Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Páginas
▼
jueves, 13 de junio de 2019
Inspiración divina
De
mi alma surgen
desde
el fondo secreto de mi interior,
palabras,
frases, poesías de amor,
que
me dan todo lo necesario
para
querer seguir viviendo,
en
el Hoy y en el Mañana.
Como
por una ventana
salen
al exterior buscando anhelantes
papeles
en blanco para volcarse en ellos.
Inspiración
divina
¡Ah!
Si no fuera así,
quedarían
agazapados en mi interior
como
un mar marmóreo de arena triste,
De
vocablos sin sonidos.
Inspiración
divina
Imágenes
de sorpresas mágicas,
alfabetos
en hojas sin tachas,
Puntas
de agua,
monosílabos
brillantes
Sol
Luz
Tú
Yo
No
Que
para siempre se clavan.
Versos
de esperanza noble,
clausulas
blancas,
lentas,
pasan
sin cesar.
Gran
retórico el vapor de olas,
compone
con ellas de celestes temas,
odas
lejanas.
Inspiración
divina
Y la
escritura más rara
la
que llega y ya se fue,
la
indescriptible,
la
rápida y fugaz
la
que con plumas veloces
sobre
otras precipitadas borras,
apenas
escribieron lo escrito,
Por
otras olas.
Inspiración
divina
¡Ah!
Si no fuera por esa ventana,
las
páginas,
las
páginas de color
serían
siempre las mismas.
Los
poemas de amor están durmiendo
en
praderas de papel
sobre
la grama menuda
de
la letra de los libros.
Inspiración
divina
Cuando
repase algunas de la estrofas mías,
mi
corazón se asombra de lo escrito,
¿Es
verdad?
Lo
escribí sin darme cuenta.
Mis
poemas llevan todas mis ilusiones,
volando
como insectos de luz en sus canciones.
Inspiración
divina
Mis
poemas así los inspiraste tú,
mi
numen,
mi
amado amante,
los
quiero por ingenuos,
porque
vuelan alto,
los
que nunca se cansan,
de
llevarle a los siglos,
las
hojas de la mañana,
pluma
tras pluma.
Inspiración
divina
Necesito
beber la poesía,
en
raudal de inspiración,
que
es fragor de lucha en el día,
y en
la noche meditación.
¡versos,
con ímpetu alado,
al
ideal ascended
y en
las estrofas verted
con
amor al mundo entero.
Déjame amarte
Déjame amarte,
amor, que tengo el universo para darte
y todo mi ser para acariciarte con una ternura infinita
que se hace más grande cada vez.
Amor, déjame encontrarte,
déjame descubrirte,
déjame ser de ti
como la luz del sol,
como la flor y su aroma,
como una paloma y el cielo azul.
Déjame amarte,
enseñarte a amar,
ser la sangre en tus venas.
Déjame ser una delicada cadena de flores
que aten nuestra libertad y seamos el uno para el otro.
Déjame amarte para toda la eternidad.
Soledad no más,
tú me acompañarás
y de mi propia pena me libertaras.
Sólo quiero oír tu voz,
aquí a mi lado
y si una boca en la boca me besa
la felicidad ligera me inundará
déjame amarte.
Llévate mi tristeza por la noche,
esa, la que era mía,
bien mía, pensaba decirla en versos
darle forma como dan las lágrimas,
forma tibia al dolor de adentro…
Pero estaba clara la noche
y el papel esperó en vano
anduve pensado en ti por las estrellas
y el aire y el olor de acacia,
todo era como un corazón tendido a la confidencia.
Déjame amarte
como tu secreto divino, ansioso
y torpe, a tu vera me quedo esperando
que tú me enseñes el lenguaje de tu amor
y me lleves a la claridad de lo incognoscible,
paisaje dulce pleno de vocablos de amor.
Déjame amarte con todo mi corazón
latiendo por ti
y espérame allí en ese refugio tibio
que son tus brazos
donde allí me esconderé de por
vida.
Déjame amarte,
¡serás feliz por siempre
con mi amor intenso, ingenuo y
verdadero!
Tu recuerdo serás tú mismo,
ahora ya puedo olvidarte
Porque ahora, estas aquí a mi lado.
Amor sin dueño
Amor sin dueño,
quiero que mi alma se
eleve hacia lo alto
entre suspiros
entrecortados y anhelos de amar
con total intensidad
haciendo palpitar el corazón
con ritmos
placenteros
y sin ansias ni
afanes,
sin que un ser me
esconda entre sus brazos
y no pueda sin
límites amar hasta el infinito.
Necesito que mis
armoniosas
y pequeñas risas y
lloros en flor
se congreguen al son
de las alas
de mis sueños.
Mis frases,
mis estrofas de amor,
son nubes que flotan
y para ello hay que
tener luz de estrella
para iluminar mi vida
en silencio plácido y
sin fin.
Amor sin dueño,
quiero ir por veredas
de la tarde perdida y
sola,
sin sentir el cercado
de ramas
que quieran
encerrarme
con trabas ni
cerrojos.
No quiero que nadie
pase por mi mente
como un aire domado
con ramas verdes
que cercan mi
sosiego.
Amor sin dueño,
no se atreva ningún
ser a entrar
en el plato sonoro de
mi silencio
queriendo quemar
la llama hirsuta de
mi frente
como un ave de marfil
en primer vuelo.
No quiero ser un
pentagrama vacío,
me quiero llena de
notas
que palpiten en mi
alma
encontrando los
versos,
las prosas,
que abren las alas y
vuelan
levantando un
remolino de cadencias
que como ecos lejanos
llegan
a horizontes
cercanos.
No deseo que mi
corazón de poeta
sea un rojo sol
prisionero,
quiero sentirme libre
para amar
con todo mi espíritu
por doquier,
aquí, más allá,
lejos,
en infinitos
espacios.
Necesito cruzar el
éter
dormitando en el
silencio blanco
de la luna llena
o como en potros de
llamas
cabalgar en los
cometas.
Hundirme libre en el
mar
o bajar libre al
abismo
donde la luz no
penetra
y donde millones de
ojos me sorprenden
y contemplan,
son los diamantes
que el gnomo amontonó
en sus cavernas.
Amor sin dueño,
vuela, corre,
descansa,
se lo coge a puñados
como al mar
y cae sobre las almas
que me rodean
en un sueño eterno
sin despertar ya más.
Suelto, escapado va,
sin que se sepa
dónde,
sí pisando los cielos
que miramos
o bajo el techo que
es la tierra nuestra,
inasequible,
incierto,
eterno jugando a
existir siempre
y a su paso en las
altas madrugadas
unas alas invisibles
lo golpean,
lo llaman, lo
necesitan,
es el amo seguro que
se cierne
volando a ras de
tierra
para todos en un
enamoramiento total de la vida.