Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Páginas
▼
martes, 15 de octubre de 2019
Si tan solo…
Si tan solo te fueras por un
instante
y al otro te tuviera
conmigo,
latirían tus pasos
en todas esas vagas sombras
de ruidos,
tenues,
que suenan a ecos
en la alta noche estrellada.
Si tan solo pudiera
acercarme a ti
y darlo todo por tan sólo
una mirada,
surcar por los mares
y poder verte
aun cuando siempre estás en
mi presente.
Si tan solo pudiera detener
el tiempo,
si estuvieras frente a
frente…
caería desfallecida ante tu
sonrisa
y podríamos contemplarnos
en los aires tersos del
cielo infinito.
Todo sonido en eco tuyo
me lo convierte el alma que
te espera.
Vienes solo hacia mi
y tus pasos se sienten
siempre de estar viniendo
por la ausencia,
Dando ese largo rodeo
que das para volver.
Si tan solo pudiera vencer
las leyes que rigen el universo
y llevarte de la mano muy
lejos,
donde estemos tú y yo,
hacia los astros mas
lejanos,
a las estrellas más
distantes,
y susurrarte al oído
suavemente mis verso de amor
para ti.
Si tan solo pudiera cambiar
en un segundo mi tristeza de
ayer
y ser la melodía que tu alma
enamorada
hoy desea escuchar,
quisiera llenar los huecos
de tu alma
con ternura infinita
y hacerte suspirar
al contemplar la luna
en cada anochecer.
Si tan solo pudiera ser luz
y desgarrar las sombras
que hay en tu corazón
y transformar tu vida…
¡Si pudiera mi amor!...
¡si pudiera! Pero solo soy…
tan solo una mujer poeta
que le da por soñar,
que hoy tiene en su alma
un sinfín de ilusiones
casi todas marchitas
desapareciendo en instantes
sus sueños y alegrías
por no estar a tu lado.
Solamente soy el eco de un
lamento,
una voz en el viento
que gime en cada verso,
¡yo no soy más que eso!
tu libertad,
el tiempo en que tú la
gozabas,
se sentiría junto a mi
como siente el agua del
puerto,
pensativa en las quillas
inmóviles
sin turbulencias ni
borrascas.
Si tan solo nuestros largos
goces iniciados,
nuestras caricias no
terminadas
pudieran en lento encanto
hacerlas aparecer,
sin ansias,
sin prisas,
descubriendo nuestros
cuerpos
sin tocarnos,
solo por tactos inventados,
allí, en plena luz del amor.
Noche sin ti
Noche sin ti, noche oscura,
sin matices, sin alegría,
sin una sonrisa que me ilumine,
sin un sonido de violín que me eleve,
sin una mirada que me conduzca a ti,
noche de sentimientos eternos,
noche sin ti.
Noche refugiada en tus recuerdos,
en un sentimiento de agonía,
anhelando tu regazo de dulzura,
en tus besos que recorrían mi alma de poesía,
en tus caricias que desgarraban mi tristeza,
en esa locura tan bella que es el amor.
Bebí una lágrima tuya de felicidad
en agua que sabe a delicia,
surqué los senderos de tu ternura más feliz,
sintiendo que me amabas.
Noche sin ti,
estaba yo inmóvil,
callada en mi silencio,
rodeada de sentimientos bellos,
quieta en mi refugio de bondad.
Una lágrima cayó de mis ojos
como manjar de tristeza
miles de sonidos salieron de mi ternura.
Sabes que sin ti
me pierdo en un mundo de tinieblas,
que la ilusión de amor
que tú me das alimenta mi alegría,
que tus caricias ahogan mi tristeza.
Noche sin ti,
sólo me queda soñar contigo
anhelando tu dulzura,
sólo para nosotros en el que mi corazón
es tuyo y tu placer es mío.
Si me dejas,
el roce de tus labios
aún lo sentiré en los míos¸
si me dejas,
una caricia tuya
quedará olvidada en mi cuerpo,
si me dejas un susurro diciendo te amo,
la noche sin ti
estará plena de felicidad y dicha.
Noche sin ti,
esperaré tu regreso
buscando tus ojos cristalinos
que transparentan tu amor
y encontraré la seda de tus manos
que excitan mi corazón.
Noche sin ti,
bailo sola nuestra canción de pasión
contorneando mi cuerpo en la dulzura
que se despierta pensando en ti.
Te quiero aunque la luna se tiña de tristeza,
te deseo aunque estemos lejos,
te esperaré.
Noche sin ti,
lloro por tu ausencia,
contigo vivo la vida,
la vida pasa sin vida.
Escribo tiernas palabras
con tinta de caricia sobre tu piel,
dibujo insinuantes besos de pasión s
obre tus dulces labios.
La vida me sabe a ti
porque tú estás en ella
alegrándolos rincones de mis tristezas.
Senderos largos de paciencia
y espera me conducen a ti,
no estás en mí,
faltas en tu amor,
pero sé que algún día
la tristeza se tornará en alegría
y tu ausencia en amor.
Noche sin ti,
no importa,
ya llegará el instante en que volverás a mí
y mi ilusión de vivir entre besos apasionados
y abrazos sin fin,
colmará mi sed de existir
y nos amaremos hasta ver partir la luna.
Hoy te siento
Hoy te siento,
aquí cerca mío.
La ternura de tus caricias
y tu mirada
es una franja azul y verde
entre el cielo y el agua.
Es una estela dejada en la piel.
Tu ternura es energía
transformada en besos.
Es un ave coqueteando con las
olas.
Es una hoja balanceada por el
viento.
Es un rosal floreciendo.
Tu ternura la percibo
en el abrazo cálido y sensual,
en el poder escribirte
a través de ella las poesías,
las palabras que nacen del alma
para ti.
Hoy te siento
en el gesto delicado
que sale del alma,
en la forma en que me llamas.
La ternura es el suspiro del
amor.
Hoy te siento
a través de tu calma
con que has sabido llenar mi alma
y hasta el menor de mis
pensamientos
inspirando hoy cada letra
de cada poema que te escribo.
Es bella y verdadera tu esencia,
le escribo a lo que tu presencia
en todo mi existir genera.
Cuando un día
mis poemas lleguen a ti
entenderás que te amé así,
por no saber amar de otra manera.
Percibo tu ternura
y mi corazón infinito
como el cielo se convierte en
volcán
cuya hirviente lava,
llega hasta el alma,
es como un dulce poema
que alegro mi triste razón,
eres una luz en mi alma
me alumbra
en todos los caminos de mi vida.
Hoy te siento
en una noche muy obscura,
noche de eclipse de luna,
la estrellas a mi alrededor
tiñen el cielo de color.
Tiemblo de amor
cuando se anuncia
la inminente llegada de mi
amante,
a quien espero despacio
igual que un fruto colgado
sobre el fresco de la grana.
Y viene hacia mi
desprendido y risueño,
eterno signo de bondad y ternura
y nos encontramos en el cenit,
yo inocente y pura,
él noble y único.
Hoy te siento.
Desde lejos,
ya en el umbral del encuentro
y mi voz leve como un hilo
que sale de su noche,
trémula lo llama
¡Ven!
¡Te espero!
¿Desde dónde?
Es entre ondas sucesivas
de un querer al otro,
de ternura leve,
luminosa por el sol,
purísima y diáfana,
de blancura total y mi trémula
espera
avanza soñando,
se acerca y las almas
se reconocen radiantes
en el camino que las esperaba
y en el papel amanecen
unas palabras
¡Amor,
hoy te siento!