Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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domingo, 24 de noviembre de 2019
Locura sin ti
Locura
sin ti,
vivo
en una continúa locura de amor,
sentimientos
entrecortados,
sacuden
mi cuerpo centímetro a centímetro.
Mis
pensamiento corren carreras veloces,
de
idas y vueltas,
entrecortados,
enlazados en nubes,
que
los elevan a lugares incognitos,
para
dejarme en paz, eras mi árbol de vida,
que
plenamente floreciste con amor,
rosaste
mi alma y que con timidez,
hiciste
florecer lagrimas entre llantos,
de
mantos de amor.
Locura
sin ti,
mi
vida se volvió oscura sin tí
y
vaga en los recuerdos de aquellos días felices,
mi
mente se resiste, pero mi corazón aún te ama.
Locura
mía.
¡aléjense
pensamientos mal sanos,
que
torturan mi mente y no me permiten olvidarte!
Esta
carta la escribo al igual que a las otras,
son
para ti, pero nunca las leerás, no quiero que las leas,
no
quiero que sepas que sufro de amor por ti.
Delirante
amor,
que
cuando debía olvidarte por tu traición,
igual
te amo.
Mi
deseo es que esos revoltijos entreverados,
de
recuerdos dolorosos se alejen de mi mente,
quiero
un silencio absoluto dentro de mi
y
no verte en cada rincón umbroso,
pleno
de sombras misteriosas y ardientes.
Locura
sin ti,
¿Por
qué todo es triste?
¿Cuál
es el motivo?
¿La
maldad?
¿La
envidia?
¿La
soberbia?...
Mis
noches son tormentosas,
las
madrugadas peleadas,
porque
el sueño estaba poblado,
de
intrincadas situaciones vividas.
quiero
un silencio anodino
en
mi mente, adormecedor, eterno.
Que
tenga manos de papel y voces mentoladas,
con
ojos cenicientos de cristal.
El
tiempo debe quedarse en suspenso.
Juego
con las palabras,
las uno,
las
desuno,
las
abrazos,
me
fascinan,
son
parte de mi
y
tú no estás en este juego de palabras.
Locura
sin ti,
gracias
Dios mío me libraste del mal,
del
sufrimiento que tú me causabas
Ya
no anida el trueno dentro de mi alma
y
no esta mas la espada con cuyo filo,
me
heriste.
Ahora
siento en mí a la Humanidad,
buscar
el cuadro negro,
el
no saber,
el
no poder,
el
no deslumbrar,
el
no solución,
el
no retorno,
la
vacuidad,
la
nada,
todo
llego a su fin.
La
locura ya no está.
Siempre vivirás en mí
Siempre
vivirás en mí,
siempre…
viviré pensando en ti,
en
ese día cuando te conocí,
en
ello, en tu mirada de vida,
que
a mi piel cada día desvestía.
Pensaré
siempre que te conocí
y
vivirás eternamente en mi,
abrigaré
así tu presencia,
con
los ecos de tu ausencia.
Siempre
vivirás en mí,
sentiré
que estás aquí,
porque
un día te pertenecí,
sabré
que en mí, siempre existirás
porque
tú también me perdiste.
Viviré
ese beso que te di,
en
tus brazos, esos que perdí,
en
ese día aquel cuando te marchaste…
Siempre
vivirás en mí,
vivirás
en los sueños que te di,
en
los suspiros que veo partir
y sé
que siempre me ilusionaré,
pero
a ti, mi amado amante no te olvidaré
por
eso te escribo esta carta para que sepas,
que
te necesito, que no puedo vivir sin ti.
Para
que no me olvides, te enviaré un beso,
y
con él mi vida, mi pasión y mi amor eterno.
Siempre
vivirás en mí,
para
que no me olvides, dejaré que tu cuerpo,
navegue
en las letras de mi alma,
para
poder crear un poema tan intenso,
que
solo grite con sutiles palabras,
un canto de amor sublime,
para
que no me olvides.
Y
mientras sigo dando vueltas y vueltas,
entregándome,
engañándome,
creyendo
que aún me amas
y
solo pienso en tu rostro,
tus
besos, tus delicias volubles,
tus contactos
rápidos recorriendo mi cuerpo
i
haber llegado yo al centro puro,
inmóvil
de mi misma esperándote.!
Siempre
vivirás en mí,
yo
no puedo darte más.
No
soy más de lo que soy, ser eternamente tuya.
¡Ay!
Como quisiera que hubieses dejado a mi lado,
tu
cuerpo al marcharte, huella tierna, tibia,
inolvidable,
única.
y
que contigo se fuese sobre ti,
mi
beso lento , ávido, apasionado,
en
todo tu cuerpo.
No
podrás olvidarme, porque estaré en tus sueños,
en
el aire y en el agua, en la brisa y en el viento.
Te
lo dije aquel día casi como un lamento
“para que no me olvides”
me
adueñé de tu cuerpo.
Siempre
vivirás en mí,
ten
siempre en tu vida mis cartas de amor,
en
ellas te expreso todo el amor que por ti siento,
es
como un relámpago de gloria,
que
encendió en mi tu amor sublime,
no importa que para ti solo fuera,
una historia de amor más
y no
te turbe tus goces el desvelo de este,
que
es tuyo,
corazón
herido.
Herida en el alma
Herida en el alma,
que trata a diario de satisfacerse con la voz
del olvido,
gime con el placer de sufrir que fue amarte
y disfrutar en las noches pensando en ti con
todos los sentidos.
Tengo una herida que es desorden en el amor,
convulsiva la piel circúndate con sus yagas,
inunda los recuerdos con el dolor,
de
mantenerse abierta con el paso al mañana.
Herida en el alma,
tengo una herida en el alma,
que es sinfonía en el silencio,
juntando con su herencia de luto,
algo nuestro que relució como una luz
brillante,
en aquel cielo donde hoy por aquella
experiencia vive muerta.
Me duele tanto saber que te he perdido,
aunque la herida se tarde por cerrar…
Porque te quise tanto,
que el olvido no arribará jamás.
Herida en el alma,
son muchas las heridas las que el alma nos
laceran,
pero son las del amor perdido,
las que me agobian y desesperan.
Esta herida de amor que tu adiós me deja,
llegará un día,
a ser un dolor ausente,
un sabor lejano, de color transparente,
un adiós sin recuerdos, sin motivos ni quejas.
Hoy me mata lento, de a poco,
y en gotas tan despacio me mata,
que
aparenta ser eterno,
gigante, silente, sin refugio alterno,
páramo desolado que me azota y me bota.
Herida en el alma,
las heridas de amor que llevo dentro,
aquellas que aún sangran con el tiempo,
gritan y queman,
desde el cetro de esta alma mía,
como el tétrico silencio de los templos.
¡ay! si las heridas tomaran el camino del
olvido
Y la muerte de un destino,
diferente seria mi corazón
y no sufriría esta amarga desazón,
pero sé que mañana besaré otra boca,
alojaré otro abrazo,
serás frio recuerdo,
lejana noche,
sueño olvidado,
dejado, serás solo el silencio de un mundo
pasado.