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Causalidad extraña



Causalidad extraña,
te conocí
y en ese instante mi vida cambió,
te cruzaste en mi camino
y juntos vimos muchas lunas pasar.

Nuestras almas no se encontraron
y comenzaron a entonar cantos extraños
que anunciaban en la noche del alma
una aurora nueva
donde en las páginas en blanco
fueron apareciendo frases,
palabras,
versos de amor
plenos de frescura y júbilo.

Causalidad extraña,
todo tiene una razón,
un por qué,
que nos elevan en suspiros
por los aires de colores
y notas sincopadas.

Es que el amor,
extraño sentimiento,
nos une en un todo
y es en vano luchar.

¿Adónde iré sin ti?
no quiero el vil causal de dolor
y pena en mi alma,
te quiero a ti
para que juntos recorramos
nuestros caminos.

Causalidad extraña
que al encontrarte inspiraste
en mi alma sonora,
flotantes alas plenas de armonía,
silencio azul en las etéreas alas
con un ritmo sin fin,
que descienden por diáfanas escalas
el juego de palabras y de ideas.

Extraña sensación,
por ese algo que nos hizo encontrar,
sembrando en mi mundo interior
un amor puro y verdadero
que me hizo nacer versos de adentro,
de allí,
que son para ti,
si no los quieres,
separando la estrofa
te los puedes llevar.

Causalidad extraña y feliz,
tu aroma me envuelve,
tu silencio escucho y en mis versos
quedo inmóvil esperando
que te envuelvan.

Causalidad extraña,
te siento lejos y estás conmigo,
te siento a mi lado
y estás muy distante,
somos la luz de dos.

Mis versos giran en mi sueño alado
y se posan en tu frente
como un beso perfumado de alelíes.

Causalidad extraña
que deja en mi alma soñadora
lirismos cultivados en vergeles florecidos
donde el corazón en el ensueño
se inspira y vuela al espacio
con las alas de todas mis canciones
sobre nubes de ilusiones rosas.

Causalidad extraña,
como dos estrellas errantes
en el inmenso cielo,
profundo y luminoso
nos encontramos para amarnos
en pleno vuelo.

Da lo mejor de ti



Da lo mejor de ti si quieres recibir el amor,
sin esfuerzo, como una luz que se encuentra con otra luz
y quedas iluminando el mundo
para que brilles centelleante en el cielo
y así te encontrarán.
Da lo mejor de ti, a todos,
con tu corazón abierto y cálido
para que tu amor encienda mil amores.
Y así la claridad triunfante,
vuelve en la nave de la nube blanca
y el canto de la aurora
se hace más denso cuanto más se aclara.
Da lo mejor de ti
y eleva al cielo tus plegarias
para que la paz,
la piedad,
la fe,
el amor,
perduren por siempre,
siempre.
Están prontas mis manos a este ruego,
entre laureles y mirlos,
y así los vientos serenados
y los ríos que bogan su artificio,
llevarán el amor
hasta los más recónditos lugares.
Siento latir en mi pecho
mi corazón pleno de cánticos unánimes
y brilla mi alma por el logro de mi deseo.
Da lo mejor de ti,
lo que está escondido en ese pequeño lugar de tu pecho
da amor,
caridad,
comprensión,
solidaridad,
fe,
esperanza y amor
y el mundo por fin será una tierra de felicidad.
Siento amor, mucho amor,
el estar enamorada de la vida me reconforta,
me da serenidad y paz.
Éste poema es un mensaje,
es una mano extendida,
recíbelo en tu corazón,
poema que conlleva a que el amor
vibre en cada uno de nosotros.

                                                         “En el rápido raudal
                                                         de la vida,
                                                         no pensamos,
                                                         no sentimos,
                                                         sólo vivimos”


Tus evasivas palabras




Tus evasivas palabras son como el viento
durante una tempestad que aproxima
la copa de los arboles  a la cima para ser
con sus hojas y ramas el nido de los pájaros nocturnos,
escondidos entre sus plumas
y que en otros horizontes deambulan perdidos en la noche.
Palabras perdidas, huidas,
no llegan hasta mi,
no las encuentro
y me desespero por no escucharlas.
son tuyas amor mío,
deben llegar a mi alma,
porque de lo contrario la felicidad se enmohece
y el silencio se puebla de dolores.
tus evasivas palabras,
 son como un crespón
que entenebrece nuestro nido.
en tanto doblan lentas las campanas para decirnos
que así pasan todas las venturas humanas.
nuestras cartas descoloridas como  un pañuelo de flores secas,
sobre las cuales caían suavemente ,
aparte alguna vez nuestras lágrimas que son testigos fieles.
tus evasivas palabras duelen en mi pecho,
las quiero ciertas,
las quiero conmigo,
no por el aire en altas nubes.
¿Por qué este silencio entre tú y yo?
¿Es que acaso la vida nos está separando y no nos encontraremos más?
no es posible mi amado,
te alejas  cada momento mas y en mi se van acumulando ramilletes de miedo.
tus evasivas palabras tienen que volver a mi alma
Iluminando definitivamente de paz mi corazón con la palabra total que se dice y nunca termina de decirse.
y si esto sucede un quimérico sueño, como de primavera correrá raudamente hacia mi alma,
que espera tus palabras de amor con desesperación.

                                                               “En el latir de la ausencia
                                                               la voz sin sílabas
                                                               son puertas abiertas
                                                               al más allá”