Soy y seré, desde el ayer
al mañana, una poetisa inquieta que sin cesar busca la fantasía del verso en el
rojo esplendor del mediodía o en la nocturna soledad secreta.
Y recorro cimbreantes
galerías de mi mundo interior, buscando las palabras, las sílabas, las letras y
muchas no las puedo hallar.
Soy y seré una caminante
peregrina, proseguiré sin tregua mi camino por el desierto desolado en pos de
la prosa que le cante al perfume del amor.
Muchas veces me
estremecen los poemas en un gran temblor
de víspera y de alba porque vienen derechos, todos, a mí, en un gran
tumulto y desatada prisa y se rompen en mi pecho igual que escoge cada mar su
playa donde quebrarse.
Soy y seré, no hay duda,
la que es feliz cuando las alas leves de la prosa la transportan a otros mundos
lejanos donde caerá toda la luz del día entero sobre mi alma sedienta de amores
y dichas para entregarme toda yo a la quemante lumbre del beso y del abrazo.
Soy y seré, solitaria y
misteriosa, la que de lejos te ama y se oculta en el cielo cuando aclara
llevándose sus versos que hacia todas partes vuelan.
Soy y seré la que ensaya
todos los cantos de amor, para ti, amado, desde las triunfales notas hasta las
breves y trémulas.
Y entonces, tú mi númen,
llegas en un fulgor de alborada con brisas de primavera y la inspiración crece,
va al pájaro, a la flor, al mirlo, a la violeta, creando ideales de poetas.
Soy y seré la que vive en
la ilusión y el canto y desde las alas de mis sueños cada nueva estrofa se va
en la noche para flotar en ella.
¡Versos! que me iluminen la
luz de las estrellas y que tu inspiración con ímpetu alado vierta en mis poemas
grandes estrofas de amor entre risas y lloros en flor entre las alas de mis
sueños.
Soy
y seré la que lleva todos sus poemas e ilusiones volando, entre luces. Pienso
que vuelan sólo porque mi frente roza sin saberlo el aire diáfano.
Los quiero por audaces
porque sé que en sus anhelos hay horizontes para los mundos y los cielos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario