Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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lunes, 4 de marzo de 2019
Una noche más
Una noche más sin apenas darnos cuenta,
cada segundo,
cada minuto,
cada instante,
pasa como si no estuviéramos en el existir del Hoy,
con sus instrumentos, con su orquesta de
lluvias y súbitas claridades.
Y una noche más y apareces tú en mi memoria,
tú, el escondido, el siempre esperado.
Venía, pues, la noche y con ella el diálogo
de sombras.
Aire, pájaro que no perece,
oscura luz que llamamos tacto, cuando la
noche es vuelo insomne.
No somos del aire que perdura,
somos tiempo, raíces ondulantes de la
primera voz,
formas efímeras del espacio.
Una noche más y en su afanoso sueño de
sombras,
otra vez será el retorno a esta corporeidad
mortal y rosa
donde el amor inventa su infinito.
Ya el amanecer cuando la noche es apenas
noche
y hay trasluces en la tiniebla,
claridades en secreto, susurros de estrella
a estrella,
surgen las palabras que esperan ser
escritas,
anhelosas de verse en un papel para
amanecer como un poema de amor.
Mientras el amor espera escondido en
recóndito lugar al que tu y yo nos encontramos,
el ayer será el Hoy,
nos inundará la luz de la alborada
y nuestro amor se reavivara.
Una noche mas que se convirtió en
inestables sueños de amor
del recordar nuestras manos buscándonos a tientas
de nuestros abrazos furtivos,
de nuestros labios besando el vacio.
y en nuestros sueños nuestra alma pervive
el prodigioso saber
que nos hayamos juntos como un milagro.
“La
noche como larga espera
es
casi un latir del corazón anhelante de amor”
Siento que estoy sola
Terriblemente sola en un lugar extraño, misterioso,
silencioso y la oscuridad me envuelve poco a poco.
Estoy triste, la tristeza me hace temblar toda, mi cuerpo trémulo y diáfono
se va por camino un camino sin fronteras, a la nada.
No soy nadie, estoy sola, me dejó el amor inventado, el amor que no
existía, el amor totalmente desconocido.
Siento que estoy sola, sin él no soy nada, ni un pedacito de cuerpo, ni
un pedacito de alma.
Desaparecí en la niebla envolvente que me oculto tras un velo de gasa
sutil y negro.
Sin él no puedo vivir, era mi alegría, mis tonteras, mis confidencias,
mis secretos, ahora no soy nada, me falta todo.
Por favor, te esperare siempre, en algún instante de tu vida te
acordaras de mí y pensaras en una mujer poeta, muy pero muy pero muy loca, que
te deseaba con tinta el alma y su cuerpo clamaba por ti.
Sí era una de tus enamoradas te dije que no lo era, no era cierto, te
amé y te amo con mi cuerpo deseoso de ti y mi alma clama por ti.
¡Ven a mí por un instante tan sólo!
¡Ven, acógeme en tus brazos como a una luciérnaga fugaz que llega y se
va!
“la
vida es breve
el
amor lo es más aún
pero
la tristeza perdura
siempre
en todo el existir”
Hasta el final te quiero
Te quiero, sí te quiero, por ser leal, por ser
sincero,
ser como ere, especial y único.
El silencio me trae tus ojos de perlas
temblorosas
en oleadas de viento y humo,
con la esperanza de que ya vienes.
Pero, no vienes,
dejas tu perfume detrás de ti.
Te quiero por tu sonrisa.
Por tu humor ácido, anecdótico,
y a veces un poco burlón,
pero aún así te quiero.
Pienso en tu sonrisa
y tu sonrisa está conmigo
y está clavada en mis ojos
desde esta lejanía tan distante.
te quiero por saber comprender.
Te quiero por escuchar
te quiero por tu grandeza desinteresada
te quiero tal cual eres.
No quiero ver la soledad
de saberte tan lejos,
de no escuchar tu voz vibrante y cálida.
Te quiero por tus ocultos besos furtivos,
por tus palabras de amor que jamás escuchare.
La niebla torva del silencio
ahoga tu luz ausente
de mi cuerpo ávido de ti.
Te quiero porque existes,
porque eres como la sal
traída por el viento
Que pega y se va.
Te quiero porque estás en mí.
Enlazada tu alma en la mía
como una sombra de mariposas frescas
como una ciega luz de sombra furtiva.
Es mi camino hacia una libertad madura
con sabor a frescura en este deshojado otoño
de mi vida.
Te quiero y siempre te querré.
“Allá
voy con mis delirios
A
saborear la paz de tu amor”