Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 9 de enero de 2020
Tuya por siempre
Tuya por siempre, la distancia no nos separa,
unidos en el aire diáfano y puro.
Un día al encontrarnos tristes en el camino,
yo puse entre tus manos pálidas mi destino,
y nada más grande jamás han de ofrecerte.
Tu vida es frente a la mía
como el mar frente al cielo,
pasaran truenos,
relámpagos,
torrentes de lluvia,
pero jamás podrán separarnos.
Cuando estoy contigo,
me desarmo como una nube deshilachada en penas.
mis pasos de alondra pisan un otoño húmedo,
y te siento volar
entre la fronda indiferente,
de viejos pergaminos.
Tuya por siempre,
quiero seguir tu vuelo solitario amarrar,
tus ojos a mis alas,
unir mis dedos con tus manos.
Tus caricias me atan a la sombra de tu fuego,
y en la sal de tus palabras enredo mi alma para siempre.
Tuya por siempre,
tu alma unida con la mía,
se pierden en la sombra de nuestros ojos,
hasta encontrarnos en nuestras caricias que,
correrán hambrientas sobre nuestra piel dormida.
“Ya voy con mis delirios
a saborear la paz serena
de tu amor”
Mi vida y tú
Mi
vida y tú están entrelazadas, juntas
no
es existir si nos separamos.
Éste
verso mío no es de alguien ya definitivamente muerto,
aquí
estoy a tu lado,
aún
vivo escribiendo para ti, mi amado.
Hay
personas que pasan por la vida
sin
que nos demos cuenta.
Tú,
mi amado, en cambio, fuiste un alud de sobresaltos,
un
júbilo ardiente, una caja de Pandora,
música
con nuestras melodías.
Me
diste la ternura que yo siempre me negué
y yo
te compensé con todo mi amor mi vida.
Juntos,
agazapados como dos felinos
cubrimos
de pasión el miedo ajeno que llevamos dentro.
Mi
vida y tú, son otro viento que aviva la misma llama
que
hoy es canto que arde en la sustancia misma del poema.
Irrumpes
en un cielo donde inútil
se
estremece aún la llama del deseo.
Otro
aire alimentará nuestros deseos,
nuestros
placeres,
nuestros
besos ávidos de caricias.
Mi
vida y tú, crecen en nuestro abrazo
como
imagen del fuego.
Hay
una sed que no se apaga, que es llama
en
medio del torrente, una llama que ya no abandona
su
ardor, ni sucumbe aún
en
el cauce rápido del agua límpida.
Busca
en la luz un camino,
una
escala de penumbras
y
ven a mí,
¡te
esperaré siempre!
“La
poesía es la palabra imprescindible
que
rueda hecha poema,
está
en todas partes
y
no se deja ver”.
A la deriva
A la
deriva, no me doy cuenta hacia donde voy,
voy
al mar, al aire diáfano,
a la
tierra seca que clama por agua,
al
fuego eterno que bulle sin cesar.
Me
deslizo suavemente,
si
casi tocar un nada,
floto
en el más allá,
buscándote
siempre,
a
través de las nubes
o en
las redes de las hojas perfumadas.
Los
brazos del mar me asaltan impacientes
y
quieren llevarme a tu pecho sensual
que
espera en la dorada playa.
Mido
la planta de tu pie
y la
dulce potencia de tu brazo
y
aún a la deriva
adoro
el rosicler de tus rodillas
y el
sabor de tu cuello a mi costado.
Y en
el aire voy,
sin
saber dónde,
sintiendo
crecer en mi cuerpo
araucarias,
laureles,
nogales,
ceibos,
que
con sus ramas y flores enlazan mi cuerpo
para
que me espere tu amor que tarda en llegar.
A la
deriva voy bajo cielos que jamás he visto
y
quizás detrás de telones de años nos encontraremos
y
nuestros besos estallarán en mil colores,
cientos
de sensaciones,
trascendidos
a la gloria.
Y tú
a la deriva volabas… volabas…
como
autómata juguete de papel y cielo
y te
tragaba el viento
y te
mordía la distancia luminosa
y yo
buscándote soñaba…
soñaba…
que hoy te encontraría
y
haríamos juntos el nido de amor cálido y pleno de armonía.
Y
llegaste desde tan lejos
y
posaste tu piel con el ahogo de tu aliento.
“ahora
estás en mí
me
ahogas,
me
arrancas la carne en cada brazo
me
desarmas el alma en cada beso”