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Auroras níveas


Llegamos juntos a la luz y así cuando te ardiste en otra vida, en ese llamear tu luz nació, la cegadora luz áurea que te rodea cuando mis ojos son los que te miran, somos la luz de dos.
Puedo adivinar tus anhelos y fundirnos en un solo sentimiento, puedo acompañar tu caminar y a la orilla de ese mar de vida podemos, enlazados hacer surgir algo más que silencio.
Yo también pienso en ti cuando te sueño y robo al tiempo todas mis edades para poblar mis íntimas moradas.
Quiero siempre huir pero en auroras albas las sendas interiores de mi alma me hacen ser invisible cuando me hieren, me interno y me hago no visible muy dentro de mí, no sobre verdes caminos, ni espumas de mar.
Cierro la puerta de mi alma a antiguas tristezas y en ese refugio inagotable de placer me busco, me encuentro, me armo otra vez de valor, buscando la verdad que hay en ti y me permito amarte y así encontrar mi verdad escondida en esos ojos que sugieren amor.
Y tomados de las manos recorrer este universo juntos sin líneas divisorias entre esta vida y la otra.
Viviremos el camino juntos, sin secretos, sin procelosas verdades, con límpidos cenitales y crepúsculos todos, nos miraremos para amarnos por siempre.
Nuestro anhelado futuro tiene la forma exacta de una huella de dos…

Vidas paralelas


Sé que existes, que estas cerca de mí, que intentas darme tu amor y no llegas.
Estamos en sendas diferentes, lejos… y a la vez tan cerca, percibimos nuestra mutua e íntima presencia.
Nos contactamos en estas vidas paralelas que vivimos, nos amamos a través del espacio etéreo, sutil, incorpóreo, donde no existen las distancias ni los tiempos.
Vidas paralelas en las que percibimos que el otro está, que sin atravesar nuestro espacio vive nuestra secuencias inolvidables pensando siempre que amamos más cada día, increíble y maravilloso.
Vidas paralelas que nos dejan huellas profundas, inescrutables, pero sin marcas, sólo sensaciones indescriptibles que unen alma con alma.
¡Vidas paralelas, nos llevan al sendero de la esperanza que quizás en un momento imprevisto, impensado ,de improviso, nos permitan vislumbrarnos uno al otro, en el mundo real en que vivimos.
Te amo sin verte, te amo solamente porque sé que tú estas conmigo.
Te pienso a cada instante y sé que estás junto a mí muy cerca, me regodeo con tu amor a mi lado.
Vidas paralelas, sin destino final, pero juntos amándonos uno al otro, rodeados de amores ajenos, apasionados pero sin pasión en lo íntimo nuestro, queremos, pero no amamos.
Sólo el amor es entre tú y yo, ¡vivámoslo¡, es una gota en el inmenso océano del cosmos.
Vidas paralelas no permitamos que nada ni nadie nos distancie en este camino largo, muy largo que nos tocó vivir… en una dicotomía continua y perfecta…

Caricias guardadas


Caricias guardadas, en lo más íntimo, en lo profundo de mí para ti, el amor que aguardo con todo mi corazón.
¿Llegarás algún día? ¿Lo verdadero y sentido existe?
Guardando para ti mis caricias sintiendo que las distancias nos apartan uno del otro.
Mis besos guardados para ti emergen volátiles hacia el éter y ya en suspiros los convierto porque pienso que en algún instante de mi vida podré llegar a ti ya que en mis sueños te siento junto a mí.
Estás aquí y tan lejos, me busco en tu mirada y no me encuentro.
Caricias guardadas, van en un camino desierto hacia ti y no las buscas, las guardé en el alba del mundo esperándote, para dártelas despacio con amor.
Toda tu ausencia estaba anunciada en tu presencia y mis caricias guardadas quedaron inmóviles sin poder hacértelas llegar para amarte y envolverte en mis besos.
Caricias guardadas que se las entregaré a las golondrinas del aire, con la esperanza de que lleguen a ti siguiendo las travesías de las nubes.
Caricias suaves, de amor intenso que como flautas prodigiosas acumulan día a día las redes de la música en hojas perfumadas que van hacia ti.
Caricias guardadas, sensuales, sensitivas, dulces, van en las ondas del mar, en nubes de sal sobre lirios de espuma hacia mi amor esperado.
Caricias guardadas que mi cuerpo te quiere entregar en un momento de gracia divina.
Quiero para ti el cielo, el mundo todo, que la felicidad te envuelva, aún sin que mis caricias te lleguen aunque existen, están en mí y te esperan…como agua de vida con todo el sabor de mi ternura.
Caricias guardadas que quedarán en mis sueños como preludio de besos que viajarán en ríos de esperanza hasta llegar a ti…