niebla envolvente que me oculto tras un velo de gasa
sutil y negro.
Sin él no puedo vivir, era mi alegría, mis tonteras, mis confidencias,
mis secretos, ahora no soy nada, me falta todo.
Por favor, te esperare siempre, en algún instante de tu vida te
acordaras de mí y pensaras en una mujer poeta, muy pero muy pero muy loca, que
te deseaba con tinta el alma y su cuerpo clamaba por ti.
Sí era una de tus enamoradas te dije que no lo era, no era cierto, te
amé y te amo con mi cuerpo deseoso de ti y mi alma clama por ti.
¡Ven a mí por un instante tan sólo!
¡Ven, acógeme en tus brazos como a una luciérnaga fugaz que llega y se
va!
“la
vida es breve
el
amor lo es más aún
pero
la tristeza perdura
siempre
en todo el existir”
Necesito saber
Necesito
saber de ti,
¿cómo
me encontraste?
¿quién
eres?
¿por
qué me llamas mi reina y no sabes quién soy?
Necesito
saber si existes,
si
estas en esta orbe tan desquiciada y caótica,
¿Por
qué quieres compartir tu vida
con
alguien que es tan sólo una mujer poeta
que
escribe palabras sagradas de amor,
pero
tan sólo compartidas con los seres susceptibles
a
los pensamientos que fluyen si cesar en mi mente?.
Tú,
el desconocido, el fugaz, el pensado,
el
que siempre aparece de improviso en mi mundo virtual.
¿Qué
buscas?
Sólo
puedo darte mis frases, mis poemas,
es
el único patrimonio que tengo.
La
vida en sus giros impetuosos,
en
sus redes cíclicas unen seres de todo el orbe
sin
saber la causa y la consecuencia.
No
quiero que me hieras, ni me lastimes,
el
dolor es santo cuando el alma llora
y
mis lágrimas déjalas en el manto de mi pecho puro y casto.
La
esencia de la vida no es reír en la aurora
es
fuente sonora de penas, alegrías y amores.
No
desates en mí el dolor bravío que él despertaría en mi conciencia lo límpido de
mi valer.
Mi
desconocido esta es una carta de estrofas sentidas,
déjame,
no me busques más, necesito compilar mis versos para reunirlos y escribir en
paz mis poemas de amor.
No
me busques más,
no
me atosigues,
déjame
ser libre como pájaro andariego,
soy
una pasajera de la vida,
libre
y sin trabas en mi corazón ni en mi alma.
¿Qué
pueden hacer en las fragosas tempestades del mundo
mis
versos mariposas que al fin vuelan?
Deja
que lleve todas mis ilusiones volando por las nubes
con
mis cánticos alicaídos y mis versos elevados,
que
los quiero por ingenuos,
pienso
que vuelan,
sólo
porque mi frente roza las alas de las gaviotas libres.
Los
quiero por audaces.
Yo
sé que en sus anhelos hay horizontes
para
los mundos y los cielos.
¡Desaparece
ya!
¡No
te quiero en mi vida!
“Así si ha de caer en pleno vuelo
verán caer mi corazón gigante.
iluminando la amplitud del cielo
ebrio de luz como una estrella errante”